La ‘guerra’ del aceite de oliva: italianos y españoles se disputan el control de Carbonell y otras grandes marcas

Deoleo busca comprador en una puja de hasta 500 millones que puede cambiar el futuro de uno de los principales grupos del sector

Una persona de torso con remera marrón sostiene una botella de aceite de oliva en cada mano, con estantes de supermercado de fondo.
Una compradora examina dos botellas de aceite de oliva en el pasillo de un supermercado para decidir su compra. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Algunas de las marcas más reconocibles del aceite español pueden cambiar de manos. Deoleo, propietaria de marcas como Carbonell, Koipe y Hojiblanca, está en venta y la empresa italiana Coricelli se ha colocado en cabeza de la puja tras elevar su oferta hasta los 500 millones de euros, por encima de los 470 millones planteados por la cooperativa española Dcoop y los 460 millones de Acesur.

La operación resulta especialmente significativa por el peso que tiene España en este negocio. El país produce aproximadamente el 40% de todo el aceite de oliva del mundo, con 1,29 millones de toneladas en la actual campaña 2025-2026, y mantiene el liderazgo internacional en comercialización. El producto español está presente en más de 150 países y sus ventas exteriores alcanzan unos 4.800 millones de euros, según el Ministerio de Agricultura.

PUBLICIDAD

La disputa, por tanto, no gira sobre quién producirá el aceite español, sino sobre quién controlará algunas de las marcas más conocidas con las que se vende dentro y fuera del país.

Pero la venta todavía no está cerrada. Deoleo comunicó el pasado 19 de agosto a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que sus accionistas de referencia están estudiando distintas alternativas estratégicas y que no se ha adoptado una decisión definitiva. La compañía tampoco puede asegurar que el proceso acabe en una venta.

Coricelli pone 500 millones sobre la mesa

La oferta de Coricelli ha alterado una puja en la que hasta hace unos días Dcoop parecía mejor situada. La compañía italiana, que había quedado inicialmente fuera del proceso, reaccionó elevando su propuesta hasta los 500 millones de euros y, según Europa Press, habría solicitado exclusividad para negociar la operación. Dcoop habría ofrecido 470 millones y Acesur, 460 millones.

PUBLICIDAD

Aunque se trata de un grupo de origen italiano, su presencia en España viene de lejos. La operación se articularía a través de Farmers Elite Global, la sociedad holding del grupo, domiciliada en Sevilla desde 2015. La familia Coricelli también controla Aceites Abasa, ubicada en Baena (Córdoba), desde comienzos de los años 2000. Su presidente, Lorenzo Coricelli, ha reivindicado además esa vinculación con España al asegurar, en declaraciones a El Economista, que el grupo es “más español que italiano” y defender que Deoleo permanezca unida.

Frente a esta propuesta se encuentran dos grandes actores españoles del sector. Dcoop ha reconocido a Europa Press que estudia oportunidades como la de Deoleo y ha defendido que el futuro comprador debe estar comprometido con la calidad y la lucha contra el fraude. La cooperativa advierte además de que sería “malo para España perder el liderazgo en un sector tan estratégico”.

Así se cosecha la aceituna en una de las almazaras más antiguas del mundo: un aceite de oliva virgen extra biodinámico y de premio

Dcoop es, además, uno de los grandes nombres de la producción española. La cooperativa se presenta como el mayor productor mundial de aceite de oliva virgen, con una producción media cercana a las 200.000 toneladas y alrededor de un centenar de cooperativas asociadas. Su área de aceite factura unos 600 millones de euros y el grupo es copropietario de Pompeian, una de las principales marcas del mercado estadounidense.

Acesur también parte de una posición importante. El grupo sevillano, propietario de marcas como La Española y Coosur, asegura comercializar una de cada cinco botellas de aceite de oliva consumidas en España y exporta a más de 120 países. El negocio internacional representa alrededor del 60% de su facturación.

En este contexto, la puja por Deoleo enfrenta a Coricelli con dos compañías españolas que ya tienen un peso indiscutible en la producción y comercialización del aceite.

Carbonell, Koipe, Hojiblanca, Bertolli y Carapelli

Lo que está en juego va mucho más allá de una única marca. Deoleo reúne bajo su estructura enseñas históricas españolas como Carbonell, Koipe y Hojiblanca. La compañía asegura contar con un 8,3% de cuota del mercado mundial del aceite de oliva y presencia en 70 países.

Esa cartera internacional es una de las claves del interés por la compañía: quien se haga con Deoleo no solo controlará marcas históricamente vinculadas a España, sino también enseñas de origen italiano como Bertolli y Carapelli y una red comercial que llega a decenas de mercados.

Además, Deoleo llega al proceso de venta después de mejorar sus resultados. En el primer semestre de 2026 obtuvo un beneficio neto de 19,4 millones de euros, mientras continúa reforzando su posición en algunos de sus mercados estratégicos.

Qué cambiaría realmente si gana Coricelli

Una posible victoria de Coricelli no significaría, por tanto, que la producción española de aceite pasara a manos italianas. Lo que cambiaría sería quién toma las decisiones sobre Deoleo, sus marcas y su red comercial internacional, mientras España seguiría siendo el principal productor mundial.

Tampoco sería la primera vez que Deoleo queda bajo capital extranjero. Sus principales accionistas son actualmente fondos vinculados a CVC y Alchemy, que controlan conjuntamente más del 90% de la compañía y son quienes estudian ahora las alternativas para su inversión.

La batalla que se libra estos días decidirá quién controlará en los próximos años algunas de las marcas con las que el aceite producido en España ha llegado a millones de consumidores dentro y fuera del país.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD