Funcas advierte que la inmigración no es una solución duradera al envejecimiento de España

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Madrid, 12 may (EFE).- El centro de análisis Funcas ha advertido que la inmigración no constituye una solución duradera al problema demográfico del envejecimiento de la población en España, sino que supone, "en el mejor de los casos, un mecanismo de amortiguación temporal que opera con intensidad decreciente".

Así lo refleja en su estudio 'Los límites de la inmigración para el ajuste demográfico en España', dado a conocer este martes en Madrid, que cuestiona el papel de la inmigración como "maná demográfico" y presenta un efecto "más limitado, más condicionado y menos duradero" que el que se desprende de "muchos diagnósticos institucionales".

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El informe señala que España ha construido en las últimas décadas un modelo de equilibrio demográfico apoyado en la inmigración que ha funcionado "razonablemente bien en el corto plazo" pero "muestra claros signos de agotamiento" y el margen temporal es "cada vez más estrecho".

El centro de análisis aclara que hay margen de actuación porque una mejor gestión migratoria puede aumentar su contribución positiva y reducir algunos de sus costes pero España "no ha desarrollado hasta ahora una estrategia coherente en este ámbito".

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Uno de los autores del informe, el investigador de Funcas y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Héctor Cebolla, ha rebatido la creencia, muy extendida, de que los inmigrantes tienen más hijos que los españoles.

De hecho, el informe señala que los nacimientos de madres inmigrantes en España han disminuido un 10 % entre 2009 y 2024 y Cebolla ha explicado que España "aplasta" la fecundidad de los inmigrantes, que tiende, con el tiempo, a "converger" con la de los autóctonos.

Esto ocurre porque los extranjeros enfrentan las mismas dificultades -e incluso más- que la población autóctona para formar un hogar, como el acceso a la vivienda o la inestabilidad laboral.

Pensar lo contrario, ha precisado, sería una visión "esencialista" y hasta un "pensamiento mágico": "Son personas radicalmente igual a nosotros y, por lo tanto, se comportan de una manera radicalmente igual a nosotros", ha enfatizado.

Funcas admite que, sin inmigración, la población europea "caería de forma significativa en las próximas décadas", ya que es clave para sostener el número de personas en edad de trabajar, pero aclara que "sostener el tamaño de la población no equivale a corregir su estructura".

La publicación destaca que España se encuentra entre los países de la Unión Europea que menos inmigración retiene, ya que entre 2009 y 2024 solo se ha quedado en el país un tercio de los inmigrantes que han llegado.

Además, su población nacida en el extranjero ya no es joven, sino "simplemente menos envejecida que la autóctona", y esa brecha se reduce con el tiempo a medida que las personas llegadas en uno de los picos de llegadas, entre 2000 y 2008, —hoy con entre 40 y 55 años— avanzan hacia la jubilación.

Otro factor es que cada vez migran a España más personas mayores y menos niños: Entre 2021 y 2025, la población nacida en el extranjero de 55 años o más ha aumentado un 42 % frente al 25 % del grupo de 20 a 54 años, datos suficientes, según Funcas, para "anticipar una presión significativa sobre los sistemas de salud y dependencia en el medio y largo plazo".

El informe también revela como otra de las limitaciones la distribución territorial de la inmigración, que no llega a las zonas de España más envejecidas.

Asturias, Galicia y Castilla y León reciben flujos marginales mientras que la inmigración se dirige a regiones económicas dinámicas que ya parten de una estructura demográfica más favorable, como La Rioja, Cataluña y Baleares, amplificando, en lugar de corregir, la fractura territorial.

Preguntada por el efecto demográfico de la regularización extraordinaria que lleva a cabo el Gobierno, la directora de Estudios Sociales de Funcas, María Miyar, ha apuntado que será muy limitado porque beneficia a personas que ya residen en España, aunque puede contribuir a retener a más población extranjera en el país.

El informe alude a la irrupción de "los populismos de izquierda y de derecha" y sus discursos sobre la inmigración y rechaza tanto los mensajes que le atribuyen "únicamente efectos negativos generalizados que no se sostienen con la evidencia empírica" como la "narrativa igualmente simplificadora" que la presenta como "solución suficiente a los problemas demográficos". EFE

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