
Los informes judiciales confirman que tanto el desconocimiento técnico como la falta de reacción ante los problemas de la nave influyeron en el resultado de la travesía, que terminó con la muerte por ahogamiento de uno de los pasajeros. Según publicó Europa Press, la Audiencia Provincial de Almería dictó una sentencia firme contra los responsables de la patera, tras determinar que su conducta fue fundamental para el naufragio que dejó un muerto.
El tribunal provincial impuso seis años y medio de prisión a los dos acusados, responsables de trasladar de manera ilegal a seis migrantes de origen argelino y sirio desde Argelia a la costa almeriense. Según detalló Europa Press, la sentencia quedó en firme por la conformidad de las partes, con una condena de cinco años y medio por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y otro año por homicidio por imprudencia grave. Los hechos ocurrieron en noviembre de 2024 y la patera se hundió durante el rescate, después de tres días a la deriva.
De acuerdo con la información disponible, los acusados organizaron el viaje clandestino entre octubre y noviembre de 2024, encargándose uno del pilotaje, mientras que el otro controlaba la ruta por GPS. Junto a ellos viajaban seis personas, quienes pagaron aproximadamente 2.500 euros cada una a colaboradores no identificados para subir a la embarcación. La patera, de unos cinco metros de eslora, zarpó hacia Almería alrededor de las 19:00 horas del 4 de noviembre.
Europa Press informó que la embarcación llevaba un motor de 40 caballos en mal estado y, poco después de comenzar la travesía, el motor dejó de funcionar. Uno de los acusados intentó repararlo sin tener conocimientos de mecánica, lo que resultó en una reparación insuficiente. Como consecuencia, la patera avanzaba de forma muy lenta. Ni los responsables ni los pasajeros disponían de habilidades para navegar en mar abierto, y la embarcación quedó a la deriva durante tres días sin provisiones de agua o comida.
El deterioro del clima complicó aún más la situación. El fuerte oleaje permitió la entrada de agua en la patera y los ocupantes usaron garrafas para achicar la embarcación. No fue hasta las 7:20 horas del 7 de noviembre cuando divisaron una embarcación y solicitaron socorro. La nave de mayor tamaño se acercó y lanzó cuerdas de rescate. Primero, los acusados lograron abordarla. Según consignó Europa Press, en ese momento la patera fue golpeada por la nave de rescate y volcó, lo que provocó que todos los ocupantes cayeran al mar.
Durante las maniobras de auxilio, la tripulación de la embarcación de socorro lanzó más cuerdas y consiguió rescatar a cuatro de los migrantes. Sin embargo, dos hermanos permanecían en el agua; uno no sabía nadar y el otro intentaba evitar que se hundiera, lo que les impidió acercarse a la nave de auxilio. A la escena acudió un helicóptero de Salvamento Marítimo, cuyos efectivos lograron recoger al hermano que sabía nadar, aunque no fue posible alcanzar a su familiar, que falleció por ahogamiento tras hundirse en el mar.
Según la resolución judicial citada por Europa Press, la peligrosidad de la travesía aumentó debido al mal estado del motor, la inexperiencia de los acusados y la negativa de estos a regresar tras los primeros fallos mecánicos, pese a las solicitudes del resto de los pasajeros. Estos factores determinaron que la embarcación vagara durante tres días y sufriera el naufragio con el desenlace fatal.
La sentencia recoge que los responsables de la patera fueron condenados por sus decisiones y su falta de preparación, que pusieron en peligro la vida de otros migrantes y derivaron, según el tribunal, en consecuencias letales durante el fallido intento de llegar a España. Europa Press subraya que la nave utilizada no contaba con equipamiento suficiente ni condiciones mínimas de seguridad para afrontar la travesía. Los ocupantes, que inicialmente solo buscaban alcanzar suelo español, se vieron atrapados en una situación límite por la ausencia de recursos y habilidades por parte de quienes lideraban el viaje.
La investigación, de acuerdo con Europa Press, no logró identificar a los colaboradores que participaron en la organización del traslado de los migrantes ni recabar más detalles sobre la suma exacta de lo abonado por los pasajeros. El tribunal destacó que la intervención de los servicios de Salvamento Marítimo fue fundamental para evitar más víctimas, aunque no logró evitar la muerte del pasajero que no dominaba la natación.
La resolución del tribunal también concluyó que la imprudencia grave de los acusados no pudo evitarse, ya que estos ignoraron las peticiones de los tripulantes para regresar cuando se evidenció el mal funcionamiento del motor en la primera fase del trayecto. Europa Press puntualizó que la decisión ya es firme, luego de que las partes asumieran la responsabilidad y conformidad con las penas propuestas.
El caso ha puesto en primer plano el riesgo que implica el tráfico clandestino de personas por vías marítimas, especialmente en condiciones precarias y con falta de preparación de quienes asumen la conducción de estos trayectos. Europa Press añadió que este tipo de condenas buscan sentar un precedente sobre las responsabilidades legales de quienes organizan y ejecutan estos viajes en situaciones peligrosas para la vida de los migrantes.
