Zapatero se muestra "orgulloso" de la "valentía y patriotismo" de Sánchez por decir a Trump que en "España manda España"

En un acto en León, José Luis Rodríguez Zapatero respaldó con fuerza la postura firme de Pedro Sánchez ante Donald Trump respecto al papel de España, defendiendo la política socialista de paz frente a presiones internacionales sobre el conflicto con Irán

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Durante un acto de campaña realizado en la ciudad de León y ante la presencia de unas 800 personas, José Luis Rodríguez Zapatero enfocó su intervención en la postura expresada por Pedro Sánchez en relación con la reciente presión internacional sobre España, especialmente desde Estados Unidos. Según reportó el medio, Zapatero destacó la respuesta de Sánchez ante Donald Trump, subrayando que el jefe del Ejecutivo español mantuvo que "en España manda España", en referencia a la negativa a participar en acciones militares en Irán. El expresidente afirmó sentirse "orgulloso" de Sánchez por manifestar una actitud que calificó de valiente y patriótica ante los requerimientos del líder estadounidense.

De acuerdo con lo publicado, el acto estuvo acompañado de carteles con el mensaje 'No a la guerra', un eslogan que Zapatero recordó como representativo del sentir socialista ante los escenarios bélicos. El expresidente hizo hincapié en la diferencia entre lo que él denominó "patriotismo de la paz, de la razón y del diálogo", frente a la orientación de sectores que, según sus palabras, han "ido detrás" de líderes extranjeros pese a proclamarse patriotas.

Tal como detalló la fuente, Zapatero compareció en León respaldado por Carlos Martínez, candidato del PSOE a la presidencia de la Junta de Castilla y León, y por Nuria Rubio, cabeza de lista por la provincia de León a las Cortes. Durante su discurso, el exmandatario se refirió de manera explícita a los partidos de la oposición definidos como "dos derechas", criticando que estos sectores han apoyado históricamente decisiones exteriores de otros países sin priorizar intereses propios, a diferencia de la actual postura del gobierno socialista.

El medio consignó que Zapatero defendió la política exterior actual de España como acorde a los valores democráticos y al papel de liderazgo internacional que, en su opinión, encarna Pedro Sánchez para los "grandes demócratas y progresistas del mundo". Añadió que las críticas que recibe el presidente del Gobierno, especialmente en relación con el conflicto en Irán, responden a la incapacidad de ciertos sectores de aceptar que España asuma una posición de referencia en la política global desde la defensa de la legalidad y la paz.

El expresidente recordó los antecedentes de España en materia de política internacional, al aludir a la participación del país en la guerra de Irak como una decisión que tuvo consecuencias graves para la seguridad nacional. Recordó expresamente el atentado del 11 de marzo y vinculó aquellas decisiones de apoyo a acciones bélicas con riesgos para la población española, haciendo una comparación con la estrategia actual de distanciamiento respecto a intervenciones armadas.

En el plano internacional, Zapatero arremetió contra Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, a quien acusó de buscar la expansión mediante "un ataque sin horizonte" en Irán. También aludió a la situación de los palestinos, asegurando que "nunca podrá perdonarse ni dejar de denunciar lo que hizo Netanyahu con los palestinos hace tan poco tiempo".

Sobre la situación interna de Irán, el exmandatario matizó que el Partido Socialista Obrero Español no simpatiza con el régimen de los ayatolas, pero consideró inaceptable que civiles, incluidas niñas fallecidas en escuelas, paguen las consecuencias de los enfrentamientos armados. Subrayó que "nadie puede culpar a la población civil por las decisiones de sus gobiernos", recordando su propia infancia durante la dictadura española y rechazando la idea de que bombardeos puedan ser una solución a los conflictos políticos.

Según señaló el medio, Rodríguez Zapatero defendió la posición socialista de priorizar la democracia y la igualdad como principios fundamentales, en contraste con la política exterior de otros ejecutivos. Además, hizo alusión a la negativa de Sánchez de aumentar el gasto en defensa hasta el tres por ciento del Producto Interno Bruto, argumentando que esta decisión se tomó para no poner en riesgo las inversiones en sanidad y educación públicas.

La negativa del Gobierno español a seguir los dictados de Estados Unidos en materia de defensa también motivó declaraciones irónicas por parte del expresidente. "Trump también ha dicho que somos unos perdedores, pues ya verá en el mundial de fútbol allí en Estados Unidos, nosotros vamos a ser los ganadores", dijo Zapatero entre ovaciones, según consignó el medio.

Durante el evento, Zapatero buscó consolidar la imagen del PSOE como un partido alineado con la defensa de la paz y la justicia social, diferenciándose de otras formaciones políticas a las que acusó de preferir el seguidismo internacional por encima del criterio nacional. Finalizó su intervención enfatizando la necesidad de que España siga encabezando, gracias a la política de Pedro Sánchez, una posición cada vez más relevante en el escenario mundial mediante el respeto a la legalidad y el rechazo a la violencia por motivos políticos o religiosos.