Berta Pinillos
Madrid, 17 jun (EFE).- El luchador hispanogeorgiano Ilia Topuria terminó el último combate que protagonizó en la Casa Blanca con la cara ensangrentada a causa de los golpes de su contrincante, el estadounidense Justin Gaethe. Las artes marciales mixtas tienen riesgos importantes para la salud, que pueden ir desde fracturas y daños cerebrales hasta enfermedades neurodegenerativas.
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El combate de la UFC entre Topuria y Gaethe se celebró el pasado domingo con motivo del 80 cumpleaños del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y ha supuesto la primera derrota del español en su trayectoria.
Topuria pidió continuar con la pelea, una vez finalizado el cuarto asalto, pero su hermano Aleksandre tomó la decisión de que el árbitro parara el combate, dado que Topuria casi no podía ver nada y un médico había recomendado terminar. Sufre fractura de hueso orbital.
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El especialista del Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología de la Clínica Universidad de Navarra José Manuel Argüello explica a EFE Salud que este tipo de fracturas, como afectan al cráneo, no requieren inmovilización puesto que en esa parte del cuerpo los únicos huesos que se mueven son los de la mandíbula.
"Al estar fijos, el propio inmovilismo de la estructura craneal permite su consolidación", indica Argüello.
Lo que hace que una fractura de la órbita desemboque en cirugía es que haya alguna complicación asociada. Puede ser una deformidad que altere la forma de la cara al quedar el maxilar hundido o porque quede atrapado alguno de los músculos o nervios de la musculatura del ojo, que provoquen una visión doble al paciente.
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Además de este tipo de lesiones que afectan a la salud física, los luchadores como Ilia Topuria pueden sufrir otras fracturas en la cara como la del hueso de la nariz, que tampoco suele requerir cirugía. Otras más graves son las que afectan tanto al maxilar inferior o mandíbula, como los pómulos.
También pueden ser frecuentes las lesiones en manos, en concreto en el quinto metatarsiano. Los antebrazos que durante el combate tratan de bloquear los ataques son otras de las partes del cuerpo que pueden verse afectadas, con la fractura del cúbito.
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En los miembros inferiores, señala el experto de la Clínica Universidad de Navarra, la fractura diafisaria de tibia es una de las más frecuentes. Es muy llamativa porque en el momento de la fractura ya se nota la deformidad en la pierna.
Otras lesiones típicas de las artes marciales mixtas son los traumatismos en los dedos de los pies, por múltiples contusiones.
Los riesgos para la salud de la lucha que practica Ilia Topuria no acaban en los huesos. El cerebro puede sufrir, tal y como señala a EFE Salud el neurólogo de la Sociedad Española de Neurología (SEN) José Manuel Moltó.
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El cerebro no es una estructura dura, sino gelatinosa, y cada vez que la cabeza sufre un golpe, "se bambolea". El cráneo lo protege pero "no está diseñado para que le machaquemos a golpes continuamente", advierte Moltó, neurólogo en el Hospital General Universitario Virgen de los Lirios, de Alcoy (Alicante).
Este tipo de lucha, el boxeo u otros deportes de contacto, como el fútbol, en el que además se usa la cabeza para rematar, pueden causarle daños.
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En concreto, puede derivar en encefalopatía traumática crónica. Se origina por pequeños golpes en la cabeza, microtraumatismos que en el momento no generan ningún problema.
Estos golpes, si se dan de forma habitual, provocan la acumulación en el cerebro de una sustancia, la proteína tau, implicada en algunos trastornos neurodegenerativos, como el alzhéimer.
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"Produce una enfermedad neurodegenerativa que padecen los deportistas que han estado expuestos a este tipo de traumatismos", afirma Moltó.
Al margen de esto, otros problemas de salud que puede acarrear la práctica de la lucha como la que practica Topuria pasa por las conmociones y contusiones cerebrales, con inflamación y hematomas.
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Y hay un riesgo muy importante en lo que se denomina el 'segundo golpe' o 'golpe repetido'. Se trata del que recibe el luchador después de haber sufrido otro anterior que le ha dejado aturdido.
"Hay mucho riesgo de que se produzca una conmoción mucho más grave", destaca el experto de la SEN, quien añade que la manifestación clínica de una lesión cerebral dependerá de la parte de este órgano afectada.
El experto aclara: "No es lo mismo que en una zona frontal, que, a lo mejor te notas un poquito raro de conducta o algo menor, o una zona occipital más relacionada con la visión, por ejemplo". EFE
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