
Hace quince horas tenía 4.000 seguidores. Al momento de escribir estas líneas tiene 267.000. O una foto suya con la selección de Nueva Zelanda que apenas sumaba los 200 likes, ahora tiene 132.000. Todo por una campaña lanzada en redes sociales por el influencer Scarso: “¿Y si hacemos protagonista del Mundial al futbolista menos conocido?”.
Y no fue fácil. El creador de contenido repasó todas las convocatorias de todos los equipos que van a la cita mundialista y, tras revisar los perfiles, se topó con que el de Tim Payne era el menos conocido. La respuesta de la comunidad ha llegado de inmediato. Miles de personas han empezado a seguir al futbolista, comentar y compartir contenido de su evolución.
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La consigna es clara: seguirlo, llenar sus publicaciones de likes y comentarios, mencionarlo en todas partes y alimentar su “leyenda” en internet. “Hay que lograr que Tim Payne esté en la boca de todos”, ha resumido el Scarso. Algo parecido a lo que pasó con el Auckland City en el Mundial de Clubes.

De promesa en Inglaterra a empezar de nuevo
La carrera de Tim Payne nunca estuvo rodeada de focos. Su historia comenzó lejos de las grandes finales y más cerca de la incertidumbre que acompaña a muchos futbolistas. Con apenas 18 años consiguió un salto enorme para un jugador de su país: firmó con el Blackburn Rovers de Inglaterra. Parecía el inicio de una carrera por Europa, pero la realidad fue otra. Nunca llegó a debutar con el primer equipo y terminó regresando a Oceanía para reconstruirse.
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Ese regreso también significó una transformación futbolística. Payne dejó atrás su etapa como mediocampista y se convirtió en un defensor versátil, capaz de ocupar distintas posiciones en la última línea. El cambio le abrió las puertas del Wellington Phoenix y, con el tiempo, de la selección absoluta de Nueva Zelanda.
Hoy supera las 40 apariciones con los All Whites y formó parte del equipo que consiguió la clasificación al Mundial 2026. Una selección que todavía persigue una meta histórica: ganar por primera vez un partido en una Copa del Mundo.
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La noche que casi lo cambia todo
El momento más delicado de su carrera llegó en 2020, durante la pandemia. El Wellington Phoenix estaba aislado en Sídney esperando una posible reanudación de la A-League a puerta cerrada. Era la última noche del equipo en Australia antes de volver a Nueva Zelanda y varios jugadores organizaron una reunión en su lugar de residencia.
Payne y el arquero Oliver Sail decidieron salir a dar una vuelta en un carrito de golf. La policía los interceptó a varios kilómetros de la concentración y Payne dio positivo en un control de alcoholemia. La noticia recorrió Nueva Zelanda rápidamente.
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Pero entonces llegó una reacción poco habitual en el fútbol: asumir públicamente el error. “Lo siento profundamente. Asumo totalmente la responsabilidad de mis acciones y de lo que pasó esa noche”, declaró el jugador. “Acepto totalmente las repercusiones de ese acto”, agregó entre lágrimas.

El futbolista que internet decidió adoptar
Con el tiempo, Payne ha recuperado la confianza de su club y volvió a responder dentro del campo. Hoy, sigue sumando partidos con Nueva Zelanda hasta llegar a la clasificación mundialista, que ahora encuentra un contexto inesperado: miles de personas pendientes de él sin haberlo visto jugar nunca.
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Mientras su contador de seguidores sigue creciendo, Payne se prepara para el desafío más grande de su carrera: intentar ayudar a Nueva Zelanda a conseguir la primera victoria mundialista de su historia.
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