Las lluvias y el calor adelantan la temporada de mosquitos en España

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Madrid, 8 may (EFE).- La combinación de un abril caluroso y unas lluvias copiosas en meses anteriores ha creado "un escenario propicio" para la proliferación de mosquitos este verano porque "el condicionante para su actividad es la capacidad de criar" y este año ha ofrecido buenas condiciones para ello, advierte a EFE un experto.

Los mosquitos empiezan a mostrarse activos cuando las temperaturas nocturnas mínimas superan los 10 ºC, "una situación que cada año se va produciendo antes y durante más tiempo, a consecuencia del cambio climático" y a medida que aumentan las temperaturas lo hace también su ciclo reproductivo, ha explicado el director general de la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA), Manuel García.

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Existen más de 3.500 especies de este tipo de insectos, de las cuales más de 60 han sido identificadas en España y, de estas últimas, en torno a una docena tiene relevancia desde el punto de vista de salud pública según García: se trata de las vinculadas con enfermedades como el virus del Nilo Occidental (transmitido por el mosquito común o Culex pipiens), la malaria (el Anopheles) o el dengue y el chikunguya (el Aedes albopictus o mosquito tigre).

Una especie particularmente preocupante es el mosquito tigre, cuya presencia ha sido confirmada, según datos recientes del Ministerio de Sanidad y de la plataforma de ciencia ciudadana Mosquito Alert, en al menos 156 municipios españoles, aunque otros estudios elevan su implantación a más de un millar de localidades tras dos decenios de expansión.

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Introducido inicialmente a través de Cataluña en 2023, "su avance ha sido especialmente rápido en el arco mediterráneo y posteriormente se ha ido extendiendo hacia Andalucía, el interior peninsular y la cornisa cantábrica", precisa García.

Los inviernos más suaves facilitan también su supervivencia mientras que los entornos urbanos ofrecen refugio para los episodios de sequía o calor extremo.

Estas condiciones benefician a otras especies como el Anopheles, transmisor de malaria, una enfermedad oficialmente erradicada en España pero cuyo riesgo de reintroducción sigue presente ante los casos importados de personas procedentes de zonas endémicas, "lo que obliga a mantener la vigilancia".

El incremento en la actividad de los mosquitos requiere, según portavoces de empresas antiplagas, medidas preventivas como la de eliminar cualquier acumulación de agua innecesaria en recipientes domésticos (desde macetas a bebederos de mascotas) o mantener en buen estado canalizaciones, desagües y piscinas, evitando estancamientos.

En las zonas más afectadas, se recomienda instalar mosquiteras, emplear repelentes y ropa que cubra la mayor parte del cuerpo, y prestar especial atención a las horas de mayor actividad de estos insectos: el amanecer y el atardecer.

Buenas aliadas contra los mosquitos son aves como golondrinas, vencejos y aviones, que incluyen en su dieta a insectos voladores de todo tipo y para estas fechas han regresado a la península ibérica desde sus áreas de invernada en África, apunta SEO/Birdlife.

La organización conservacionista ha señalado que una sola golondrina puede llegar a consumir hasta 60 insectos a la hora, unos 850 diarios, lo que implica más de 310.000 anuales.

Por ello ha insistido en la necesidad de introducir soluciones que favorezcan y protejan la nidificación de estas especies en los proyectos de rehabilitación energética así como en la construcción y rehabilitación de edificios y monumentos. EFE.

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