Mikel Merino, salvador de España y récord histórico en los Mundiales: “Todavía no me lo creo”

El jugador navarro solo necesitó 115 segundos para batir a Lammens y certificar la victoria de la selección española en los cuartos de final del Mundial

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El jugador de la selección española Mikel Merino (Reuters/Jessie Alcheh)
El jugador de la selección española Mikel Merino (Reuters/Jessie Alcheh)

La victoria de España ante Bélgica se entiende con un nombre: Mikel Merino. También el duelo ante Portugal. Los dos duelos tienen un punto en común y es jugador navarro. Sus goles fueron claves en la continuidad de la selección española en el Mundial. Es él quien ha salvado a La Roja de la prórroga en dos ocasiones. Cerrar el duelo en los 90 minutos era una máxima a conseguir y Mikel lo hizo posible, sumando además un récord histórico en los Mundiales. San Mikel ya mira a Francia, en quien posa su objetivo como próxima víctima a batir.

Mikel Merino apareció en la lista de convocados de España para el Mundial como una de las grandes sorpresas. Su lesión en el pie meses antes situó interrogantes sobre su cabeza. Nadie sabía si sería capaz de llegar a la cita mundialista y, menos, en qué condiciones llegaría. Luis de la Fuente confió en él, sabía que podría ser una pieza clave del plantel, que estaría ahí cuando se le necesitara. Y no dudó: Merino acudiría al torneo. Ahora, puede verificar que no se equivocó en apostar por el joven navarro. Sabía que Mikel acataría todas las órdenes y daría todo por mantener a España viva, por asegurar su supervivencia.

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Solo en el duelo ante Uruguay gozó de la titularidad. No lo necesitó para demostrar que su valía va más allá de los minutos. Mikel es el revulsivo que todos los técnicos querrían en su equipo. Ese que desatasca un partido encallado. Lo hizo ante Portugal, donde la prórroga amenazaba en el horizonte. El jugador del Arsenal salió para sentenciar el duelo. En el 91 hizo el tanto de la victoria. Le sobraron tres minutos. Esos para que Borja Iglesias entrara en el terreno de juego. En el partido ante Bélgica la historia fue similar.

Los jugadores de España celebrando el gol ante Bélgica (Reuters/Kiyoshi Mio)
Los jugadores de España celebrando el gol ante Bélgica (Reuters/Kiyoshi Mio)

El partido sonrió desde el inicio a España, que acaparó el balón y disfrutó de la posesión. Lo intentó por la banda y con balones profundos por dentro. El gol llegó de un rebote, después del disparo de Dani Olmo. Sin embargo, Bélgica respondió antes del descanso con un gol de Charles De Ketelaere. Con las tablas de nuevo en el marcador se marcharon al descanso. En la segunda mitad, la selección española ya no mostró esa fluidez en su juego. Errores en los pases y jugadas que no terminaban de cuajar. Pero Luis de la Fuente tenía reservado a su gran as bajo la manga: Mikel Merino.

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En el minuto 86, el centrocampista saltó al terreno de juego para ocupar el puesto de Dani Olmo. Dos minutos después ya había visto portería para salvar de nuevo a España con su tanto y evitar la prórroga. San Mikel hacía el tanto de la victoria y el que dio el pase a semifinales del Mundial a La Roja. El gol, además, le sirvió para batir un récord histórico.

El récord de Mikel Merino

En el minuto 88, Mikel Merino batía un récord con el gol más rápido de un suplente en toda la historia de los Mundiales. Tan solo 115 segundos después de saltar al verde, Merino veía portería, según ha publicado en redes sociales Míster Chip. Con este tanto, el navarro supera el registro de Enrique Saura, que necesitó 159 segundos para marcar en un partido contra Yugoslavia en 1982.

Tras el partido, el jugador atendió a los medios y aseguró: “¿Cómo voy a estar? No me lo creo todavía. Hacerlo una vez... pensaba que no iba a tocar hasta dentro de mucho y ocurre otra vez. Parece que las casualidades no existen y, si entras preparado, te vuelve a caer. Súper feliz". Y añadió: “Dudo que pase otra vez. Veremos lo que sucede. Dos partidos para un campeonato del mundo. Ojalá lo podamos conseguir”.

Ahora, ya miran a Francia. El duelo ya de primeras se presenta complicado. Dos vecinas, dos viejas conocidas se vuelven a ver las caras en un Mundial. La gran final en juego y el sueño de dos países luchando por hacerse realidad. España tratará de instaurar su juego sobre el verde, mientras los de Didier Deschamps buscarán una contra que les permita batir a Unai Simón.

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