Receta de scarpaccia, la tarta salada de calabacín típica de la cocina italiana

Esta tarta de calabacín típica de la Toscana destaca por su textura fina y muy crujiente y es perfecta como aperitivo y también como cena

Receta de Scarpaccia, un pastel de calabacín fino y muy crujiente (Flickr)
Receta de Scarpaccia, un pastel de calabacín fino y muy crujiente (Flickr)
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El calabacín es la verdura por excelencia del verano y pocas recetas hay tan buenas como la scarpaccia para aprovecharla al máximo. Esta receta italiana consiste en una fina tarta salada a base de rodajas de calabacín, unidas por una ligera masa de harina y agua y acompañadas de cebolla cortada en juliana. Una receta muy sencilla y veraniega que es originaria de la localidad toscana de Camaiore, en Lucca, y que es el ejemplo perfecto de la cocina popular italiana, basada en ingredientes sencillos y en procesos cortos y fáciles.

El pastel recibe su nombre por su presunto parecido a un zapato, scarpa en italiano. Pero esto no significa que se trate de una masa dura o chiclosa en absoluto. Al contrario, tras hornearla, la scarpaccia queda fina y muy crujiente, como una suerte de pizza, aunque a base de verduras. Como toque extra opcional, añadiremos un toque de queso parmesano, que dará a la masa un sabor intenso y umami. Es perfecta como aperitivo o para una cena rápida.

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Receta de scarpaccia

La scarpaccia es una tarta salada muy fina elaborada con calabacín rallado, cebolla, harina, huevo y queso, que se hornea hasta dorar. La técnica principal es el horneado, logrando una textura entre coca y frittata, con el toque crujiente que le da el horno.

Tiempo de preparación

  • Tiempo total: 1 hora
    • Preparación: 20 minutos
    • Cocción: 40 minutos

Ingredientes

  • 2 calabacines medianos (aprox. 400 g)
  • 1 cebolla mediana
  • 2 huevos
  • 100 g de harina de trigo
  • 40 g de queso parmesano rallado
  • 1 cucharadita de sal
  • Pimienta negra al gusto
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de orégano seco (opcional)

Cómo hacer scarpaccia, paso a paso

  1. Lava y ralla los calabacines con piel. Colócalos en un colador, añade sal y deja reposar 10 minutos para que suelten agua. Si queda muy húmedo, la scarpaccia no quedará crujiente.
  2. Pela y corta la cebolla en juliana muy fina.
  3. Escurre bien los calabacines presionando con las manos o un paño limpio para eliminar el exceso de líquido.
  4. En un bol, bate los huevos con la pimienta y el orégano.
  5. Incorpora la harina poco a poco, removiendo hasta que quede una mezcla homogénea.
  6. Añade el calabacín, la cebolla y el parmesano rallado.
  7. Mezcla bien con movimientos suaves para integrar todo.
  8. Forra una bandeja de horno con papel vegetal y pincela con aceite.
  9. Vierte la mezcla y extiende con una espátula, formando una capa fina (1-1,5 cm de grosor aprox).
  10. Riega con un hilo de aceite de oliva por encima.
  11. Hornea a 180 ºC (arriba y abajo) durante 35-40 minutos, hasta que la superficie esté dorada y crujiente por los bordes.
  12. Deja templar unos minutos antes de cortar en porciones.

¿Cuántas porciones rinde esta receta?

Rinde de 4 a 6 porciones, según el corte.

¿Cuál es el valor nutricional de cada porción?

  • Calorías: aprox. 140 kcal
  • Proteína: 5 g
  • Grasas: 7 g
  • Carbohidratos: 14 g
  • Fibra: 2 g

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores precisos dependen de los ingredientes específicos.

¿Cuánto tiempo se puede conservar?

Conservar en nevera, bien tapada, hasta 3 días. Se recomienda recalentar ligeramente en horno o sartén para recuperar el crujiente.

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