Los madrileños piden más vivienda, pero también transporte, servicios y sanidad: las prioridades de los nuevos barrios

Un barómetro de GAD3 revela que el 87% ve necesario construir más casas, aunque la movilidad, la educación, los comercios y los precios asequibles son condiciones clave

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Edificio en construcción en un complejo de viviendas de Seseña, al sur de Madrid (Guillermo Martínez / Reuters)
Edificio en construcción en un complejo de viviendas de Seseña, al sur de Madrid (Guillermo Martínez / Reuters)

Construir más vivienda, pero no de cualquier manera. Los madrileños apoyan mayoritariamente la creación de nuevas casas para mejorar el acceso residencial en la Comunidad de Madrid, aunque vinculan esos desarrollos a una condición clara: que nazcan con transporte, servicios, centros sanitarios y vivienda asequible. El 87% de los residentes de entre 18 y 49 años considera “muy” o “bastante” necesaria la construcción de nuevas viviendas en la región, según el I Barómetro de la Vivienda en la Comunidad de Madrid, elaborado por GAD3 para Valdecarros Madrid.

El informe, basado en 1.068 entrevistas online realizadas entre el 25 y el 31 de marzo de 2026, recoge que la demanda de más vivienda no se limita a levantar nuevos edificios. Al pensar en la planificación de barrios como Valdecarros, el 52% de los encuestados sitúa como prioridad el transporte y la movilidad, el 45% los servicios y equipamientos -como colegios, salud o comercio- y el 42% la vivienda protegida o asequible.

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Transporte y movilidad, la primera condición

El transporte aparece como la principal exigencia ciudadana para los nuevos desarrollos residenciales. Más de la mitad de los encuestados, el 52%, considera que la movilidad debe ser una prioridad en la planificación de un nuevo barrio. La preocupación se repite cuando se pregunta por las dotaciones más necesarias en el entorno residencial: el 48% menciona directamente el transporte público.

El dato refleja que, para los madrileños, el valor de una vivienda no solo se mide por sus metros cuadrados o su precio, sino también por su conexión con el resto de la ciudad. Un nuevo barrio puede ampliar la oferta residencial, pero si obliga a depender del coche o dificulta los desplazamientos diarios al trabajo, los estudios, el médico o los comercios, pierde atractivo.

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Centros sanitarios, comercios y colegios

La segunda gran prioridad es la existencia de servicios básicos. El 45% de los participantes en el barómetro considera que los nuevos barrios deben planificarse con servicios y equipamientos, incluidos colegios, centros de salud y comercio de proximidad.

Cuando se pregunta por las dotaciones más necesarias en un barrio, los centros sanitarios aparecen en segundo lugar, citados por el 40% de los encuestados. Después se sitúan los comercios y servicios de proximidad, con un 34%, las zonas verdes y espacios públicos, con un 24%, y los centros educativos, con un 21%.

Las cifras apuntan a una preocupación evidente: que los nuevos desarrollos urbanos se conviertan en zonas residenciales sin vida de barrio. Los madrileños reclaman viviendas, pero también los servicios y espacios públicos necesarios para desarrollar la vida diaria sin desplazamientos constantes.

Vivienda asequible para que construir sea útil

La tercera prioridad tiene que ver con el precio. El 42% de los encuestados señala la vivienda protegida o asequible como uno de los aspectos que deberían ser prioritarios en la planificación de nuevos barrios. Además, al preguntar qué tipo de vivienda debería impulsarse en estos desarrollos, el 44% apuesta por vivienda protegida en venta y el 37% por vivienda protegida en alquiler.

La vivienda libre en venta queda por detrás, con un 31%, mientras que la vivienda orientada a jóvenes o primera residencia aparece mencionada por el 27%. El alquiler libre tiene menos peso, con un 14%.

El informe también pregunta por el principal impacto positivo que puede tener un gran desarrollo residencial. La respuesta más repetida es el aumento de la vivienda asequible, con un 42%, seguida de la ampliación de la oferta de vivienda, con un 35%. Es decir, los encuestados no solo esperan que se construya más, sino que esa nueva oferta pueda servir para mejorar el acceso real a una casa.

El precio sigue siendo el problema de fondo

La importancia de la vivienda asequible se entiende mejor al observar las barreras de acceso. El precio es, con diferencia, el principal obstáculo tanto para comprar como para alquilar en la Comunidad de Madrid. En el caso de la compra, lo señala el 56% de los encuestados. En el alquiler, el porcentaje sube hasta el 62%.

Por detrás aparecen otros problemas, aunque a bastante distancia. Para comprar, el 13% menciona la falta de ahorro para afrontar la entrada, impuestos y gastos iniciales, mientras que el 12% apunta a ingresos insuficientes o inestabilidad laboral. En el alquiler, el 12% señala los requisitos y garantías exigidas, como fianzas elevadas, avales o seguros, y el 11% menciona también los ingresos insuficientes o la inestabilidad laboral.

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