La novia del principal acusado del crimen de Fuenlabrada (Madrid) dice que la bandana era para un disfraz de su hijo

El entorno del supuesto líder, implicado en el homicidio de un joven, buscó desvincularlo del grupo acusado, mientras los agentes presentaron evidencias como armas y efectivo hallados en registros y recordaron antecedentes de los investigados

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Una fotografía presentada ante el tribunal muestra a un niño disfrazado con una bandana, elemento cuya posesión se ha convertido en uno de los principales focos del juicio por el asesinato de un joven de 21 años en Fuenlabrada. De acuerdo con Europa Press, esta imagen fue utilizada como argumento por la pareja del principal acusado, quien afirmó que la tela intervenida en su domicilio era un accesorio adquirido meses antes por motivos escolares y no un símbolo asociado a bandas juveniles, tal y como sostiene la Policía. El caso, en el que se acusa a cuatro supuestos miembros de los Dominicans Don't Play (DDP) de ser los instigadores del crimen, gira en torno a la supuesta venganza entre grupos juveniles organizada a raíz de un ataque previo.

Según publicó Europa Press, los procesados forman parte de la estructura juvenil de los DDP que operaba en el distrito de Campamento, en Madrid. Dos menores ya han sido condenados como autores materiales de los disparos que resultaron en un fallecido y tres personas heridas de gravedad. En el juicio, la pareja del acusado, considerado líder del denominado "Coro de Campamento" de la banda, mostró la fotografía de su hijo con la bandana para reforzar la versión de que se trataba de un elemento inofensivo, comprado para un disfraz de Carnaval a solicitud del colegio.

Europa Press detalló que durante las sesiones también comparecieron familiares y allegados de los demás acusados. Uno de ellos fue descrito por su entorno como una persona "tranquila" y trabajadora, desvinculándolo de cualquier actividad delictiva y negando conocimiento o posesión de armas. El padre de otro acusado añadió que su hijo llevaba una vida apartada de la noche y que tenía el consumo de marihuana prohibido en casa, aunque reconoció que lo hacía a escondidas. En paralelo, el testimonio policial fue clave para determinar los vínculos entre los acusados y la banda.

Según relató Europa Press, en uno de los registros practicados en la vivienda del supuesto líder se incautaron varias bandanas, diversas armas, un cuaderno con anotaciones económicas y nombres, y cerca de 11.000 euros en efectivo. El secretario del atestado policial explicó que uno de los acusados confesó haber trasladado a los menores al lugar del crimen tras recibir indicaciones del principal procesado. Según la declaración recogida por Europa Press, el sospechoso aseguró que su intención inicial era recoger una deuda, desconociendo que se cometería un asesinato.

Los agentes de la Policía Científica que participaron en la investigación inspeccionaron una furgoneta usada por los menores para llegar a la escena del crimen. Según Europa Press, dicho vehículo, robado en Colonia Jardín y con matrícula falsa, contenía ropa negra y dejó dos huellas, una de las cuales pudo identificarse. Este trabajo pericial complementó las pruebas físicas incautadas durante la ofensiva policial.

Europa Press añadió que la Policía Nacional ratificó en el juicio que el principal acusado fue arrestado en 2013 por su implicación en diez robos con violencia empleando la técnica del 'mataleón' en el distrito de Villaverde. En esa ocasión, varias mujeres mayores de edad fueron asaltadas por estrangulamiento por la espalda y despojadas de sus bolsos, lo que generó un aumento de ese tipo de delitos en la zona. La identificación del acusado en varias de esas agresiones fue descrita por los testigos como inequívoca.

El proceso judicial cuenta en total con la intervención de ciento sesenta testigos de los cuerpos y fuerzas de seguridad, informó Europa Press. La Policía Nacional aportó informes que sitúan tanto al principal acusado como a los otros procesados en reuniones con miembros de bandas juveniles en los barrios de Latina y Aluche entre los años 2020 y 2023, lo que consideran puntos habituales de organización y encuentro de estos colectivos.

Durante muchas de estas actuaciones, los agentes incautaron en poder de los investigados objetos y símbolos relacionados con la banda DDP, como tatuajes con la leyenda “Dominicans Don't Play”, bandanas y pulseras en colores de la bandera dominicana, rosarios y coronas de cinco puntas. Europa Press reportó que en estas intervenciones también se confiscaron armas blancas, incluyendo machetes de considerable tamaño, navajas tipo mariposa y cuchillos.

El detalle de la investigación policial, consignado por Europa Press, precisó que algunos de los acusados desempeñaban funciones de mando intermedio dentro de la estructura del grupo denominado “Coro de Campamento”. Las autoridades sostienen que esta responsabilidad dentro de la organización refuerza la hipótesis de su participación activa en la supuesta vendetta que derivó en el crimen investigado.

Los antecedentes policiales de los procesados abarcan detenciones previas por lesiones, peleas multitudinarias, robos con violencia, amenazas y tenencia ilícita de armas. Parte de estas detenciones se efectuaron en el marco de operativos orientados específicamente a combatir la actividad de bandas juveniles de origen latino en la capital. Europa Press destacó que la denominada "operación Hispano", puesta en marcha por la Delegación de Gobierno en Madrid en diciembre de 2022, permitió intensificar los controles y la presencia policial en los núcleos en los que estas organizaciones desarrollan sus actividades.

Las pesquisas policiales, según afirmó Europa Press, atribuyen el origen del asesinato a una represalia de los DDP contra el grupo rival conocido como Trinitarios. El ataque, ocurrido tras una trifulca en una discoteca, habría sido ordenado, de acuerdo con la Policía, por el acusado identificado como “Suprema” o líder del “Coro de Campamento”.

Al cierre de la fase de prueba, se prevé la declaración de los encausados, cuya participación directa o indirecta en el crimen será objeto de valoración a partir de un extenso conjunto probatorio donde figuran registros de armas, dinero en efectivo, identificaciones previas, antecedentes penales y testimonios tanto de familiares como de policías. Los informes finales del caso se desarrollarán en la última jornada procesal de la semana, de acuerdo con la programación judicial informada por Europa Press.