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De Natalie Portman a Isabel Preysler: estas y otras famosas que se vieron reflejadas en novelas casi biográficas

La nueva obra de Rachel Cusk ha desatado revuelo en Reino Unido por las numerosas similitudes entre su protagonista y la actriz ganadora del Oscar por ‘Cisne Negro’

De Natalie Portman a Isabel Preysler: estas y otros famosos que se vieron reflejados en novelas casi biográficas. (Montaje Infobae)
De Natalie Portman a Isabel Preysler: estas y otros famosos que se vieron reflejados en novelas casi biográficas. (Montaje Infobae)
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El arte se nutre de la realidad. Es un hecho. Pedro Almodóvar lleva décadas de su vida explorando la autoficción casi mejor que nadie. De eso iba precisamente Amarga Navidad (y muchos de sus largometrajes). Pero no es lo mismo usar tu voz que lo cuenten por ti. Y eso es lo que le ha pasado esta semana a la actriz Natalie Portman.

La novelista Rachel Cusk (Canadá, 1967), una de las escritoras más reconocidas de la literatura contemporánea en lengua inglesa, publica este martes Life of M en Reino Unido. Sin embargo, varios días antes de que la novela llegara a las librerías, la prensa británica, que ya había leído la novela, ya había desatado un auténtico culebrón al señalar las numerosas similitudes entre su protagonista y la actriz ganadora del Oscar por Cisne Negro.

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La novela sigue a M, una famosa actriz estadounidense que alcanzó el éxito siendo todavía una niña (Portman saltó a la fama con la película Léon, de Luc Besson, cuando tenía 13 años) y que, ya adulta, vive en una capital europea (reside en París desde hace más de una década), y siente una profunda fascinación por la literatura (tiene un club de lectura en Instagram). Entre los papeles que marcaron su carrera se encuentra, además, el de una bailarina de ballet (como en Cisne Negro). Las coincidencias con Portman son tantas que buena parte de la crítica anglosajona ha interpretado el personaje como un retrato apenas disimulado de la actriz, aunque Cusk no haya confirmado que se inspirara directamente en ella.

Sin embargo, el caso de Portman está lejos de ser el único. Uno de los casos más sonados es el de Anna Wintour. La mandamás de la revista Vogue desde 1988 hasta 2025 saltó a la fama después de que su ex asistente personal, Lauren Weisberger, publicara en 2003 El diablo se viste de Prada. En la ficción, la obra narra las experiencias vividas por Andrea Sachs, una joven que tras licenciarse como periodista encuentra trabajo como asistente junior de Miranda Priestly. Tres años después el libro llegó a la gran pantalla de la mano de Anne Hathaway y Meryl Streep.

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La actriz fue captada en Nueva York caracterizada como Miranda Priestly, durante el rodaje de la secuela

En 2014, Scarlett Johansson llevó a los tribunales al escritor francés Grégoire Delacourt por La Première Chose qu’On Regarde, una novela en la que una de sus protagonistas, Janine Foucamprez, es una modelo cuyo extraordinario parecido físico con la actriz de Lost in Translation condiciona su vida hasta el punto de poder hacerse pasar por ella. Delacourt defendió entonces que el libro era un “homenaje a la belleza femenina”, pero la intérprete no lo vio de la misma manera.

La actriz reclamó 50.000 euros por daños y perjuicios. Su abogado, Vincent Toledano, sostuvo que la utilización de Johansson suponía una explotación “fraudulenta e ilegal” de su nombre, su reputación y su imagen y acusó al escritor de perseguir fines comerciales. En el libro se mencionaba que la actriz había mantenido relaciones sexuales con un mecánico francés “parecido a Ryan Gosling, pero más guapo”, además de mencionar que mantuvo romances con otros compañeros de profesión como Jonatha Rhys-Meyers o Kieran Culkin. En julio de ese mismo año, tal y como detalló RFI, Johansson ganó una indeminización de 2.500 euros.

El caso de Isabel Preysler

En España, Isabel Preysler ha vivido algo parecido por partida doble. En 2018, la escritoria uruguaya Carmen Posadas publicó La maestra de títeres, protagonizada por Beatriz Calanda, una mujer de origen extranjero convertida en uno de los grandes nombres de la alta sociedad española y cuya vida transcurre bajo el escrutinio permanente de la prensa. Las similitudes hicieron que muchos lectores y medios vieran en ella un trasunto de Preysler, aunque Posadas negó que el personaje estuviera construido exclusivamente a su imagen y semejanza. “Creen que Beatriz Calanda, una dama de la ‘jet set’ madrileña y protagonista de la historia, es Isabel Preysler, pero de verdad que no tiene nada que ver”, dijo a Vanity Fair.

Imagen de Isabel Preysler.
Imagen de Isabel Preysler.

En el libro, la protagonista es una británica que llega a España en los años 70 para vivir con sus adinerados tíos, los Pérez, después de que sus padres decidieran alejarla de un amor poco apropiado. Preysler, nacida en Manila en 1950, llegó a Madrid cuando cumplió los 18 años, y como se dijo en su momento, para alejarla de Maximo Kalaw, fundador del Earth Council, por entonces considerado un playboy perteneciente a la buena sociedad de Manila.

Mucho más explícito fue el caso de la periodista Pilar Eyre. Dos años antes había publicado Un amor de Oriente, una novela protagonizada por Muriel y Luis que reconstruía, bajo nombres ficticios, el matrimonio de Isabel Preysler y Julio Iglesias. “Mi intención era escribir una biografía novelada de Isabel Preysler, pero a última hora, por imperativo legal, tuvimos que cambiar el nombre de los dos protagonistas. Era eso, o rebajar el tono, y lo tuve claro”, reconoció Eyre en una entrevista con TodoLiteratura.

La escritora tampoco pretendió mantener en secreto quiénes se escondían detrás de Muriel y Luis. “Yo soy la primera en decir de quiénes se trata”, explicaba entonces, hasta el punto de rechazar prácticamente la etiqueta de roman à clef: “Yo desde el primer momento dije que los protagonistas eran Isabel Preysler y Julio Iglesias y que esta era la historia de su matrimonio, una historia oculta, secreta, que hasta ahora nadie había contado”.

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