
Con el fin de resguardar la salud de los consumidores, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) difundió el caso de un producto con un alérgeno no declarado cuyo consumo debe ser evitado por la población con alergias.
La presencia del ingrediente detectado puede suponer un riesgo grave para la salud de las personas con alergia. Por tanto, es importante que se facilite información rápida y puntual sobre su presencia en los alimentos, a fin de que los consumidores elijan con conocimiento de causa las opciones que sean seguras para ellos.
Las autoridades alimentarias, a través de su página oficial, publicaron la Advertencia por presencia de gluten: presencia de gluten en harina de garbanzo procedente de España. (Ref. ES2026/431).
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¡Cuidado con este alimento!
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ADVIERTE de la presencia de GLUTEN no incluido en el etiquetado en harina de garbanzo de la marca Harinas de Mallorca.Como medida de precaución, se recomienda a aquellas PERSONAS CON PROBLEMAS DERIVADOS DE LA INGESTA DE GLUTEN que pudieran tener el producto anteriormente mencionado en sus hogares se abstengan de consumirlo.EL CONSUMO DE ESTE PRODUCTO NO COMPORTA NINGÚN RIESGO PARA EL RESTO DE LA POBLACIÓN.

¿Qué hacer en caso de una alerta alimentaria?
Cuando la AESAN difunde una alerta sanitaria lo hace con el fin de advertir a los consumidores de un producto potencialmente peligroso que podría estar en sus casas.
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En el caso de que el alimento contaminado descubierto por las autoridades se encuentra en tu alacena, se sugiere seguir los siguientes tres pasos:
1. Verificar la información: existe mucha información falsa rondando por internet, si tienes dudas sobre la alerta sanitaria y su veracidad acude a la página oficial www.aesan.gob.es.
2. Valora el riesgo: Determina si eres susceptible de verte afectado por esa alerta. Muchas de las alertas que se publican van dirigidas exclusivamente a personas con alergias o intolerancias alimentarias y no a la población en general.
3. Comprueba el producto: Revisa que has adquirido o consumido el producto específicamente implicado en la alerta alimentaria. Debes fijarte en las características mencionadas en la propia alerta, por ejemplo en su fecha de publicación, en la denominación del producto, el peso y sobre todo, el número de lote o fecha de caducidad o consumo preferente.
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Si el producto coincide exactamente con las especificaciones recogidas en la alerta y eres población potencialmente afectada no lo consumas, devuélvelo al punto de venta si conservas el ticket de compra para su reembolso o cambio y/o acude a un centro de salud si presentas alguna sintomatología compatible tras haberlo ingerido.
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