Bruselas, 19 ene (EFECOM).- El Fondo Monetario Internacional (FMI) elevó este lunes dos décimas su previsión de crecimiento de la economía mundial para 2026, hasta el 3,3 %, pero advirtió de que está expuesta a riesgos a la baja, como un aumento de las tensiones comerciales y geopolíticas o una caída de la inversión en tecnología.
Para 2027, mantiene su proyección de crecimiento en el 3,2 %, lo que supone una "ligera desaceleración" con respecto al 3,3 % de 2025 y 2024, según la actualización de su informe de Perspectivas Económicas Globales publicado este lunes.
El FMI prevé que el crecimiento de la economía global "siga siendo resiliente" este año y el próximo, pero detalla que "este desempeño estable en la superficie es el resultado del equilibrio de fuerzas divergentes".
"Los vientos en contra derivados de las cambiantes políticas comerciales se ven compensados por los vientos de cola ligados al aumento de la inversión relacionada con la tecnología, incluida la inteligencia artificial (IA), más en América del Norte y Asia que en otras regiones", indica en su informe.
A ello se suman el apoyo fiscal y monetario, unas condiciones financieras favorables y la "adaptabilidad del sector privado", según el análisis del fondo, que prevé que el efecto de los aranceles sobre el crecimiento disminuya en 2026 y 2027.
Crecimiento divergente
En Estados Unidos el crecimiento acelerará hasta el 2,4 % en 2026, tres décimas más de lo estimado en octubre gracias al repunte de la actividad tras el final del cierre del gobierno federal.
En 2027 el PIB avanzará un "sólido" 2 %, una décima por debajo de la proyección anterior, apoyado en los incentivos fiscales a la inversión y el impulso del sector tecnológico que, si bien se moderará, ayudará a compensar la menor inmigración y la suavización del consumo, según el FMI.
En la eurozona, el crecimiento se mantendrá en el 1,3 % en 2026 (una décima más de lo estimado en octubre) y subirá al 1,4 % en 2027 (sin cambios) gracias al aumento del gasto público, sobre todo en Alemania, y al "fuerte desempeño" de España e Irlanda.
En el caso de China, el fondo ha mejorado tres décimas su previsión en 2026, hasta el 4,5 %, debido al estímulo fiscal anunciado por el Gobierno y a la reducción de los aranceles estadounidenses tras la tregua comercial de noviembre pasado. Para 2027, anticipa una ralentización al 4 % conforme "se afianzan dificultades estructurales".
La economía de la India suavizará su expansión desde el 7,5 % de 2025 al 6,4 % tanto en este año como el próximo, mientras que en Latinoamérica el crecimiento pasará del 2,4 % al 2,2 % en 2026 para repuntar al 2,7 % en 2027.
En cuanto a la inflación, el FMI prevé que siga moderándose a nivel global, desde el 4,1 % de 2025 al 3,8 % y al 3,4 % en este año y el próximo, respectivamente.
"Las proyecciones de inflación se mantienen en general sin cambios con respecto a octubre y prevén un retorno al objetivo más gradual en Estados Unidos que en otras grandes economías", apunta.
Continúan los riesgos a la baja
El FMI advierte de que los riesgos para las perspectivas de crecimiento "siguen inclinados a la baja", empezando por la posibilidad de que no se cumplan las expectativas de productividad de la inteligencia artificial, lo que podría desatar una caída de la inversión en tecnología y una "abrupta corrección en los mercados financieros" que se extienda a otros sectores.
A ello se suma el posible recrudecimiento de las tensiones comerciales, que aumentaría la incertidumbre y podría generar problemas en las cadenas de suministros, lastrar la actividad y prolongar los efectos inflacionarios.
El Fondo avisa, asimismo, de que "una escalada importante de las tensiones geopolíticas, en particular en Oriente Medio o Ucrania, pero posiblemente también en Asia y América Latina, podría generar sustanciales efectos negativos en el suministro" si afecta a las rutas de transporte internacional o a infraestructuras clave.
También las tensiones políticas nacionales, derivadas por ejemplo de elecciones, elevarían la incertidumbre y podrían frenar el consumo y la inversión.
"La interferencia política en instituciones económicas independientes podría aumentar el riesgo de errores de política y erosionar la confianza pública", añade.
Por el contrario, si las inversiones en IA llevan a un aumento de la productividad y del dinamismo empresarial o si las tensiones comerciales se suavizan, la actividad económica y el crecimiento global podrían ser mayores de lo esperado. EFECOM
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