Madrid, 28 mar (EFE).- Engalanar con flores las figuras religiosas de los pasos y tronos para las procesiones de Semana Santa es una tradición ineludible que puede suponer para una hermandad o cofradía una inversión mínima de mil euros y, en algunos casos, superar incluso los 15.000 euros por estructura.
Así lo ha apuntado la Asociación Española de Floristas (AEFI), que calcula que la campaña de Semana Santa puede representar hasta el 10 % de la facturación anual de una floristería de una zona con arraigo procesional.
"Cada composición responde a un lenguaje simbólico, donde el color, la forma y la disposición de las flores se adaptan a la imagen religiosa y a la tradición estética de cada región", ha apuntado.
Los tonos claros se asocian a la pureza y acompañan a imágenes de vírgenes, y los oscuros -rojos, morados o granates- evocan el sacrificio y se reservan para representaciones de Cristo en la Pasión.
Mientras que en Andalucía se opta por la "exuberancia y el carácter barroco" del arte floral, en Castilla y León las composiciones son "más sobrias y contenidas", donde el equilibrio y el respeto por la imaginería sacra son prioritarios, según AEFI.
De Acanto Floristas, situada en Alcalá de Guadaira (Sevilla), suministra y decora desde hace años 11 pasos de la Semana Santa de la capital andaluza, además de los ramos de protocolo y de ofrenda que necesitan las hermandades, según ha explicado a EFE su fundador, Juan Carlos Rubio.
Para su decoración utilizan cerca de 30.000 flores nacionales e importadas, que en el caso de "las hermandades clásicas" no suelen cambiar de un año a otro, con el clavel y el lirio como protagonistas, mientras que en las "más abiertas" pueden incluso ir acompañadas de flores preservadas y detalles no florales como cristales.
El responsable de flor cortada de Andalucía de COAG, Luis Manuel Rivera, ha explicado a EFE que "el epicentro de producción" de flor cortada de España se encuentra en la costa noroeste de Cádiz (400 hectáreas) y el bajo Guadalquivir sevillano (50 hectáreas), aunque también existe producción en Cataluña, Murcia o Canarias.
"Esta Semana Santa va a ser una campaña buena" en dicha zona, "con precios razonables, por encima de los costes de producción" y pese al "tren de borrascas, que sí se ha llevado algún invernadero", porque "hay muchos pedidos cerrados y se siguen recibiendo más esta semana", ha comentado.
Rivera ha indicado que desde Cádiz y Sevilla "cada campaña se envían más flores en Semana Santa a toda España" y que incluso algunas hermandades se han decantado por ir allí y directamente cargar las flores para llevárselas.
Ha explicado que es necesaria una planificación de cerca de seis meses en cada campaña, ya que el floricultor debe comprar el bulbo, sembrarlo y esperar a que crezca durante al menos tres meses, en el caso del iris.
La "flor por excelencia" que se produce en Andalucía para Semana Santa es el "clavel", pero también se cultiva gladiolo, iris (lirio), astromelia (lirio del campo), lilium (azucena), matthiola (alhelí) y orquídea, entre otras; pero no rosas, porque "no se puede competir en costes y condiciones meteorológicas" con las importadas.
"Aquí siempre hay algún agricultor que está investigando qué flores originales hay para poder sembrarla y tener una novedad", ha apuntado Rivera, quien ha avanzado que la siguiente fecha clave del calendario para este sector es el Día de la Madre, donde suministran tanto al mercado español como al portugués. EFE
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