La ausencia de Alcaraz en Roma pesa en el negocio

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Carlos Expósito

Roma, 8 may (EFE).- La ausencia de Carlos Alcaraz pesa. Su baja por lesión afecta no solo a lo deportivo, también a lo económico. Y el Masters 1000 de Roma es el ejemplo. Menos reventa, impacto comercial reducido y pérdida de audiencia. ¿Dónde poner el foco entonces? En los nuevos talentos: Rafael Jódar o Flavio Cobolli.

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El que fuera campeón el año pasado batiendo en la final a su rival deportivo, Jannik Sinner, no pisará el Foro Itálico. Su lesión en la muñeca lo mantiene fuera, de momento, de Roma y de Roland Garros, competiciones que hace un año conquistó. Y reconfigura no solo el cuadro deportivo, también lo que rodea al torneo.

Desde hace años, todos esperan que el de San Cándido y el murciano protagonicen finales. "Porque es el mejor partido del mundo desde hace un par de años y probablemente lo seguirá siendo por unos cuantos más. Así que el primer aspecto negativo de la ausencia de Carlos es que no habrá ese partido", explica a EFE el experto y CEO de la consultora Sportmaster, además de exdirector de una academia donde se formó el propio Sinner, Pietro Barbera.

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La final Sinner-Alcaraz fue el año pasado uno de los mayores reclamos. El duelo de titanes. Este año, el regreso del serbio Novak Djokovic suple de alguna forma el hueco de Alcaraz, ya que puede verse con el italiano en la final, pero la organización pone sus esperanzas en los talentos jóvenes, por los que mucha gente se acerca.

"Desde el punto de vista del torneo, se insiste en el talento emergente, alguien nuevo que garantice un desafío a Jannik, a quien el público ve como el finalista", agrega Barbera.

Y en esa teoría entran la joven promesa española Jódar o el ídolo Cobolli, que juega como local y es aficionado declarado del Roma: "Es la ocasión, a nivel de narrativa y de actitud general, de tener nombres nuevos", explica a EFE.

El torneo puede transformar la pérdida individual de Alcaraz en una historia de nuevas rivalidades y jóvenes emergentes. El español y el italiano no son los únicos. Están Joao Fonseca, Arthur Fils, Alexander Blockx... Lo cierto es que a las marcas, este relato, también les interesa. Apostar por la nueva hornada. Las gallinas que entran por las que salen.

La falta del duelo Sinner-Carlos pesa para los patrocinadores, y necesitan alternativas. "No pesa económicamente porque los acuerdos de Roma están cerrados hace tiempo, pero desde el punto de vista del 'branding', falta algo difícil de llenar", subraya el experto.

Lo que se pierde es, precisamente, el pico de audiencia, que es lo que más valoran las marcas. Sobre todo si el ganador no es Sinner o Djokovic. Por eso, el hueco "se llena con una nueva narrativa enfocada en las Next Generation (próximas generaciones)".

Desde el punto de vista de la venta de entradas, el impacto directo de la baja de Alcaraz tiene matices. Barbera defiende que el 'sold out' del torneo ya estaba prácticamente garantizado tras la pasada edición, por lo que el efecto directo en la venta de entradas es limitado. Pero habrá una caída en el atractivo del mercado secundario, en el de la reventa.

Por ello, apuestan por un modelo que maximice el valor del evento a través de la acumulación de múltiples historias deportivas relevantes a lo largo de la competición. El objetivo es sostener el interés del público y de las audiencias digitales de forma continuada, reduciendo la dependencia de un solo momento de alta audiencia.

Roma espera. La final, programada para el próximo sábado 17 de mayo, no contará con Alcaraz. Pero quién sabe si con las nuevas joyas del tenis. Y con la atención puesta en quién será capaz de ocupar ese vacío narrativo que deja uno de los grandes protagonistas del tenis actual. EFE

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