Almeida aclara a Vox que sólo el grupo municipal puede quitar portavocía a Ortega y cuestiona el "lío" montado

El regidor madrileño advierte a la dirección de Vox que la potestad para sustituir a Ortega Smith corresponde exclusivamente a los concejales del grupo y atribuye el actual conflicto interno a una falta de conocimiento sobre las normas municipales

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Durante el acto de entrega de credenciales a la nueva promoción de bomberos de Madrid, el alcalde José Luis Martínez-Almeida abordó la situación interna que atraviesa el grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento. Almeida, acompañado por Javier Ortega Smith, señaló que la división en el seno del grupo municipal se debe a un “lío jurídico” y a la confusión sobre quién ostenta la portavocía de la formación, según consignó el medio Europa Press.

De acuerdo con la información publicada por Europa Press, el regidor madrileño respondió al requerimiento presentado por el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, dirigido al Ayuntamiento, en el que se solicitaba el relevo de Ortega Smith como portavoz del grupo municipal. Almeida precisó que esa potestad reside exclusivamente en los concejales del grupo, y no en la dirección nacional del partido ni en el propio Consistorio. “Los cambios en la portavocía son una cuestión que tiene que decidir el grupo municipal, así de sencillo, porque Vox, como partido, no puede pretender que sea el Ayuntamiento de Madrid el que decida quién es su portavoz”, afirmó el alcalde, según replicó Europa Press.

Martínez-Almeida explicó que el propio partido remitió un certificado al Ayuntamiento anunciando el cese de Ortega Smith y el nombramiento de Arantxa Cabello como nueva portavoz, junto con instrucciones al grupo municipal para ejecutar esa decisión. No obstante, el alcalde insistió en que cualquier cambio sólo puede materializarse si lo aprueban los concejales que integran el grupo. “El que tiene un problema con el grupo municipal es Vox y Vox será el que lo deba resolver, de acuerdo a sus trámites internos”, puntualizó, de acuerdo al reporte de Europa Press.

La jornada previa se celebró una Junta de Portavoces en la que Javier Ortega Smith mantuvo su puesto como representante del grupo municipal Vox, asistiendo junto al secretario Fernando Martínez Vidal. Ningún concejal del partido manifestó a la mesa objeción alguna sobre este hecho, lo que, en opinión de Almeida, implica una “aceptación tácita” por parte de los ediles de que Ortega Smith debe continuar en ese cargo. “Ayer hubo Junta de Portavoces y el portavoz fue Javier Ortega… y ningún concejal de Vox hizo indicación alguna de que no debía ser el portavoz”, sostuvo el alcalde en declaraciones recogidas por Europa Press.

Según fuentes conocedoras de la reunión citadas por Europa Press, el grupo municipal de Vox se encuentra dividido. Por un lado, Ortega Smith, la portavoz adjunta Carla Toscano y el edil Ignacio Ansaldo; del otro, la candidata a nueva portavoz designada por la dirección del partido, Arantxa Cabello, junto a Martínez Vidal. Esta fractura evidencia la existencia de posturas encontradas entre el grupo municipal y la cúpula nacional, lo que alimenta la incertidumbre sobre el futuro orgánico de Vox en el consistorio madrileño.

Al referirse al ámbito jurídico, Almeida reiteró que el Ayuntamiento no puede intervenir en las disputas internas de los partidos y responsabilizó a Vox de la situación al desconocer la normativa vigente. “Me sorprende que Vox no conozca la normativa una vez que ayer presentó ese primer escrito, esto es, que cambiar de portavocía es una competencia que le corresponde al grupo municipal”, expresó el primer edil, según Europa Press.

Ante la posibilidad de que la crisis derivase en la existencia de concejales no adscritos, el alcalde indicó que ha solicitado al presidente del Pleno, Borja Fanjul, que analice el escenario y evalúe cómo quedaría el Grupo Municipal Vox en lo relativo a medios materiales, recursos financieros y presupuesto, equiparándose al tratamiento que reciben los ediles no adscritos. “Esa es una eventualidad que en estos momentos no se puede descartar”, advirtió Almeida en sus respuestas a los medios, según detalló Europa Press.

El regidor reiteró en diversas ocasiones que el enfrentamiento resulta de un problema interno de Vox a nivel municipal y no de la actuación del Ayuntamiento. “Es un lío descomunal del partido Vox con el grupo municipal Vox en el que el ayuntamiento tiene poco que ver”, enfatizó, destacando la “ineficacia absoluta” de la medida cautelar adoptada por el partido para destituir a Ortega Smith. En palabras de Almeida reflejadas por Europa Press, “la medida cautelar es absolutamente ineficaz para eliminar de portavoz a Ortega”.

El alcalde, al ser consultado sobre las intenciones de la cúpula del partido, sugirió que la dirección pretendía un “escarmiento” contra Ortega Smith. Relató que desde Vox se impulsó un procedimiento disciplinario que no derivó en la expulsión, sino en la suspensión cautelar de la representación de Ortega Smith, lo que según él carece de eficacia en la coyuntura actual. Almeida manifestó: “La medida cautelar no se corresponde con la expulsión de Vox. Por tanto, a partir de ahí, creo que en Vox deberían hacer una reflexión acerca de los conocimientos jurídicos y legales necesarios para que un grupo municipal pueda o no cambiar al portavoz”.

Al ser interrogado sobre si había conversado con Ortega Smith acerca de la crisis institucional, Almeida respondió que no lo había hecho y transmitió su sorpresa por la falta de familiaridad de la dirección de Vox con las reglas municipales. Destacó que cualquier sustitución en la portavocía del grupo municipal “no requiere ningún procedimiento disciplinario”, sino simplemente un acuerdo de los concejales. “Con que el Grupo Municipal lo hubiera acordado, aquí paz y después gloria”, recalcó el alcalde en declaraciones recogidas por Europa Press.

La situación descrita ha puesto sobre la mesa los desafíos internos de Vox en el Ayuntamiento de la capital, la competencia exclusiva del grupo municipal en determinadas decisiones y las tensiones que surgen cuando existen discrepancias entre la cúpula nacional de un partido y su representación en las instituciones locales. El desenlace de este conflicto interno podría derivar en nuevas implicaciones tanto para la dinámica del grupo municipal de Vox como para los procedimientos formales del Ayuntamiento de Madrid, según informó Europa Press.