La exnovia del cura acusado de agresión sexual dice que él archivaba violaciones a amigas

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Málaga, 25 may (EFE).- El sacerdote malagueño de 35 años acusado de sedar y agredir sexualmente a cuatro mujeres entre 2014 y 2018 archivaba en carpetas en un disco duro las violaciones con los nombres de las víctimas, según ha asegurado este lunes su expareja sentimental.

El juicio contra el cura ha comenzado este lunes en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Málaga y el Tribunal ha autorizado que la vista oral sea en audiencia pública excepto la declaración de las cuatro víctimas para proteger su intimidad.

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El sacerdote no ha declarado en primer lugar porque, según ha explicado el magistrado presidente del Tribunal, lo hará cuando finalice la fase testifical. Tras las cuestiones previas ha declarado tras un biombo la que fuera pareja sentimental del procesado.

Esta testigo ha narrado, entre sollozos, que tenía una relación de pareja con el acusado y que convivían en el inmueble que el sacerdote tenía cedido por el Obispado en Melilla.

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Ha relatado que en un viaje que él hizo por la península ella encontró un disco duro en un mueble de la casa y que tras ponerlo en la televisión descubrió las imágenes.

"No podía creer lo que estaba viendo, tengo pesadillas cada noche con ello", ha lamentado la mujer, al tiempo que ha descrito que las víctimas se veían en las imágenes, "inconscientes, totalmente muertas", al estar drogadas o sedadas y que él realizaba las agresiones sexuales.

Preguntada sobre cómo identificó al cura, la testigo ha dicho que conoce "cada lunar de su cuerpo" y ha explicado que tras ver las imágenes se llevó el disco duro para hacerle una copia y luego lo volvió a poner en el mismo sitio para evitar que el sacerdote se diera cuenta.

La expareja sentimental ha asegurado que tras descubrir los hechos intentó comunicarlo al vicario de Melilla en cinco ocasiones y al obispo de Málaga, Jesús Catalá, dos veces por carta, pero que no recibió respuesta y ha indicado que tardó meses en denunciarlo ante la Policía porque ella quería que fuera la Iglesia la que tomara cartas en el asunto.

Durante su relato, la mujer ha señalado que el sacerdote, que se enfrenta a una petición fiscal de 72 años de prisión, se autolesionaba cuando discutían y tras ser descubierto le aseguró que "eran cosas del pasado y que ya había sido perdonado por el obispo".

Tras finalizar la declaración de su expareja, el Tribunal ha continuado la vista oral a puerta cerrada con la declaración de las cuatro víctimas y las sesiones de la vista oral continuarán el próximo 27, 28 y 29 de mayo a las 10:00 horas.

El cura, Francisco J.C., natural de Vélez-Málaga, está en prisión provisional después de ser detenido el 11 de septiembre de 2023.

 Cuatro delitos de agresión sexual y contra la intimidad

El Ministerio Público mantiene que el sacerdote presuntamente ha cometido cuatro delitos de agresión sexual y contra la intimidad.

Las acusaciones mantienen que el acusado aprovechaba su condición de religioso y su relación con las víctimas para suministrarles sustancias que las sumían en un estado de somnolencia y vulnerabilidad.

En ese estado, las víctimas no eran conscientes de nada, por lo que se aseguraba la ejecución de su plan y además así el sacerdote, conocido como padre Fran, evitaba cualquier defensa.

En el relato acusatorio se indica que además dichos actos eran grabados y fotografiados sin el consentimiento de las víctimas "evidenciando una clara vulnerabilidad de su intimidad y derechos".

El obispo de Málaga, José Antonio Satué, en una comparecencia pública, realizada el pasado viernes, ha asegurado que la Iglesia reparará económicamente el daño causado a las cuatro mujeres si se condena al acusado por dichos delitos. EFE

(Foto) (Vídeo)

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