El Gobierno inicia trámites para que el Campo de Aragón de Ourense sea lugar de la memoria

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Santiago de Compostela, 20 jun (EFE).- El Boletín Oficial del Estado (BOE) de este sábado publica el acuerdo a través del que la Dirección General de Promoción de la Memoria Democrática inicia los trámites para que el Campo de Aragón, situado en Ourense, sea declarado lugar de memoria democrática.

Se trata de la zona que ocupaba lo que era el campo de instrucción del antiguo cuartel militar de San Francisco, donde se llevaron a cabo los fusilamientos de 133 personas en los años inmediatamente posteriores al golpe de Estado que dio inicio a la Guerra Civil.

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Según explica el texto publicado en el BOE, la sublevación del bando nacional triunfó rápidamente en Ourense, donde la resistencia organizada fue "mínima" en comparación con otras zonas del país, lo que llevó a que apenas se registrasen combates prolongados o una resistencia armada "significativa".

No obstante, tras el éxito del golpe, se inició "una represión sistemática contra personas vinculadas a partidos de izquierda, sindicatos, cargos públicos republicanos o simplemente sospechosos de ser partidarios de la democracia o de no simpatizar con los objetivos de los sublevados".

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De este modo, la represión registrada en la ciudad fue de las mayores de Galicia y dio pie al asesinato de miles de personas, tanto a través de penas de muerte dictadas por las autoridades militares como mediante ejecuciones extrajuidiciales.

El Gobierno considera que el Campo de Aragón, hoy convertido en una plaza anexa al cementerio municipal de San Francisco y dotada con varios edificios de uso público, se trata de un punto "especialmente simbólico y representativo de esta represión".

Allí se produjeron, el 11 de agosto de 1936, los fusilamientos de las dos primeras víctimas de esta represión, Fernando Cordón García y Manuel Gómez de Valle; un administrador de aduanas afiliados al PSOE y un periodista y poeta miembro del PCE, respectivamente.

Ambos habían sido detenidos días antes por la Guardia Civil en A Gudiña, en el límite fronterizo de Galicia, cuando trataban de salir de la comunidad para unirse a la causa republicana.

En los siguientes meses de 1936 fueron ejecutadas hasta treinta y dos personas en el Campo de Aragón; una cifra que en 1937 se incrementó hasta los setenta y tres represaliados y alcanzó los quince asesinados en 1938 y los trece en 1939.

De entre todas estas víctimas destaca la presencia de una mujer, Erundina Álvarez Pérez, asesinada tras ser acusada de ocultar en su domicilio a un hombre perseguido por los sublevados por un acto de sabotaje consistente en cortar las líneas telegráficas, lo que supuso la extensión de la represión a los civiles que prestaron auxilio a los represaliados.

El texto justificativo del inicio de la declaración del Campo de Aragón como lugar de la memoria también recoge el caso de Manuel Suárez Castro, alcalde de Ourense durante la República y ejecutado el 22 de julio de 1937, cuya despedida en una carta considera "un símbolo de decencia y resistencia frente al fascismo".

En los últimos años, varias iniciativas partidas de la sociedad civil han tratado de preservar y reconocer el valor simbólico del Campo de Aragón; incluso mediante la creación de una asociación memorialística vinculada a este lugar. EFE

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