Si te gusta ‘El odio’ y ‘Los miserables’ no te pierdas esta serie sobre la juventud en los suburbios belgas

Aterriza en la plataforma Filmin la serie ‘Putain’, ambientada en las calles de Bruselas y que ha triunfado en diversos festivales

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Trailer de 'Putain', la nueva propuesta de Filmin

Acaba de llegar a Filmin este 27 de enero la serie belga Putain, compuesta por 10 episodios de media hora que explora el día a día de una juventud atrapada en la precariedad, la violencia y la ausencia de perspectivas, a través de la experiencia de un joven que abandona su hogar y trata de sobrevivir en las calles de Bruselas, donde la crudeza social no da tregua.

El medio especializado Deadline ha equiparado esta obra a una Euphoria belga, y diversas comparaciones la sitúan en la órbita de títulos como el clásico de Mathieu Kassovitz, El odio (1995) y la noruega Kids in Crime.

La obra ha obtenido el respaldo de festivales y jurados internacionales. Seleccionada para el Serializados Fest y presentada en el Festival Series Mania, recibió en este último una Mención Especial del jurado Panorama 2025, que la definió como “una historia poderosa sobre la amistad y la determinación adolescente. Actores de primera, dirección de primera, una serie de primera”.

La trama se centra en Gigi, un joven residente en Bruselas cuya estabilidad familiar se tambalea cuando su madre, Anaïs, reanuda la relación con un antiguo amor, una figura vinculada también a un pasado de adicción a las drogas compartido con ella.

Ante la negativa de su madre a elegir entre él y su pareja, Gigi abandona la casa familiar y busca el apoyo de su grupo de amigos para abrirse paso en un entorno social hostil y sin concesiones.

La inspiración y el proceso creativo

A lo largo de Putain, el uso constante de la palabra que da título a la serie (que, en francés, significa literalmente “puta”, pero que los francófonos emplean como exclamación habitual para manifestar frustración) establece de inmediato el tono realista y descarnado de la narración. Esta elección lingüística fija desde el primer minuto el pulso emocional de un relato que prioriza la autenticidad de sus personajes y situaciones.

Dos de los protagonistas de
Dos de los protagonistas de 'Putain' (Filmin)

El origen de la serie se encuentra en la figura de Zwangere Guy (Gorik van Oudheusden), un rapero flamenco de amplia notoriedad, responsable de idear el proyecto y también de encarnar al padre de Gigi en la ficción. Su biografía guarda además claras semejanzas con la del protagonista: a los catorce años se emancipó de su familia, interrumpió su formación académica y se incorporó al sector de la construcción.

El reparto se conformó tras un proceso de selección inusual y prolongado; se recurrió a la comunidad de seguidores del propio rapero para dar a conocer la convocatoria. Se eligió de forma intuitiva a ochenta jóvenes, con quienes el equipo creativo organizó durante dos años encuentros semanales que sirvieron tanto para recoger testimonios personales como para debatir sobre drogodependencias y relaciones familiares.

Fruto de este método participativo fue una reescritura constante de los guiones y la configuración de un elenco principal formado por debutantes, cuya falta de experiencia actoral resulta, paradójicamente, garantía de credibilidad.

Bruselas como escenario y retrato coral

La serie construye su narrativa a través de una pluralidad de perspectivas: se adentra en el pensamiento de los personajes principales y en cada episodio suma a una nueva figura que se cruza en el camino de Gigi, configurando un fresco colectivo sobre la supervivencia en el caos urbano de Bruselas.

Liam Jacqmin y Felix Heremans
Liam Jacqmin y Felix Heremans en 'Putain' (Filmin)

El director, Deben Van Dam, ha explicado la intención de representar con veracidad aquello que suele pasar desapercibido pese a estar a la vista de todos: “Algo tan visible que todos ignoran exige cuidado y sinceridad: ¿cómo contar la lucha por un hogar, literal y figurado?”.

Putain se traduce así en una indagación sobre la búsqueda de refugio en la Bruselas más inhóspita, una ciudad donde los adolescentes intentan encontrar un propósito y los refugiados llegan incluso a morir de frío durante la noche.