No están todos, pero quedan bastantes: protagonistas, antagonistas y supervivientes del 15M, de Pablo Iglesias a Rodrigo Rato

Se cumplen 15 años del movimiento que acampó en las plazas devastado por la crisis económica

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Pablo Iglesias y Pedro Sánchez firman la coalición de Gobierno. (Reuters/Susana Vera)
Pablo Iglesias y Pedro Sánchez firman la coalición de Gobierno. (Reuters/Susana Vera)

El 15M no tuvo líderes, tampoco fue espontáneo. Nació multidisciplinar, horizontal y asambleario. Lo hizo durante un gobierno del PSOE ya en el ocaso, a las puertas de unas elecciones en las que asomaba el PP. Sí tiene rostros, los de quienes supieron capitalizar esa bandera, tratando de encerrarla en listas electorales y estructuras de partido. Génova entonó con desdén “que se presenten a unas elecciones”, para acabar empleando todo tipo de instrumentos para echarlos abajo. Las dinámicas internas hicieron el resto. A los que quedan se les llama supervivientes. 15 años después, siguen gobernando los mismos, solo amenazados por Vox. Entonces era el paro, la insatisfactoria respuesta a una crisis financiera; hoy, en supuesta bonanza, lo es la vivienda, porque un trabajo no basta. Pero las calles no han vuelto a bullir.

Repasando nombres propios, los que asomaron la cabeza para tratar de transformar la indignación en voto, hay un patrón que consiste en un ascenso meteórico y una caída estruendosa, en diferentes formas. Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Íñigo Errejón. De los fundadores de Podemos, solo Carolina Bescansa y Luis Alegre supieron bajarse en marcha en relativo silencio, diluyéndose en la sociedad civil. “Fue más fácil conseguir 71 diputados que construir una herramienta que reflejase los acuerdos que nos habían impulsado a fundar Podemos”, reflexionó Bescansa en una entrevista a TVE. No solo Madrid, Ada Colau tomó el megáfono en Barcelona, la ciudad de la que fue alcaldesa; Teresa Rodríguez durmió en Cádiz sobre los cartones que durante el día hacían de pancartas. La primera pica se puso en Bruselas, en 2014, con cinco eurodiputados.

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Pablo Iglesias
Pablo Iglesias, entrevistando durante las acampadas del 15M. (RTVE)

‘La Tuerka’ y ¿Ciudadanos?

Podemos tiene ahora dos, y cuatro en el Congreso, integrado en el Grupo Mixto. Ione Belarra e Irene Montero son las dos principales dirigentes. Iglesias sigue teniendo voz e influencia, director de Canal Red. Los días del 15M se le vio empuñando un micrófono. También es docente. Su final en la política es conocido, como su verdugo, Isabel Díaz Ayuso. Tenían 32 años aquel mayo. Él, profesor y presentador de La Tuerka. Ella, trabajadora en la Comunicación del PP, colaboraba en ese programa. En julio lograría un escaño en la Asamblea de Madrid. Él empezaría a encontrar mayor espacio en los medios, germinando la idea de una formación a medida que vio crecer su popularidad, sus posibilidades. Monedero salió cuando el choque con Iglesias era insostenible. Errejón lo hizo para competir, hasta que se las vio con “el límite entre el personaje y la persona”.

Hay teóricos que aseguran que Ciudadanos también es un hijo del 15M. No desde luego de la Puerta del Sol, sí si acaso del descontento y el hartazgo con el bipartidismo. Se vendía como centro y era capaz de atraer voto del centro-izquierda, pero a término fue facilitador del PP. Esta transmisión directa terminó por vaciar de sentido su existencia, desapareciendo. Pero sí, por unos años, el juego fue cosa de cuatro, y la historia podría haber sido distinta: Albert Rivera tuvo en sus manos ser vicepresidente del Gobierno. En el 15M, Rivera, con 31 años, hacía cinco que había fundado el partido y logrado escaño en el Parlament, y le faltaban otros cinco para hacerlo en el Congreso. Pero para hablar de los protagonistas del 15M no se pueden pasar por alto quiénes eran los grandes señalados por la deriva de la vida política, social y económica en España.

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15M en la Puerta del Sol de Madrid.
15M en la Puerta del Sol de Madrid.

Un abogado y un experto en marketing

El presidente era José Luis Rodríguez Zapatero, ya de salida por su gestión de la crisis, y Mariano Rajoy estaba cerca de asumir el poder. Se trataba de un cambio, pero para los jóvenes no de una solución. El relevo de Rodríguez Zapatero en el PSOE, alternativa a Rajoy, sería además Alfredo Pérez Rubalcaba, lo que no hacía indicar una renovación en la política. La llamada izquierda a la izquierda del PSOE era IU, con Cayo Lara al frente. Alberto Garzón, con 25 años, era ya un activo militante. Presidían comunidades Esperanza Aguirre, José Antonio Griñán o Artur Mas. Fuera de la política, no lejos, Rodrigo Rato, exvicepresidente de José María Aznar y en 2011 presidente de Bankia. El 15MpaRato tenía como fin sentarlo en un banquillo por su responsabilidad en la crisis y la burbuja inmobiliaria. Acabaron viéndole entrar en prisión.

Faltan sin embargo por aquí nombres que levantaron a pulso el 15M, las acampadas, el fenómeno. Algunos no sonarán tanto, como Fabio Gandara, abogado gallego en paro que creó en febrero de 2011 el grupo de Facebook ‘Plataforma de coordinación de grupos pro-movilización ciudadana’, germen de Democracia Real Ya. Actualmente dirige una agencia de comunicación social que él fundó. O Pablo Gallego, experto en marketing digital y cofundador de Democracia Real Ya junto a Gandara. Más conocido es Ramón Espinar, hoy rostro televisivo, fue senador de Podemos, pero antes, en 2011, uno de los portavoces de Juventud sin Futuro, colectivo surgido en el ámbito universitario. De él también salieron Pablo Padilla, Eduardo Rubiño, Rita Maestre o Isa Serra, hoy eurodiputada.

El movimiento vino de la universidad y del desempleo, por jóvenes distintos con problemas en común. Hoy, según barómetros, la juventud y el descontento apuntan a la extrema derecha.

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