La ‘diplomacia futbolística’ de Marruecos en este Mundial: de su integración en la seguridad de Estados Unidos a su meta de albergar la final de 2030

La administración Trump y la FIFA se han acercado al país norteafricano en los últimos años

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Infantino, presidente de la FIFA, rey Mohamed VI y Donald Trump
Los vínculos de la FIFA con Marruecos. (Montaje Infobae)

Marruecos llega al Mundial 2026 como una de las candidatas a selección revelación. Su actuación en la pasada edición en Catar, en la que eliminó a España y Francia, creó una enorme expectativa, que ha seguido creciendo con sus buenas actuaciones en la Copa África. No obstante, el próximo mes futbolístico no es solo relevante por lo que ocurre en el césped. La Copa del Mundo conlleva relaciones diplomáticas o exámenes para el país norteafricano y sus ambiciones.

Estados Unidos se ha convertido en su aliado más fiel. Desde los Acuerdos de Abraham de 2020, el país liderado por Donald Trump reconoce la autonomía marroquí sobre el Sáhara Occidental, mientras que Marruecos aceptó a Israel como Estado. Además, la cooperación se extiende al ámbito económico y militar. Esta amistad se ha extendido con la ‘diplomacia futbolística’. El Mundial ha permitido aumentar sus relaciones a través de la entrada del país de Mohamed VI en el ‘núcleo de seguridad’ de la FIFA.

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El organismo central del fútbol también se ha acercado a Marruecos en los últimos años. En 2030, albergará el Mundial junto a España y Portugal. El país y estadio que tendrá la final sigue siendo una incógnita, pero el régimen marroquí está empujando fuerte con la construcción de uno de los estadios más grandes del mundo. Marruecos ha sido la sede de la última Copa África, donde se coronó campeón meses después del partido, tras una decisión de la Confederación Africana de Fútbol de quitárselo a Senegal por retirarse del campo en pleno encuentro, para protestar por un penalti en su contra pitado en el último minuto (y que Marruecos finalmente falló).

La FIFA concede a la candidatura de España, Portugal y Marruecos la organización del Mundial 2030

Las fuerzas especiales del Mundial

“La elección de Marruecos para contribuir a este Grupo de Trabajo, establecido por el presidente Trump, representa otro testimonio de la sólida y estructurada asociación entre Marruecos y Estados Unidos en el ámbito de la cooperación en seguridad”, asegura la embajada marroquí en Estados Unidos en un comunicado. La administración estadounidense decidió contar con el país norteafricano para la seguridad durante el torneo por su efectividad en la Copa África.

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‘The White House Task Force on the FIFA World Cup 2026′ se encarga de liderar y coordinar las acciones dirigidas a la seguridad durante el Mundial. Junto a distintos departamentos y agencias ejecutivas, este grupo impulsa la planificación, organización y realización de los “eventos deportivos más importantes celebrados hasta la fecha”. La Casa Blanca explica en su web que, a través del intercambio de información y el respaldo estratégico, busca asegurar que estos eventos de alto nivel se desarrollen con éxito y “reflejen los valores, la seguridad y la hospitalidad de Estados Unidos”.

“Es una ventana a la vitalidad, la profundidad y la determinación de una amistad duradera entre Marruecos y Estados Unidos”, dijo Youssef Amrani, el embajador marroquí. Desde Rabat, formar parte de un equipo de trabajo especializado de la Casa Blanca se ve como un nuevo paso diplomático entre ambas naciones. La Embajada de Estados Unidos expresó su felicitación por esta incorporación, destacando que esta oportunidad contribuye a fortalecer los lazos históricos.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró que Irán participará en el Mundial 2026, descartando cualquier exclusión a raíz del conflicto geopolítico con Estados Unidos. Infantino subrayó que el deporte debe permanecer fuera de la política y que la selección iraní ha ganado su lugar en el torneo.

Relaciones FIFA y Marruecos

El Gran Estadio Hassan II es un ambicioso proyecto de Marruecos en Casablanca. Previsto para 115.000 espectadores, superará al Santiago Bernabéu y al futuro Camp Nou en capacidad, convirtiéndose en uno de los recintos más grandes del mundo. Su diseño está inspirado en la tradición marroquí, con gradas empinadas y compactas que prometen un ambiente espectacular, y una cubierta de celosía de aluminio bajo la cual hay jardines elevados y espacios VIP de lujo.

Marruecos ha proyectado este estadio con el claro objetivo de albergar la final del Mundial 2030. El país no cede en su intención de ser el anfitrión del partido más importante, presentando el estadio como un símbolo de modernidad y capacidad organizativa, para mostrar la mejor cara de Marruecos ante el mundo. Tras la Copa África de este 2025, Infantino, presidente de la FIFA, calificó a Marruecos como un “anfitrión excepcional”, agradeciendo al Rey Mohammed VI y a Fouzi Lekjaa, presidente de la federación. Su papel en la seguridad de este Mundial será un nuevo argumento para favorecer su elección como sede principal.

Los elogios a su gestión no han sido los únicos gestos de Infantino con Marruecos. Por un lado, se ha impulsado el Programa Forward, centrado en el desarrollo del fútbol mediante inversión y supervisión, mejorando infraestructuras y formación. Por otro, la nueva Oficina de la FIFA en África se estableció en 2025 en Rabat, con el objetivo de “fortalecer la relación con las 54 federaciones africanas y expandir el crecimiento del fútbol, alineándose con el objetivo global de la FIFA”.

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