Irene Rosales detalla en ‘¡De Viernes!’ las causas de su ruptura con Kiko Rivera: “Teníamos un concepto de matrimonio muy equivocado”

La convivencia se transformó en distancia y los problemas personales y familiares marcaron el final de la relación

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Irene Rosales detalla en ‘¡De Viernes!’ las causas de su ruptura con Kiko Rivera (De Viernes)
Irene Rosales detalla en ‘¡De Viernes!’ las causas de su ruptura con Kiko Rivera (De Viernes)

La separación de Irene Rosales y Kiko Rivera ha concentrado la atención mediática tras la entrevista que la sevillana ha concedido al programa ¡De viernes! en Telecinco. Rosales repasó los episodios que marcaron el final de su matrimonio y abordó aspectos poco conocidos de la convivencia, las dificultades personales y la influencia de la familia y circunstancias externas.

El motivo principal de la ruptura, según relató Rosales, fue el desgaste emocional acumulado durante más de once años de pareja y nueve de matrimonio. La entrevistada explicó que la desconfianza entre ambos y una distancia personal creciente transformó su vínculo en una mera convivencia. Durante este periodo, la pareja permaneció bajo el mismo techo, pero la relación sentimental se había desvanecido y solo quedaba una convivencia de compañeros.

Rosales detalló que, pese a los intentos por salvar el matrimonio, los planes y viajes no bastaron para recuperar la conexión. Tras una reflexión personal, decidió comunicar a Kiko Rivera que el matrimonio no tenía futuro y ambos coincidieron en que la separación era la mejor opción. La decisión se pactó de mutuo acuerdo.

Desgaste y distanciamiento

En la entrevista, Rosales insistió en que el matrimonio llevaba roto desde hacía años, aunque ambos continuaron juntos por inercia más tiempo del aconsejable. Subrayó que mantuvieron una visión equivocada de lo que debía ser un matrimonio, normalizando una convivencia en la que desapareció el matiz de pareja. “Teníamos un concepto de matrimonio muy equivocado”, afirmó, confesando que asumió un rol más cercano al de madre que al de esposa, lo que terminó por destruir la relación.

Uno de los episodios más dolorosos para Rosales fue conocer las declaraciones públicas de Kiko Rivera sobre la pérdida de deseo por su mujer, lo que le causó “mucho dolor, porque daba a entender que había estado conmigo sin gustarle”. Este episodio se sumó a dificultades previas derivadas de la desconfianza, las infidelidades y los problemas de adicciones del DJ, cuestiones que Rosales abordó abiertamente.

Irene Rosales detalla en ‘¡De Viernes!’ las causas de su ruptura con Kiko Rivera (De Viernes)
Irene Rosales detalla en ‘¡De Viernes!’ las causas de su ruptura con Kiko Rivera (De Viernes)

Sobre las adicciones, Rosales contó que empezó a notar cambios de humor en Kiko Rivera durante el embarazo de su hija Carlota, lo que despertó sus sospechas. La confirmación llegó tras un ultimátum, cuando consideró imprescindible compartir la situación con la madre de Kiko. La reacción de Isabel Pantoja fue de disgusto profundo. Rosales relató que la tonadillera buscó una vía de evasión llevándolos al Rocío, aunque finalmente el proceso de rehabilitación requirió apoyo profesional y tratamiento médico.

Otro momento delicado en la vida de la entrevistada se produjo tras la muerte de su madre en 2020, cuando supo de una situación ambigua entre Kiko Rivera y una camarera, hecho que tuvo un impacto emocional considerable. Además, Rosales admitió que en los últimos meses la relación se redujo a un contacto estrictamente necesario, centrado en cuestiones relativas a la educación y bienestar de sus hijas, algo que consideraba insostenible.

Relación con Pantoja y crisis familiar

Rosales repasó detalles de su relación con la madre de Kiko Rivera, desde sus primeros encuentros en El Rocío hasta los episodios posteriores a la entrada en prisión de Isabel Pantoja. Recordó que su primera impresión fue positiva y describió aquellos primeros meses como un periodo de cercanía. Tras la pérdida de su madre, el vínculo se intensificó y llegó a considerar a Pantoja como una segunda madre, aunque, con el tiempo, la relación se erosionó.

Uno de los momentos más difíciles para la familia fue la entrada de Isabel Pantoja en prisión, pocos meses después de que la pareja iniciara su relación. Rosales calificó ese periodo como “los peores momentos de Kiko”, coincidiendo con su embarazo, y recordó que cada visita del DJ a su madre era seguida de un estado anímico muy bajo. Esta situación, lejos de afectar el vínculo de la pareja, lo reforzó, aunque truncó las expectativas durante la espera de su primera hija.

Kiko Rivera ha roto su silencio y ha hablado de los motivos que le llevaron a poner fin a su relación con la madre de sus hijas

En relación con las adicciones, Rosales relató cómo comunicó la situación a Isabel Pantoja mediante una llamada telefónica, lo que provocó “uno de los mayores disgustos que se ha podido llevar en la vida”. La cantante, al principio, se resistió a aceptar la gravedad del problema y optó por aislar a su hijo, aunque el proceso real requirió intervención médica y psicológica. Solo cuando notó un cambio en la vida diaria de Kiko Rivera, percibió que el problema estaba controlado, aunque la incertidumbre respecto al futuro siempre estuvo presente.

Sobre las infidelidades, Irene Rosales relató que Kiko Rivera le fue infiel de manera constante durante su matrimonio. Reconoció que la deslealtad que más la marcó ocurrió cuando falleció su madre, al descubrir que Kiko estaba “tonteando con una camarera de un bar de copas”.

Rosales confesó haberse sentido “muy humillada” y señaló que, aunque Kiko llegó a admitir sus infidelidades, nunca le reveló cuántas fueron. También explicó que, pese a perdonar reiteradamente a su expareja, las traiciones dejaron una huella profunda en su relación y en su autoestima.

Sobre la relación tras la separación, Rosales reconoció que el contacto es prácticamente nulo, lo que lamenta por el impacto en sus hijas. Remarcó que la decisión se tomó pensando en el bienestar de las menores y que el momento más difícil fue comunicarles la noticia: “Lo más difícil fue cuando se lo contamos a las niñas”.