
Dentro de la Comunidad de Madrid, se pueden disfrutar de infinidad de actividades gracias a su oferta de ocio y entretenimiento. Eso sin hablar de la gran cantidad de atractivos turísticos que alberga gracias a sus museos, parajes naturales o castillos. Estos últimos puede que sean los menos conocidos, ya que no es un destino que se caracterice por su gran número de fortalezas. Sin embargo, constituyen gran parte del patrimonio histórico y cultural de la capital, permitiendo disfrutar de una mirada fascinante a su pasado.
De todos ello, el castillo de Aulencia o de Villafranca pasa desapercibido en el panorama madrileño a pesar de su rica herencia histórica y su importante papel durante la Guerra Civil. La construcción, a día de hoy en ruinas, se alza a orillas del río Aulencia, en el municipio madrileño de Villanueva de la Cañada, y su historia se remonta a los siglos de dominio cristiano tras la Reconquista y a la configuración de los territorios señoriales en la Comunidad de Madrid.
Numerosos propietarios
El origen del castillo se desconoce, pero su primera mención conocida lo sitúa en el año 1450, en un testimonio firmado en Madrid por Don Alfonso, donde se lo denomina explícitamente como castillo. No obstante, algunos historiadores consideran posible que su origen se remonte a una fase anterior, posiblemente al periodo andalusí. Esta hipótesis, que sugeriría la existencia de una estructura defensiva islámica anterior, carece por el momento de evidencias arqueológicas concluyentes.
Lo que sí está acreditado es que, ya en el siglo XIV, el castillo pertenecía a García Fernández, señor local vinculado a la nobleza castellana. Posteriormente, pasó a manos de Alfonso Álvarez de Toledo, miembro de una influyente familia nobiliaria y servidor de Juan II de Castilla. A partir de ese momento, la fortaleza quedó integrada en un entramado de señoríos que controlaban buena parte del oeste madrileño.

A lo largo de los siglos, la propiedad del castillo fue cambiando de manos. En 1880 fue adquirido por Fernando Puig y Gilbert, y en 1918 pasó a ser propiedad de la familia Ballesteros, que aún la mantiene. Durante décadas, el edificio fue utilizado como vivienda del guarda de la finca en la que se encuentra, sin que llegara a tener un uso público o institucional. Su aislamiento y titularidad privada han condicionado tanto su estado de conservación como la imposibilidad de llevar a cabo actuaciones de recuperación o apertura al público.
La batalla de Brunete
El episodio más destacado del castillo en época contemporánea tuvo lugar durante la Guerra Civil española. En el verano de 1937, durante el desarrollo de la batalla de Brunete —una de las ofensivas clave en el frente del centro peninsular—, la fortaleza sirvió de refugio a una brigada de soldados soviéticos que combatían junto al ejército republicano. La construcción fue bombardeada por las tropas franquistas, y aún hoy se conservan impactos visibles en los muros exteriores, testigos materiales del conflicto bélico.
Esta no fue la única edificación de la zona utilizada con fines militares en aquellos meses. A pocos kilómetros, el palacio del Canto del Pico, proyectado por el conde de las Almenas a comienzos del siglo XX, fue sede del Mando Militar Republicano y cuartel general de figuras como Indalecio Prieto y el general Miaja, desde donde se dirigieron operaciones clave del frente oeste madrileño.
Igualmente, a día de hoy, el castillo de Villafranca permanece inaccesible al público. La finca está vallada, y no existen caminos habilitados ni visitas autorizadas. Sin embargo, su silueta es visible desde los alrededores, y algunos senderos permiten observarla desde cierta distancia, especialmente desde el entorno del río Aulencia o desde caminos rurales que cruzan la zona.
Últimas Noticias
Murallas, un puente medieval y bosques de colores: el pueblo de Teruel que debes visitar en otoño
Con 242 vecinos, fue seleccionado como uno de Los Pueblos Más Bonitos de España con una riqueza especial en gastronomía por el jamón y las trufas negras

Planes gratuitos este fin de semana en Madrid: desde un concierto gratis de Sebastián Yatra por la Hispanidad hasta un mercadillo entre locomotoras
Descubre la amplia oferta de la capital para hacer planes sin gastar dinero

Cinco cementerios históricos de España que reflejan episodios de la Guerra Civil y la presencia de comunidades extranjeras
Estos recintos, además de ser lugares de culto de personas fallecidas, atraen a visitantes por la historia que guardan detrás

El Tren de la Fresa, un recorrido con 175 años de historia que inauguró Isabel II y que sigue en marcha en Madrid
La línea se convirtió en el primer ferrocarril de la Comunidad de Madrid y en el segundo de toda la península ibérica

El último edificio de Madrid en el que vivió Federico García Lorca y donde pudo escribir ‘La bola negra’
En la calle Alcalá 96 una placa recuerda que en la séptima planta vivió el poeta sus últimos tres años




