Yolanda Díaz se libra de enfrentarse a Julio Iglesias en los tribunales: el Supremo inadmite la demanda por sus declaraciones sobre el abuso sexual a extrabajadoras

La Sala de lo Civil concluye que las manifestaciones de la vicepresidenta no estaban vinculadas de forma directa con sus funciones como ministra y señala que el caso corresponde a los tribunales de instancia

El cantante Julio Iglesias y la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. (EFE /Alex Cruz y Fernando Villar)
El cantante Julio Iglesias y la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. (EFE /Alex Cruz y Fernando Villar)
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El Tribunal Supremo ha inadmitido la demanda que Julio Iglesias presentó contra Yolanda Díaz por las declaraciones que la vicepresidenta segunda realizó en enero de 2026 a raíz de las acusaciones de dos antiguas trabajadoras del cantante. La Sala de lo Civil concluye que las manifestaciones cuestionadas no estaban vinculadas de forma directa con las funciones de Díaz como ministra de Trabajo y vicepresidenta del Gobierno y, por tanto, que el alto tribunal no es competente para resolver la reclamación.

El auto, fechado el 23 de septiembre, no determina si las palabras de Díaz vulneraron el derecho al honor de Iglesias. El Supremo no entra en el fondo de esa cuestión. Su decisión se limita a establecer que la demanda no puede tramitarse ante esta sala porque el aforamiento de los miembros del Gobierno ante el Tribunal Supremo se circunscribe a los hechos realizados en el ejercicio de su cargo. En este caso, los magistrados entienden que ese vínculo no existe.

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La demanda fue presentada por Iglesias contra Díaz después de que la vicepresidenta reaccionara públicamente a una investigación periodística sobre dos extrabajadoras del artista. El cantante reclamaba que se declarase que las manifestaciones de la ministra habían supuesto una intromisión ilegítima en su derecho al honor y a la intimidad, que Díaz se retractase públicamente y que le abonase 50.000 euros en concepto de daño moral, además de los intereses y las costas.

El origen de la controversia se sitúa el 13 de enero, cuando Díaz publicó en su cuenta de Bluesky un mensaje en el que calificaba de “escalofriantes” los testimonios de las extrabajadoras de Iglesias y hablaba de “abusos sexuales” y de una “situación de esclavitud con una estructura de poder basada en la agresión permanente”. El mensaje enlazaba con la información publicada por elDiario.es sobre las acusaciones de las dos mujeres.

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El cantante Julio Iglesias en una imagen de archivo. (Europa Press).
El cantante Julio Iglesias en una imagen de archivo. (Europa Press).

Las acusaciones habían provocado entonces una investigación preliminar de la Fiscalía de la Audiencia Nacional. Las dos mujeres denunciaban hechos que, según la información publicada y las diligencias abiertas, se habrían producido en propiedades de Iglesias en República Dominicana y Bahamas. La Fiscalía terminó archivando las actuaciones el 23 de enero al considerar que los tribunales españoles carecían de jurisdicción para investigar esos hechos.

Meses después, en septiembre, las dos extrabajadoras volvieron a presentar una querella contra Iglesias ante la Audiencia Nacional, según Women’s Link Worldwide, la organización que las asesora. Esta segunda iniciativa judicial se produjo después del archivo inicial por falta de jurisdicción.

Del mensaje en Bluesky a la entrevista en TVE

La segunda intervención de Díaz que motivó la demanda se produjo al día siguiente, el 14 de enero, durante una entrevista en ‘La hora de la 1′ de RTVE. El programa había dedicado previamente un amplio bloque a la investigación periodística sobre las dos extrabajadoras, a la denuncia presentada y a las reacciones políticas que habían provocado las informaciones.

Cuando la presentadora preguntó a Díaz por los testimonios, la vicepresidenta afirmó que la investigación le producía “terror” y “pánico” y defendió a las mujeres que habían denunciado. También habló del “maltrato sistémico” que sufren las mujeres y reclamó un compromiso de los dirigentes políticos con los derechos de las mujeres.

Dos exempleadas del servicio doméstico del cantante en sus mansiones relatan que trabajaron "en un ambiente de control, acoso y terror".

Precisamente el contexto de aquella entrevista es uno de los elementos que utiliza ahora el Supremo para determinar que Díaz no estaba actuando como ministra cuando realizó las declaraciones por las que fue demandada. La Sala destaca que la entrevista tenía varios bloques y que la presencia de la vicepresidenta estaba relacionada principalmente con cuestiones políticas de Sumar y con una tribuna publicada ese mismo día en El País por cinco miembros del Gobierno pertenecientes a esa formación. Después de ese bloque, el programa recuperó la polémica en torno a las acusaciones contra Iglesias.

El tribunal admite que separar las distintas facetas de Díaz —vicepresidenta, ministra y dirigente de Sumar— no siempre resulta sencillo. Sin embargo, considera que en este caso el contenido y la estructura de la entrevista permiten hacerlo. A su juicio, cuando Díaz habló de las acusaciones contra Iglesias lo hizo fundamentalmente desde una posición política y vinculada a su defensa del feminismo, no desde las competencias propias del Ministerio de Trabajo.

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