Carlos Cuevas, Miguel Bernardeau y Miguel Ángel Silvestre interpretan a los saltadores de ‘La fiera’: “Queríamos entender las razones que les llevaron a hacerlo”

Los tres actores comparten sus impresiones tras interpretar a los históricos saltadores y comentan cuál es su ‘fiera’ particular

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Puede que muchos no conozcan la historia, pero es de esas que encogen el corazón y erizan la piel. En el caso de Armando del Rey, Darío Barrio y Carlos Suárez, su relato es tan único como trágico a la vez, el de un grupo de amigos que fue perdiendo la vida por practicar el deporte más peligroso del mundo, y del cual apenas queda un superviviente. Miguel Bernardeau, Miguel Ángel Silvestre y Carlos Cuevas interpretan a esos tres amigos en La fiera, la película que llega ahora a cines para contar su historia.

“Todos sabemos los prejuicios que hay alrededor de este deporte. Precisamente por eso, a la hora de abordar un guion nuestro trabajo es dejarlos en un cajón, intentar entender a nuestros personajes y las razones que les llevaron a hacer lo que hacían, que es el viaje que hemos hecho a través de la película”, explica Carlos Cuevas, flanqueado por sus dos compañeros de reparto, en su entrevista con Infobae con motivo del estreno de la película. El actor de Merlí interpreta al alpinista Carlos Suárez, quien además sirvió de guía en la película antes de fallecer durante el rodaje de la misma, un hecho que conmocionó por completo al reparto.

“Creo que nos unió más, de alguna manera. Tenía algo que conectaba directamente con la historia que estábamos contando, desgraciadamente. Hizo que todos nos sensibilizásemos más y que pudiera ser un tributo, un homenaje al grupo, y en concreto a Carlos”, confesaba Candela González, quien en la película acompaña a Carlos Cuevas como Miriam, otra hábil escaladora y geóloga que acompaña al grupo en sus viajes. La película arranca precisamente a partir del encuentro de Miriam con el grupo y de que estos empiecen a practicar el salto BASE con el wingsuit, el traje volador que les permite arrojarse al vacío y surcar los cielos.

Miguel Bernardeau en 'La fiera'
Miguel Bernardeau en 'La fiera'

Técnica o enfrentarse a la muerte

“Yo creo que en el caso de Armando había algo técnico, le interesaba mucho la parte técnica del salto, el cómo coge un vuelo el traje, cómo se inflan los cañones, la caída, los metros de caída, el viento, la temperatura a la que está la pared para poder saltar, porque no se puede saltar con la pared fría... Todo eso”, reflexiona Bernardeau, quien se fijó en el único superviviente del grupo, Armando del Rey. Mucho más complicado lo tuvo Miguel Ángel Silvestre, quien se encargaba de Darío Barrio, quizá la figura más conocida del grupo por su papel como afamado cocinero y presentador en Todos contra el chef.

“Tenía una personalidad muy especial, muy luminosa. Yo me enamoré cuando le empecé a ver en entrevistas y pensaba: ‘Ojalá se me queden cosas de este hombre, que descanse en paz, porque, porque tenía como una luz, un halo, algo que me resulta muy atractivo’”, recuerda Silvestre, cuyo personaje es quizá el más carismático de toda la película, pero también el que tuvo un final más cruel. “Él hablaba mucho del conato de suicidio, le parecía incluso excitante encarar a la muerte y salir victorioso de ella. Había algo de esa celebración y de vivir el instante que yo creo que a él le significaba esa fiera de querer volver a hacerlo, querer arriesgar un poco más... Y él tenía muy claro, él decía: ‘Si sale, sale, y si no, game over’”, explica el actor.

La fiera que cada uno lleva dentro

Sobre ese algo que les hace sentirse vivos, aunque no sea precisamente el salto BASE, es Silvestre quien tiene más clara su última gran pasión. “Estos se descojonan, pero ahora mismo es el pádel. En muchas ocasiones mi terapeuta me dice: ‘¿Tú qué haces que te divierta?’ Yo durante muchos años no tenía algo que me divirtiera. He estado mucho tiempo congelado sin hacer surf. El pádel sí que me parece divertido y, a su manera, manejas momentos de estrés y de tensión que tienes que compartir y gestionar con tu amigo. Creo que es bueno que la gente encuentre algo así”, reconoce el actor.

“Para mí es mi trabajo de actriz. Fue una decisión tardía, porque yo empecé a formarme con 24 años después de haber estudiado Derecho. Me daba mucho miedo, pero por eso era parte de mi fiera, con mucha contradicción a veces, con muchas dudas, otras veces con mucho miedo que tienes que superar. Y cuando lo superas haciendo un proyecto precioso como este, pues de repente estás en otro lugar”, razona Stéphanie Magnin, encargada de dar vida a la mujer de Armando del Rey, uno de los pocos personajes que ve desde fuera todo lo del salto BASE.

“Estos dos personajes femeninos, aunque no hacen salto BASE, son la mirada del espectador”, tercia Salvador Calvo, director de la película y ganador del Goya por Adú. “Me parecían importantísimas porque a través de sus ojos se nos introduce en este mundo y vamos contando cómo funcionan las cosas, con sus claroscuros”, concluye el director sobre una película llena precisamente de eso, de claroscuros, en la que es mejor dejar al espectador que se sienta por un rato partícipe de esta peligrosa aventura y juzgue por su cuenta las controvertidas decisiones que tomaron este grupo de saltadores y buenos amigos.