España se agarra a Mikel Merino y se cita con Francia en semifinales del Mundial 2026

Un error de Lammens da el pase a semifinales 16 años después

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España es equipo de semifinales. La Roja está en el Top 4 y se asegura dos partidos más en el Mundial 2026. Partido agónico de la Selección que otra vez jugó con varios corazones. Pero se lo merecía. Porque España controlaba el balón y llegaba más, pero cuando parecía que estaba más cerca de sentenciar el encuentro, ahí aparecía Bélgica como un diablo para castigar. El gol de Fabián se encontró con la rápida respuesta de De Ketelaere. A las llegadas de Lamine Yamal respondía Doku con vértigo. Hasta que entramos en los ‘minutos Mikel Merino’. Entrar y besar el santo.

Primeros minutos y ya las cartas estaban a la vista. España quería el balón e instalarse en campo rival. Bélgica robar y correr. Y por la banda derecha, a la espalda de Cucurella, lo intentaron un par de veces. Cabe destacar que fue Courtois desde su área quien daba ese pase. Sin problemas para la zaga. Primeros minutos de tanteo entre ambos equipos con poco trabajo para los porteros. Había respeto mutuo.

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Cosa que los jóvenes no entienden. Porque Cubarsí se inventó un pase magistral a Álex Baena, que rompía entre la línea de 5 que planteaba Rudi Garcia. Disparo bloqueado, mano inclusive dentro del área, aunque con poco que añadir. Posición natural. Jueguen. A la siguiente Doku avisó a base de velocidad y facilidad para superar rivales. No hubo peligro sobre Unai, pero estaba claro que el tridente de los Diablos Rojos lo tenía él.

Pasaban los minutos y la balanza se iba inclinando hacia la portería del guardameta del Real Madrid. España jugaba en campo rival. Pero Bélgica se encerraba bien. Había que probar cosas. El primero en intentarlo fue Lamine Yamal desde fuera del área. Fuera. Pero la defensa ya sabía que tenía que dar un paso al frente. Y empezó a ver espacios. No obstante, cooling break que venía como anillo al dedo para los belgas.

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Tocaba reajustar para el segundo cuarto y así lo hizo el equipo de Rudi García. Quería más balón. No le funcionó. La pausa tuvo su efecto contrario. La Roja quería mover el marcador. Y lo hizo como mejor sabe. Jugadón saliendo desde atrás. Pedro Porro con Lamine, que esperó el tiempo justo para devolvérsela al lateral en la línea de fondo; centro raso al área donde esperaba Dani Olmo y paradón de Courtois. El rechace le cayó a Fabián, con la mala, en la zona de los goles. El sevillano no perdonó. Estrellita para De la Fuente por el cambio.

España quería más. Lamine Yamal estaba más suelto. Tanto que empezó a ser de las suyas. La primera llegó tras una diagonal de fuerza hacia dentro. No había manera de pararlo. Bueno sí, con falta. Y muy peligrosa en la frontal. Sería el propio Lamine quien tirara. No hubo suerte. Pero no iba a quedar la cosa ahí. Porque a la próxima que recibió volvió a hacer la misma jugada, esta vez buscando sorprender a su viejo rival. Lo intentó por el palo corto, raso, queriendo acusar la altura de Courtois. Se marchó fuera.

Lamine Yamal en un disparo contra Bélgica.(Reuters/Kirby Lee)
Lamine Yamal en un disparo contra Bélgica.(Reuters/Kirby Lee)

Fue entonces cuando, con España en su mejor momento, Bélgica castigó. La primera vez que pudo jugar en campo rival aparecieron las estrellas. Doku con Trossard, este con De Bruyne; el ‘capi’ abre a Castagne y centro medido a De Ketelaere. Primer gol que recibe la Selección en todo el Mundial. Había que recuperarse del batacazo. Porque La Roja estaba herida y los Diablos olían la sangre. Menos mal que apareció Dani Olmo al quite en otra contra que ya buscaba a Doku, quien se hubiese plantado solo frente a Unia. Descanso y gracias.

A la vuelta de vestuarios el guion no iba a cambiar. Lamine volvió a tenerla en un mano a mano, pero esta vez la partida cayó para Courtois. Sin embargo, Bélgica no iba a renunciar. Y si España tenía a Lamine, los belgas tenían a Doku. Otra vez el más peligroso moviéndose por todo el frente de ataque.

Tocaba responder. Otra vez Lamine Yamal, tras una jugada larga de España, buscó las cosquillas de Courtois. Susto fuerte y La Roja volvió a recuperar el control. Y cuando parecía que estaba mejor, otra vez Bélgica hizo saber que tenía sus armas: Doku ganando línea de fondo y poniendo un centro atrás. La tuvo De Cuyper. Había algo que no le gustaba a De la Fuente y tocó cambio de cromos. Dentro Pedri y Ferran y respuesta de Rudi Garcia: triple cambio, entre ellos Lukaku.

Pasaba la media hora de juego y el guion no iba a cambiar. España buscaba el segundo y Bélgica contragolpear. La tuvo Oyarzabal y volvió a responder Courtois. Se acercaban los Diablos y la zaga española estaba contundente. Así llegábamos a la pausa y último cuarto. Y de nuevo, otra sorpresa. Thibaut Courtois lesionado. Se marchó llorando.

Courtois se marcha llorando. (REUTERS/Kai Pfaffenbach)
Courtois se marcha llorando. (REUTERS/Kai Pfaffenbach)

La baja del pilar defensivo pareció hacer daño a los belgas. La Roja estaba más atrevida. Bélgica más contenida. España se instalaba en campo rival. Los Diablos se encerraban. Había poco espacio y, con la lección aprendida de la fase de grupos, De la Fuente dio entrada a Nico Williams. El cansancio se hacía notar. De Bruyne al suelo estirando los gemelos. España con más cambios: llegaba el momento Mikel Merino.

Y así fue. Mikel Merino. En la primera que tuvo, recogió el rechace después del remate lejano de Pau Cubarsí. Entrar y besar el santo. Tal vez sea porque no estaba Courtois; tal vez porque entró con más fe que nadie a por esa pelota muerta. El caso es que el comodón De la Fuente dio resultado. Ahora toca Francia en semifinales 16 años después.

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