15 años del 15M: los protagonistas ven en la vivienda motivo para otra ola de indignación

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Sol Carreras

Madrid, 14 may (EFE).- Quince años después de la protesta ciudadana del 15M, con epicentro en Madrid, protagonistas de aquel momento aseguran a EFE que sigue habiendo motivos para el descontento y abogan por replicar aquella ola de indignación con temas que afectan a buena parte de los españoles, como la vivienda.

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"Ojalá un 15M de la vivienda que vuelva a unir a gran parte de la ciudadanía, dejando a un lado las siglas y las confrontaciones políticas", señala a EFE Fabio Gándara, uno de los impulsores de la manifestación del 15 de mayo de 2011 en Madrid que desembocó en la icónica acampada en la Puerta del Sol.

Aquel día miles de ciudadanos salieron a la calle en distintos puntos de España, movilizados a través de internet, para mostrar su indignación en un momento de grave crisis económica, coincidiendo con el final del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y pedir un cambio social y político.

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En Madrid fueron detenidas 24 personas por la Policía y, al acabar la marcha, una treintena decidió pasar la noche al raso en la Puerta del Sol en señal de protesta. Lo demás ya es historia.

Gándara, que entonces tenía 26 años y pertenecía a la plataforma 'Democracia real ya', cree que "hay motivos más que sobrados" para un nuevo 15M. Una opinión que suscriben otras siete personas que, con edades similares, vivieron en primera línea ese movimiento y ahora comparten sus recuerdos y reflexiones con EFE.

Entre ellas está Gemma García, que durmió en la Puerta del Sol la primera noche y luego fue una de las integrantes del equipo de coordinación de las asambleas generales celebradas en la plaza, donde los ciudadanos debatían sobre temas como feminismo, educación, economía o medio ambiente.

"El tema de la vivienda sigue desgraciadamente vigente y está cada vez peor. De hecho, sería necesario otro 15M, por supuesto, yo lo haría todos los años", dice, aunque matiza que no se trata de calcar lo ocurrido entonces, sino de replicar ese espíritu de protesta ciudadana.

Guillermo Fernández, profesor en la Carlos III de Ciencia Política y otro de los "indignados" del 15M, cree que ahora sería deseable una nueva "movilización rupturista".

"Es posible y uno de los temas que creo que podría concitar una cierta transversalidad sería la vivienda", afirma.

Frustrados por la falta de expectativas, y algunos de ellos en el paro en aquel momento, los jóvenes fueron el rostro más visible del 15M, y la Puerta del Sol fue el kilómetro cero de ese descontento, con lemas como 'Lo llaman democracia y no lo es', 'Dormíamos, despertamos' o 'Indignarse mejor que resignarse'.

La acampada de Sol se levantó el 12 de junio, tras 28 días, pero el espíritu del 15M continuó tiempo después en las asambleas en barrios y municipios.

"Yo creo que la mayor parte de demandas del 15M siguen sangrantemente sobre la mesa", se lamenta Julia Ramírez-Blanco, historiadora de arte y autora del libro '15 M: El tiempo de las plazas'.

En su opinión, "en cualquier momento puede estallar" un nuevo 15M, pero advierte de que la insatisfacción está canalizándose ahora a través de un "populismo de derechas".

"Sería necesario que hubiera movilización ciudadana para afrontar colectivamente los problemas que tenemos", sostiene por su parte Marta G. Franco, periodista que durante el 15M formó parte del equipo encargado de llevar las redes sociales y la página web.

También lo cree Aída Zancajo, que formaba parte del colectivo 'Juventud sin futuro', aunque ahora ve difícil encontrar un punto de confluencia debido al clima de "polarización".

El 15M tuvo su epicentro en la Puerta del Sol de Madrid, donde Julio Albarrán habló y fotografió a muchos de los indignados.

"Mostraban cómo podría ser una sociedad que se autoorganizara, que funcionara de otra manera. Algo que hace casi más falta hoy que entonces", señala.

Pero el 15M fue replicado en plazas de otras ciudades de España y también entre españoles residentes en el extranjero, como Iñaki Olazábal, que en aquel momento trabajaba en proyectos de cooperación internacional en Mauritania.

"A nivel institucional y político todavía muchas de las cosas que han pasado en estos 15 años no hubieran sido posibles sin el 15M, pero creo que se desinfló mucho ese espíritu de espontaneidad, de asamblearismo, de participación ciudadana más allá de los partidos políticos, y vendría muy bien reactivarlo", sostiene.

Los protagonistas del 15M consultados por EFE coinciden en que fue un momento único que pilló por sorpresa a todo el mundo aunque no fue casual, ya que nació al calor de movilizaciones sociales de entonces, algunas de las cuales perviven, como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), la marea blanca en defensa de la sanidad pública y la marea verde sobre la educación.

Y sostienen que una de las herencias más palpables del 15M fue el fin del bipartidismo, con el surgimiento de nuevos partidos políticos como Podemos que, para algunos de los indignados de entonces, no cumplieron con las expectativas de esta ola ciudadana.

"Acabaron replicando vicios de la vieja política, como los hiperliderazgos o las confrontaciones entre bandos", se queja Gándara. EFE

scr/jlp

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