Hallan un enorme cementerio de ballenas con 476 fósiles documentados: es la necrópolis de cetáceos más profunda encontrada

El lugar alberga restos de animales desde hace 5 millones de años hasta la actualidad, por lo que algunas de las especies ya están extintas

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Restos de una ballena en la zona Diamantina. (Global TREnD, IDSSE)
Restos de una ballena en la zona Diamantina. (Global TREnD, IDSSE)

Lo que se esconde bajo las aguas de nuestros mares y océanos continúa siendo, en cierta manera, desconocido. La vasta extensión del fondo marino alberga tesoros históricos que dan cuenta del pasado de la vida en la Tierra, quedando como testigos todavía sin descubrir.

Esta semana, un grupo de investigadores de China, Italia y Nueva Zelanda ha anunciado en la revista Nature uno de esos hallazgos importantes: un enorme cementerio de ballenas que alberga fósiles de hasta hace cinco millones de años, aunque también restos mucho más recientes, de la actualidad.

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La necrópolis ha sido hallada en la zona Diamantina, en el océano Índico sudoriental, frente a las costas occidentales de Australia. Los fósiles de los cetáceos se distribuyen por una extensión de 1.200 kilómetros, en profundidades que van desde los 4.600 a los 7.000 metros; así es el cementerio de ballenas más profundo documentado, ya que hasta este descubrimiento el récord lo albergaba un ecosistema de ballena caída a 4.200 metros.

Recuperación de huesos fósiles de ballena en las profundidades del lecho marino de la zona de Diamantina. (EFE/Global TREnD/IDSSE)
Recuperación de huesos fósiles de ballena en las profundidades del lecho marino de la zona de Diamantina. (EFE/Global TREnD/IDSSE)

Algunas especies ya se han extinguido

Algunas de estas ballenas murieron en la zona hace tanto tiempo que sus especies ya se han extinguido. Hasta el momento, en la fractura Diamantina han documentado 476 fósiles de cetáceos; el análisis paleontológico de 43 de ellos ha permitido identificar cinco especies de zifios (familia Ziphiidae): mamíferos con un hocico alargado parecido a un pico; en la actualidad existe un escaso conocimiento sobre este grupo, por lo que podría haber más de 22 especies, que son las que se saben hasta el momento.

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Se han identificado restos de especies actuales, como el zifio de Andrews (Mesoplodon bowdoini) y el zifio de Layard o de dientes de correa (Mesoplodon layardii). También de géneros ya desaparecidos en la actualidad: Pterocetus, incluyendo una nueva especie, Pterocetus diamantinae, e Izikoziphius. El análisis, además, ha identificado una especie de ballena barbada (Mysticeti), concretamente la conocida como rorcual norteño o rorcual sei (Balaenoptera borealis).

Un cementerio lleno de vida

Al ser una región tan profunda, sin apenas luz ni sedimentos, cabría esperar que la zona fuese un desierto orgánico. Sin embargo, este cementerio atrae la vida porque las ballenas muertas son el sustrato de ecosistemas con seres que pueden incluso ser nuevos para la ciencia: lombrices, bivalvos, estrellas de mar...

Algunos de los restos de 'caída de ballenas' que forman el cementerio más grande, profundo y antiguo de estos animales. (EFE/Global TREnD, /IDSSE)
Algunos de los restos de 'caída de ballenas' que forman el cementerio más grande, profundo y antiguo de estos animales. (EFE/Global TREnD, /IDSSE)

Una de las grandes preguntas en torno a este descubrimiento es por qué los restos de tantos cetáceos han acabado en la zona Diamantina. Los investigadores destacan que esto se debe a un conjunto de factores ecológicos y geológicos: es un hábitat ideal para los zifios, debido a que cuenta con condiciones propicias para su alimentación preferida —calamares y peces de aguas profundas—, y el terreno muestra una morfología que permite canalizar los cadáveres hacia el fondo.

Además, teniendo en cuenta lo difícil que es que los organismos tengan tiempo suficiente para fosilizar en el mar, el descubrimiento de este cementerio resulta sorprendente. El estudio publicado en la revista Nature destaca que la escasa tasa de sedimentación y el hecho de que estas especies presentan huesos extremadamente densos, dificultando su degradación, ha permitido que fosilicen.

La Policía Local de Lepe (Huelva) ha subido a sus redes sociales un vídeo donde aparece un ejemplar de "Ballenato Picudo de Cuvier", la especie que nada más profundo

El hallazgo todavía no ha revelado todos sus tesoros, ya que los investigadores creen que puedan descubrirse en la necrópolis nuevas especies para la ciencia, tal y como indican los datos moleculares de los restos recolectados.

“La necrópolis de la Zona Diamantina constituye un mega-sitio fósil en aguas profundas: una ventana hacia la historia evolutiva, la paleoecología y la dinámica poblacional de los zifios desde el Plioceno hasta la actualidad”, destacan los autores del estudio.

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