La película basada en hechos reales que narra el derrumbe del nazismo desde la mirada de un niño en una isla remota: “Tan sensible como delicada”

Acaba de estrenarse ‘La isla de Amrum’, del director turco-alemán Fatih Akin, basada en la infancia de Hark Bohm

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Tráiler de 'La isla de Amrum', la nueva película de Fatih Akin, basada en hechos reales.

Acaba de aterrizar en la cartelera la película La isla de Amrum, del director turco-alemán Fatih Akin, responsable de obras como Contra la pared, Al otro lado, Soul Kitchen o la muy controvertida El monstruo de St. Pauli. Su última obra fue presentada en la Sección Cannes Première el año pasado y está basada en hechos reales, en los recuerdos del actor y cineasta Hark Bohn durante su infancia.

En esta ocasión, la mirada de un niño, se convertirá en el eje para explorar los vestigios del nazismo y el impacto de la guerra en el seno de una familia alemana durante los últimos compases de la Segunda Guerra Mundial. Este enfoque, que evita el dramatismo excesivo y los tópicos habituales, ha sido uno de los aspectos que ha destacado la crítica internacional, sobre todo si tenemos en cuenta que el director es tendente a una mirada convulsa y aquí se muestra tan sensible como delicado.

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La película narra cómo Nanning Bohm, de 12 años, enfrenta los últimos meses de la guerra junto a su madre, partidaria acérrima del nazismo y embarazada, sus dos hermanos menores y su tía Ena. La familia se ve obligada a huir del Hamburgo bombardeado para refugiarse en la pequeña isla de Amrum, en el mar del Norte. El padre, militar de alto rango en las SS nazis y notable científico, está ausente combatiendo, mientras la madre sostiene la estructura familiar en condiciones extremas.

La mirada de un niño frente al horror

El niño intenta ayudar en la subsistencia familiar, trabajando en los campos de patatas, recogiendo leña y rebuscando alimentos, en un entorno marcado por la escasez y el trueque como única vía para conseguir bienes tan codiciados como el pan blanco con mantequilla y miel, el principal anhelo de la madre tras dar a luz. Todo sucede en una isla dependiente de los cupones de racionamiento nazis, que pierden todo valor cuando el conflicto termina.

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Diane Kruger en 'La isla de Amrum', de Fatih Akin (Acontracorriente Films)
Diane Kruger en 'La isla de Amrum', de Fatih Akin (Acontracorriente Films)

El relato mantiene en todo momento el punto de vista del niño, lo que permite captar la complejidad histórica con matices de ambigüedad y candor: Nanning no comprende del todo las implicaciones del régimen ni las fracturas ideológicas que marcan a los adultos. A partir de episodios cotidianos, la película construye un mosaico de lo ordinario y lo trágico: desde las travesuras infantiles —robo de huevos, juegos en la playa y aprendizaje de los oficios insulares— hasta escenas límites, como el hallazgo del cadáver de un aviador británico en la costa, con los ojos devorados por los peces, o el choque con la muerte al subir inesperadamente la marea.

La dimensión emocional se acentúa en la relación entre Nanning, su madre y el entorno: la depresión materna tras la muerte de Hitler y el nacimiento de la pequeña hermana, los intentos desesperados del niño para satisfacer los deseos alimentarios de la madre en un panorama de carencia absoluta, o el clima de sospecha y delación que surge cuando el protagonista, sin querer, repite ante su madre un comentario irónico sobre Hitler escuchado a una granjera. Como resultado, esa indiscreción infantil acarrea consecuencias para la mujer, mostrando el miedo y la vigilancia interna en la Alemania de posguerra.

'La isla de Amrum', de Fatih Akin está basada en hechos reales
'La isla de Amrum', de Fatih Akin está basada en hechos reales

La llegada de refugiados de Silesia, región del centro de Europa que en ese periodo pasó de Alemania a Polonia, despreciados y llamados ‘polacos’ por los niños insulares a pesar de ser alemanes, añade una dimensión social y de prejuicio entre compatriotas.

La narración incorpora pequeños rituales o ritos de paso que aceleran la madurez del niño, como la obligación de despellejar un conejo o afrontar la muerte directa de personas conocidas. La sucesión de hechos culmina en escenas donde la derrota del régimen se hace palpable: el suicidio de un líder de las Juventudes Hitlerianas, la pérdida de valor de los cupones nazis y la humillación de la madre, que tras robar una salchicha es incapaz de conseguir alimentos legales.

Una película fiel a la memoria

El trabajo de Fatih Akin supone un viraje respecto a sus filmes anteriores: en La isla de Amrum apuesta por una dirección contenida y cercana a la sencillez emocional, alejándose de los ritmos más frenéticos de sus obras previas. Como ha detallado el cineasta, la colaboración con Hark Bohm resultó fundamental, tanto en el desarrollo del guion como en el cuidado de la memoria: “Hark es mi maestro de cine, mi maestro de vida y mi amigo”. Akin ha remarcado que el filme explora la penetración del ideario nazi en la familia y cómo ese legado puede transmitirse o rechazarse en las generaciones siguientes: “Aprendemos a través de las historias. Olvidamos muy rápido y pensamos que el proceso de ‘desnazificación’ está completo, pero no es cierto en absoluto”.

'La isla de Amrum', de Fatih Akin está narrada desde la perspectiva de un niño
'La isla de Amrum', de Fatih Akin está narrada desde la perspectiva de un niño

Otra capa relevante es la geografía de la isla de Amrum. Akin describe el proceso de rodaje como enriquecedor, al descubrir un territorio salvaje y sano, donde la naturaleza y el aislamiento adquieren peso narrativo: en Amrum no existe conexión por tierra firme, lo que refuerza su carácter remoto y, en última instancia, protegido de la violencia directa de la guerra.

El elenco incluye intérpretes que asumen el reto de cambiar de registro y trabajar en entornos poco habituales para la industria alemana, combinando la experiencia de los adultos con la espontaneidad de la niñez. En ese sentido, al frente del reparto encontramos a la estrella Diane Kruger, con la que el director ya había trabajado en el drama judicial En la sombra y por el que la intérprete ganó el Premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cannes.

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