Agregar Infobae enGoogle

Fotofobia, el incómodo síntoma de la ansiedad que hace que se perciba la luz con mayor intensidad y puede producir dolores de cabeza

Aunque no es uno de los signos más habituales, es importante prestar atención a su aparición y encontrar su origen

Una mujer cansada con dolor de cabeza (Magnific)
Una mujer con dolor de cabeza. (Magnific)
Guardar

La ansiedad es una de las respuestas que puede experimentar el organismo ante situaciones de preocupación, miedo o incertidumbre. Aunque se trata de una reacción natural que puede ayudar a afrontar determinados momentos, lo cierto es que no se puede volver una costumbre, ya que puede tener repercusiones muy importantes a nivel físico y, sobre todo, mental.

Según un estudio del Consejo General de Colegios de Oficiales de Psicólogos, el 48% de los españoles piensa que tiene problemas de ansiedad, una cifra alarmante. Esta se puede manifestar mediante diferentes síntomas, que pueden variar en intensidad y frecuencia.

Entre los más habituales se encuentran la sensación de preocupación constante, el nerviosismo, la dificultad para concentrarse, las alteraciones del sueño, el aumento de la tensión muscular o las palpitaciones. Sin embargo, hay uno que no es muy conocido y que puede afectar más de lo que se cree: la fotofobia.

PUBLICIDAD

La fotofobia como síntoma de ansiedad

Según explica el psicólogo Fernando Azor en uno de los vídeos que ha subido en su cuenta de TikTok (@azorfernando), las personas que tienen ansiedad de manera crónica pueden experimentar fotofobia, es decir, una mayor sensibilidad ante la luz, lo que hace que resulte más molesta de lo habitual.

Esta sensación puede aparecer acompañada de dolores de cabeza de tipo migrañoso, lo que Fernando asocia a la dilatación de pupilas que suele producirse en este estado. En situaciones de estrés o amenaza, el organismo activa diferentes mecanismos para permanecer en estado de alerta y favorecer la capacidad de percibir el entorno, lo que deriva en una mayor dilatación de las pupilas.

PUBLICIDAD

Por ello, cuando aparece este síntoma, es importante preguntarse si se debe a un periodo de estrés o si puede estar relacionado con otras causas. Ante esta situación, el experto considera importante analizar si existe una amenaza real que justifique ese estado de alerta o si, por el contrario, responde a la percepción que la persona tiene de lo que ocurre a su alrededor.

¿Puede la genética determinar tu salud mental? Un gen define cómo respondemos ante el estrés.

Señales de que la ansiedad está afectando a tu día a día

Más allá de los síntomas físicos, la ansiedad también puede reflejarse en la manera en que una persona afronta sus actividades cotidianas. Una de las señales que pueden hacer sospechar que está interfiriendo en el bienestar es empezar a evitar determinadas situaciones por miedo o preocupación. También puede aparecer una necesidad constante de controlar lo que ocurre alrededor para intentar anticiparse a posibles problemas.

Otra señal es la dificultad para desconectar de las preocupaciones incluso cuando no existe un motivo inmediato que las justifique. Esto puede hacer que actividades que antes resultaban sencillas se perciban como más complicadas o que la persona tenga una sensación permanente de estar sobrepasada.

Asimismo, la ansiedad puede afectar a las relaciones personales, ya que puede hacer que la persona evite hacer planes, esté más irritable o tenga dificultades para disfrutar de los momentos de descanso. Cuando estas situaciones se mantienen en el tiempo y empiezan a afectar al día a día, es importante prestarles atención y valorar la posibilidad de pedir ayuda a un profesional de la salud mental.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD