La literatura es la única máquina del tiempo, dice Clara Sánchez en su ingreso en la RAE

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Madrid, 8 oct (EFE).- La escritora Clara Sánchez considera que por muchos y sobrenaturales avances científicos que se hayan producido, la literatura es, hoy por hoy, la única máquina del tiempo y a ella ha dedicado este domingo su discurso de ingreso en la Real Academia Española, donde ha pasado a ocupar la silla X.

Precisamente, "La máquina del tiempo" es el título del discurso que ha pronunciado Sánchez (Guadalajara, 1 de marzo de 1955) en el acto del pleno de la RAE, donde ha ocupado la silla que estaba vacante desde el fallecimiento en mayo de 2021 del Premio Cervantes Francisco Brines, y al que ha dedicado parte de su intervención, recordándole como uno de los mayores poetas contemporáneos.

"Si se me hubiese dado a elegir letra, con todos mis respetos al resto del alfabeto, habría escogido esta sin dudar porque es la letra del enigma, de lo que está por resolver", ha señalado la escritora, una de las voces más relevantes de la narrativa española, galardonada con premios como el Nadal o el Planeta.

Tras ser elegida el pasado mes de marzo, con una candidatura presentada por las académicas Soledad Puértolas, Carme Riera y Paloma Díaz-Mas, la escritora ha asegurado en su ingreso que la de Brines fue "una lucha por devolver el tiempo pasado a la vida", un tiempo que ha considerado como "el misterio más misterioso de todos los insondables misterios".

Clara Sánchez ha explicado que el no poder volver atrás en el tiempo "es una sensación tan insoportable que, para mitigarla, la imaginación ideó una potente máquina del tiempo: la literatura".

"Hoy por hoy, por muchos y casi sobrenaturales avances científicos que se hayan producido, es la única manera disponible de ir hacia atrás y hacia adelante. Y también hacia dentro, sorteando y burlando ese fluido monstruoso e invisible que vaga a nuestro alrededor devorándonos y al que le echamos la culpa de todo: de envejecer, de enfermar, de nuestro desconcierto y, finalmente, de morir", ha destacado.

A la escritora, el tiempo le perturba tanto para la vida como para escribir y le asombra "la gente que se acuerda de cuándo hizo las cosas y de cuándo las hicieron los demás, los historiadores del minuto a minuto", ha dicho.

En un repaso por la literatura y por cómo diversos autores han tratado el paso del tiempo, ha recordado una novela que "mete el dedo en la llaga" de la necesidad de los humanos "de comprender y manipular el tiempo creando máquinas".

Se trata de "La invención de Morel", de Bioy Casares, en la que cree que el autor profetizó "la deshumanización del éxito en las redes sociales, en los medios de comunicación, la locura de no concebir una vida plena si no es a través de la permanente exhibición y del permanente éxito".

La escritora ha considerado también que como los seres humanos no pueden traspasar el límite de sus sentidos, han tratado de compensarlo con la tecnología audiovisual.

Sin embargo, "mucho antes de que fuésemos capaces de representarnos en una pantalla, Platón hacia el año 380 a. C. se planteó la naturaleza de lo real en su alegoría de la caverna adivinando que miles de años después las paredes de la caverna serían las pantallas y las sombras allí proyectadas, nosotros", ha recalcado. EFE

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