Los recuerdos de Brian May sobre el final de Freddie Mercury y Queen: “Me dijo: ‘Escríbeme algo. Sé que no tengo mucho tiempo. Yo lo cantaré’”

Los últimos discos de la banda fueron grabados en un estudio de Suiza, donde buscaron encontrar la privacidad necesaria para trabajar en los que serían los últimos discos de la banda

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Imagen de los miembros de Queen durante su estancia en Montreux.
Imagen de los miembros de Queen durante su estancia en Montreux.

En 1990, la mansión de West London, donde vivía Freddie Mercury, estaba rodeada por decenas de periodistas de tabloides de todo el mundo montando guardia. El objetivo: saber qué ocurría con el cantante de Queen, al que cada vez se le veía más deteriorado en sus apariciones en público, mientras los rumores de que el legendario vocalista había dado positivo en VIH no dejaban de crecer.

Pero mientras la prensa sensacionalista no dejaba de intentar conseguir la confirmación de la tragedia, los miembros de Queen se cerraron en banda para proteger la privacidad de su cantante. Con el paso de los años, Brian May ha revelado cómo se gestaron las últimas grabaciones del grupo. Según el guitarrista, Mercury era consciente de su final y pidió a sus compañeros que siguieran escribiendo material sin descanso. “Escríbeme cosas, sé que no tengo mucho tiempo. Yo lo cantaré y luego haced lo que queráis con ello”, recuerda May que le dijo en una ocasión su compañero. Esta urgencia dio lugar a Innuendo, un álbum ambicioso que devolvió a la banda a sus raíces justo antes del final.

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'Innuendo', el último álbum que Freddie Mercury sacó con Queen mientras estuvo vivo.
'Innuendo', el último álbum que Freddie Mercury sacó con Queen mientras estuvo vivo.

Un último esfuerzo

Debido a la presión mediática, Queen decidió trasladar su trabajo a los estudios Mountain en Montreux, una ciudad de Suiza famosa por sus vistas al lago Lemán y su Festival de Jazz. La banda ya había trabajado allí varias veces, pero nunca con una necesidad tan grande de refugiarse del mundo. Mercury quería privacidad y, a pesar de su fragilidad física, quiso también centrarse en el trabajo.

Más tarde, el batería del grupo, Roger Taylor, explicaría que esto se debía a que la banda era el motor del cantante para seguir levantándose cada día. Allí grabaron algunos de los temas más emblemáticos de esa última etapa: The Show Must Go On, I’m Going Slightly Mad o These Are The Days Of Our Lives. Todas ellas tendrían una gran acogida dentro de Innuendo, disco tras el cual pediría volver a grabar en los estudios suizos.

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Cubierta de 'Made In Heaven', el álbum de Queen tras la muerte de Freddie Mercury.
Cubierta de 'Made In Heaven', el álbum de Queen tras la muerte de Freddie Mercury.

Este periodo de trabajo intenso, descrito por los miembros de la banda en el documental Days Of Our Lives, fue una carrera contra reloj. Mercury, apoyado en la mesa de mezclas y animándose con vodka cuando sus fuerzas flaqueaban, registró las que serían sus últimas interpretaciones vocales. Mother Love sería la última canción que el vocalista grabaría, algo que Brian May recuerda como un episodio trágico, ya que su compañero se detuvo antes de terminarla y le dijo: Brian, no puedo más. Me estoy muriendo". May tuvo que cantar la última estrofa años después.

Un proceso “ridículamente doloroso”

Tras la muerte de Mercury, el grupo se enfrentó al reto de dar coherencia a esos retazos de voz. En 1994, May, Roger Taylor y John Deacon se reunieron para dar forma a Made In Heaven (1995). El proceso fue complejo: tuvieron que trabajar sobre las cintas de Montreux y rescatar material previo, como las versiones de I Was Born To Love You o Made In Heaven (originalmente del disco en solitario de Freddie, Mr. Bad Guy), para integrarlas en el sonido característico de Queen.

Videoclip de 'These Are The Days Of Our Lives', de Queen.

Brian May reconoce que el proceso fue “ridículamente doloroso”, al tener que pasar meses escuchando la voz de su amigo fallecido. Sin embargo, el guitarrista defiende que completar este álbum fue la forma de ejecutar el testamento musical de Mercury. Al final, el disco no solo fue un éxito de ventas, sino el cierre necesario para que la banda pudiera procesar su duelo y cumplir la última promesa hecha en el estudio.

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