Burgos, 21 mar (EFE).- El militar de 43 años, detenido después de confesar que asesinó a su mujer Andrea Bejarano en Burgos, ha pasado esta mañana a disposición judicial, según han informado fuentes de la Comisaría de Burgos.
El hombre fue detenido en la noche del pasado martes, después de confesar que mató a Andrea el domingo y trasladó su cadáver hasta un paraje de Salinillas de Bureba, a unos 50 kilómetros de Burgos capital, donde lo escondió semienterrado bajo una encina.
La investigación policial, que se inició cuando el acusado presentó una denuncia de desaparición de la joven, en la mañana del martes, apuntó desde el primer momento a su implicación en la misma, y fueron los policías los que consiguieron que el hombre confesase y les condujese hasta donde estaba el cuerpo.
El comisario jefe de la Policía Nacional, Jesús Nogales, explicó este jueves que la investigación apunta a que Andrea fue asesinada en la tarde noche del domingo, día en el que su familia dejó de tener noticias de ella, en el domicilio que compartía la pareja en la calle Poza de la capital burgalesa.
El hombre habría traslado, de manera casi inmediata, el cuerpo hasta Salinillas de Bureba, a un paraje con significado sentimental con la pareja; trató de ocultarlo, dejándolo semienterrado y cubierto con unas ramas, de modo que si no hubiera confesado habría sido difícil localizarlo, según fuentes policiales.
El informe del forense determinará la cronología del crimen, y cómo y cuándo se movió el cuerpo, además de las causas de la muerte, si bien la hipótesis que maneja la policía es que Andrea murió asfixiada.
El crimen machista, el primero que se produce este año en Castilla y León y el quinto de España, deja además como víctima al niño de 7 años hijo de la pareja, que en estos momentos está al cuidado de la familia paterna mientras se dilucida su futuro, con apoyo constante de los Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León.EFE
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