Madrid, 28 abr (EFE).- Felipe Lacasa, que entre 2013 y 2015 ejerció de "cajero-pagador" de fondos reservados, ha declarado en el juicio Kitchen que por orden del entonces director adjunto operativo de la Policía (DAO) Eugenio Pino abonó fondos a colaboradores como José Manuel Villarejo, quien pagó al chófer del extesorero del PP Luis Bárcenas, Sergio Ríos.
La Audiencia Nacional ha proseguido este martes el juicio sobre una presunta operación parapolicial entre 2013 y 2015 para espiar a Bárcenas y sustraerle documentación que pudiera resultar comprometedora para el PP, que tiene entre los acusados al entonces DAO, al exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz y al exsecretario de Estado, Francisco Martínez.
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Como testigos han comparecido Lacasa y Miguel Ángel Bayo, dos personas que en dicha etapa estuvieron en la Secretaría General de la Dirección Adjunta Operativa y se encargaban de la caja de los fondos reservados, que se abonaban normalmente a las unidades investigadoras y, en algunos casos, a colaboradores del entonces director adjunto operativo, por expresa orden de éste.
En concreto, estos colaboradores fueron el comisario Enrique García Castaño -clave en la causa pero eximido por razones de salud- y los acusados José Manuel Villarejo y Andrés Gómez Gordo, según ha explicado el comisario jubilado Lacasa.
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En esta causa figuran recibís sobre las cantidades de 2.000 euros al mes que Villarejo primero y Gómez Gordo, después, abonaron al chófer y presunto confidente de la trama, también acusado en este procedimiento.
Este comisario ha explicado que Villarejo era al principio quien más fondos empleaba, con periodicidad prácticamente mensual. Era "muy puntilloso en todo lo que solicitaba, justificaba hasta el último céntimo de lo que pedía" y cree haber visto en sus papeles el nombre de Sergio Ríos.
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Después fue Andrés Gómez Gordo quien pasó a recibir estos fondos y quien le explico a Lacasa que Ríos era el chófer de Bárcenas.
Por las manos de este testigo pasó además el justificante de los 700 euros empleados en diciembre de 2013 para comprar, según figuraba, una pistola al "cocinero", el nombre que según la Fiscalía usaban los agentes para referirse al conductor de Bárcenas y que da nombre a la operación. Fue la primera vez que este testigo vio dicho término.
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"Fue la primera vez que vi la palabra cocinero. Yo nunca había oído hablar de la operación Kitchen hasta después de jubilarme y me acordé de este recibí y fue cuando uní el tema cocinero con el tema Kitchen. Entonces supuse que, como parece ser que se confirma, que toda aquella amalgama de operaciones y de investigaciones que llevaba entre otros García Castaño, se refería a este tema", ha recalcado.
Además, ha confirmado, a preguntas de la defensa de Gómez Gordo, que los pagos que realizase éste fueron por orden del DAO y ha explicado que en ambos casos, el de Villarejo y el de Gómez Gordo, el procedimiento fue el mismo: "Pasaría el DAO a mi despacho y (diría) dale lo que te justifique", ha explicado.
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Miguel Ángel Bayo, que le sucedió en 2015 en dicha tarea, recuerda haber hecho pagos a García Castaño, aunque no a Gómez Gordo, aunque en la causa figuran recibís de esa etapa, en la que ejerció esas funciones junto a un tercer responsable. EFE
(Foto) (Vídeo) (Audio)
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