Carla P. Gumbau
Madrid, 10 may (EFE).- En pocas ocasiones un autor comienza su libro pidiendo a sus lectores que sean "cuidadoses" con él, pero para Kae Tempest, autor de 'Una vida buscando' era imprescindible indicarlo así, porque, como él mismo dice, "debes abrir tu corazón antes de sumergirte en la historia de otra persona".
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'Una vida buscando' (Random House), escrita por el poeta, rapero y escritor londinense Kae Tempest (Londres, 1985) y en librerías desde esta semana, recoge la vida de Rothko, una persona no binaria que lleva el sonrojo en su nombre -como referencia a los cuadros del pintor Mark Rothko- y que, tras 15 años en la cárcel, regresa a su ciudad natal con el deseo de volver a empezar y descubrir su identidad a pesar de sus encuentros constantes con el pasado.
"Esta no es una historia de juicios, sino de vidas entrelazadas", destaca Tempest en una entrevista con EFE, al tiempo que ha recalca la importancia de "la resolución del mundo" en la novela.
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El escritor, aunque explica que escribió esta novela en las residencias literarias de Finestres en Cataluña y Civitella Ranieri en Umbría (Italia), no es capaz de discernir con claridad cuándo, cómo y dónde conoció a los personajes de esta historia.
"Todo empieza con una sensación, y luego podía sentirlos, empecé a pasar tiempo con ellos, ponerles en situaciones, preguntándoles dónde vivían, qué hacían y por qué estaban allí", explica.
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Con el tiempo cada uno de estos personajes comenzaron "a vivir". "Llega un punto en el que dejas de decirles qué hacer y les escuchas hablar, y ese momento es increíble", afirma el autor, al tiempo que se refiere a ellos no como personajes, sino personas en sí mismas que "significan mucho" para él.
Además de escritor, Kae Tempest es rapero y una de las figuras fundamentales del "spoken word". Hace diez años publicó su primera novela 'Cuando la vida te da un martillo' y hace cinco sacó el libro de no ficción 'Conexión'. Ha recibido varios premios por su obra, entre ellos el Premio Ted Hughes en 2013, siendo el poeta más joven en ganarlo.
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Su lírica, que se refleja en sus cinco álbumes de estudio, alcanza también a sus novelas y embarca al lector en un viaje por su prosa y su verso.
"Hay un punto en la novela en que la situación de Rothko pide que la forma cambie, y yo no quería escribir sobre los peores días de su vida, así que usé la lírica para crear una descripción más impresionista de lo ocurrido", agrega.
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"Un poeta lleva el tiempo en su propio cuerpo, y un compositor almacena ese tiempo y lo emplea de acuerdo a la música y los músicos que tocan con él. Mi cuerpo abraza el tiempo de una forma que quienes no son músicos no pueden llegar a entender", apunta.
A Tempest le gusta hablar de Rothko, su protagonista, como una mezcla de los espíritus de las profundidades y del tiempo, definidos por la filosofía de Carl Jung: "El espíritu del tiempo es su padre, Ezra, que simboliza el éxito, el fracaso, la vida, tener una función, y el espíritu de las profundidades es su madre, Meg, que simboliza lo eterno".
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El personaje de Rothko pasa, durante la novela, por situaciones llenas de conflictos: desde agresiones a encarcelamientos, pasando por adicciones y una crisis identitaria que cruza toda la historia.
"Cuando los padres están tan dañados que no pueden cumplir sus roles y son dominados por estos espíritus, sus hijos no pueden ser inocentes y buscan la comodidad en situaciones ajenas a ellas mismas", señala del autor.
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Escribir esta historia fue para Kae una forma de "experiencia de limpieza", ya no solo por el proceso de transición identitario que atraviesa Rothko, sino también por otros aspectos, como el tratamiento de la demencia a través de otros personajes.
"He tenido personas en situaciones similares en mi vida, y escribir algo así es como abrazar a esa persona cuando no pudiste entonces, entender algo que no pudiste entender antes. Escribir es un acto de imaginación, observación y regurgitación", destaca.
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"Aunque sean personajes, estas personas son reales para mí. No buscamos porqués en la realidad, ¿por qué buscarlos en la ficción? Solo quería que tuvieran un momento de resolución como todo el mundo, eso es todo", concluye Tempest. EFE
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