GoogleAgregar Infobae en Google

El cumpleaños que han organizado Rafa Nadal y Juan Carlos I en Mallorca: así ha sido la comida íntima antes del reencuentro con la reina Sofía en Marivent

El monarca ha vuelto a la isla después de ocho años, pero no ha pasado la noche en palacio con su familia

Foto de archivo de Juan Carlos I y Rafa Nadal
La comida que ha reunido de nuevo a Juan Carlos I y Rafa Nadal. (Casa Real)
Guardar

Por sorpresa y en la más estricta discreción, Juan Carlos I ha regresado a Mallorca tras casi una década de ausencia. El viaje del padre de Felipe VI no fue institucional ni mediático: la razón de su visita fue acompañar a uno de sus amigos más cercanos, el empresario Miguel Arias, en la celebración de su 80º cumpleaños. Arias, propietario del emblemático restaurante Flanigan de Puerto Portals, fue el anfitrión de una comida especial con el rey emérito, que tuvo lugar el domingo, tras una invitación directa y personal del propio Juan Carlos I.

La última vez que Juan Carlos I había estado en la isla se remonta a la Semana Santa de 2018, cuando asistió a la misa de Pascua en la Catedral de Palma. Desde entonces, no se le había visto públicamente en Mallorca y, tras fijar su residencia en Abu Dabi en 2020, el exmonarca había relegado la isla a un segundo plano en sus desplazamientos. En esta ocasión, decidió viajar desde Ginebra, llamó a Arias para felicitarlo y, al saber que la celebración sería en Palma, le confirmó que acudiría a la cita. El gesto fue el regalo especial que Juan Carlos I quiso dar a su amigo, reforzando una relación personal que ha perdurado durante décadas.

PUBLICIDAD

La jornada se desarrolló con la máxima reserva. Tras la comida en Flanigan junto a Arias, Juan Carlos I se alojó en la casa de su amigo, evitando el Palacio de Marivent, como suele hacer en sus visitas privadas a España. Sin embargo, la agenda del exmonarca no terminó allí: aprovechó la ocasión para acercarse después al Palacio de Marivent, donde pudo reencontrarse, tras ocho años, con la reina Sofía y sus hijas, las infantas Elena y Cristina.

El cumpleaños con Juan Carlos I y Rafa Nadal

La celebración del 80º cumpleaños de Miguel Arias fue el centro del regreso de Juan Carlos I a Mallorca. El monarca emérito tomó la iniciativa de contactar a su amigo, encargándose personalmente de que la fecha no pasara desapercibida. La comida se realizó en el restaurante Flanigan, uno de los locales más reconocidos de la isla y punto de encuentro habitual de la familia real en otras épocas. La presencia del rey emérito, lejos de los focos y acompañado únicamente por el círculo más cercano de Arias, fue el detalle que marcó la diferencia en una jornada pensada para la amistad y la celebración discreta.

PUBLICIDAD

Archo de Casa Real
La relación entre Rafa Nadal y Juan Carlos I. (Casa Real/EFE)

El encuentro estuvo marcado por la naturalidad y la complicidad entre ambos. Según fuentes próximas, tras la comida, Juan Carlos I prefirió alojarse en la casa de Arias, manteniendo así la privacidad que ha caracterizado sus desplazamientos desde que reside fuera de España. El regreso del rey a Mallorca, motivado por una amistad longeva y sincera, supuso un guiño a los años en los que la isla era epicentro de los veranos reales.

Reencuentro familiar en Marivent tras la comida

Luego de la comida con Arias, Juan Carlos I se trasladó al Palacio de Marivent para cenar con la reina Sofía y sus hijas. Este reencuentro familiar no se producía en Mallorca desde hacía ocho años, lo que añadió un componente especial y simbólico a la visita del exmonarca. La reina madre ya se encontraba allí disfrutando de sus vacaciones junto a las infantas, lo que permitió que la cena fuera un momento de intimidad y cercanía familiar.

La familia real reaparece tras la recepción en el Palacio de Marivent para disfrutar de su último plan en Mallorca: visitan la exposición de Joan Miró y cenan en su restaurante favorito de la isla.

La estancia de Juan Carlos I fue breve. No pernoctó en el palacio, sino que regresó a la casa de su amigo antes de abandonar la isla a primera hora del día siguiente para continuar sus vacaciones fuera de España. La reunión familiar quedó marcada por la ausencia de Felipe VI, que no se encontraba en la isla, y se desarrolló sin exposición pública ni presencia de medios. Este reencuentro en Marivent consolidó la imagen de unidad y cercanía familiar, aunque fuera por unas horas, en uno de los lugares más emblemáticos de la historia reciente de la Casa Real.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD