Qué impuestos se pagan por unas joyas heredadas o regaladas: las dudas que ha reabierto el caso Zapatero

La fiscalidad de las joyas heredadas depende de su tasación, procedencia y correcta inclusión en los trámites de la herencia

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Las joyas de Zapatero enviadas para su tasación. (Europa Press)
Las joyas de Zapatero enviadas para su tasación. (Europa Press)

La investigación judicial del denominado caso Plus Ultra se centra estas semanas en un nuevo elemento de atención: la tasación de las joyas halladas en una caja fuerte durante el registro del despacho vinculado al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. El juez de la Audiencia Nacional encargado de la causa ordenó una valoración pericial de las piezas, realizada con la participación de especialistas en joyería y gemología, cuyo resultado situaría su valor en torno a 1,3 millones de euros. La cifra contrasta con las estimaciones inicialmente difundidas por el entorno del expresidente, que situaban el valor del conjunto entre 30.000 y 50.000 euros.

Más allá del debate político y judicial, el caso plantea una pregunta que muchos particulares pueden hacerse al heredar joyas familiares o recibir bienes de valor: ¿hay que declararlas ante Hacienda y pagar impuestos por ellas?

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La respuesta es que no existe un impuesto específico por poseer joyas. Sin embargo, estos bienes pueden tener importantes implicaciones fiscales dependiendo de cómo se hayan adquirido. Si proceden de una herencia, deben incluirse en el inventario hereditario y tenerse en cuenta para liquidar el Impuesto sobre Sucesiones. Si se reciben como regalo, pueden estar sujetas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Además, en determinados casos, las joyas también pueden formar parte del patrimonio computable de una persona a efectos tributarios.

El tratamiento fiscal de las joyas

Uno de los aspectos menos conocidos es que las joyas tienen un tratamiento diferenciado respecto al ajuar doméstico. Aunque muchas personas asocian las joyas familiares a los bienes habituales de una vivienda, la normativa fiscal las excluye expresamente de este concepto. Esto significa que deben valorarse por separado cuando forman parte de una herencia.

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Tampoco existe una cantidad mínima a partir de la cual una joya deba declararse. En principio, cualquier bien integrante del patrimonio hereditario debe figurar en la documentación correspondiente. No obstante, cuanto mayor sea su valor económico, mayor será también el interés de la Administración por verificar que la valoración realizada es correcta.

Por otra parte, conviene tener en cuenta el caso de las joyas regaladas. En España, una joya recibida puede considerarse una donación y quedar sujeta al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, cuya gestión corresponde a las comunidades autónomas. La obligación de declarar no depende de que exista dinero de por medio, sino del valor del bien recibido y de la relación entre donante y receptor. En la práctica, los regalos familiares de escasa entidad rara vez generan actuaciones fiscales, pero una pieza de lujo, un reloj de alta gama o una colección valiosa sí pueden exigir declaración tributaria. Además, Hacienda puede solicitar documentación que acredite el origen del regalo y su valoración, especialmente cuando el patrimonio declarado del receptor no parece compatible con la posesión de bienes de gran valor.

La joyería a la que el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, que investiga el 'caso Plus Ultra', solicitó una tasación ha valorado en 1,3 millones de euros las joyas que fueron intervenidas en una caja fuerte del despacho del expresidente del Gobierno José Luis Zapatero. (Fuente: Europa Press / Senado / UDEF)

La tasación es precisamente uno de los puntos más importantes. A diferencia de los inmuebles o los vehículos, las joyas no cuentan con tablas oficiales de referencia. Su valoración depende de factores como el peso de los metales preciosos, la calidad de las piedras, la antigüedad, el estado de conservación o incluso el valor histórico de la pieza. Por este motivo, cuando existen dudas o los importes son elevados, suele recurrirse a peritos especializados, joyeros o institutos gemológicos.

Las investigación de Plus Ultra va más allá del valor

En el caso que investiga la Audiencia Nacional, la diferencia entre las estimaciones inicialmente conocidas y la valoración pericial ha contribuido a situar la tasación en el centro del debate. Sin embargo, una discrepancia de valor no implica necesariamente una irregularidad fiscal. Lo realmente importante es poder justificar tanto el origen de las joyas como la valoración declarada.

Y es precisamente ahí donde suelen surgir los problemas. Hacienda puede solicitar documentación que permita acreditar la procedencia de las piezas, ya sea mediante escrituras de herencia, inventarios hereditarios, facturas de compra, certificados de autenticidad o cualquier otro documento que demuestre cómo llegaron a formar parte del patrimonio de una persona.

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