El rey Juan Carlos decora y llena de recuerdos su casa de lujo en Abu Dabi sin intención de volver a España: fotos de la familia real y tres olivos

El rey emérito se ha llevado nuevos objetos personales a su vivienda en la isla de Nurai, lo que lo aleja del objetivo de regresar del exilio que escribió en sus memorias

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El rey Juan Carlos en la isla de Nurai, en montaje de 'Infobae' (Europa Press/Google Maps)
El rey Juan Carlos en la isla de Nurai, en montaje de 'Infobae' (Europa Press/Google Maps)

El rey Juan Carlos I ha convertido con el paso del tiempo su villa de Abu Dabi en un hogar estable y, según ha publicado Vanity Fair, la residencia de la isla de Nurai se está llenando de fotos familiares, recuerdos personales y una biblioteca propia en un momento en que su regreso a España parece cada vez más lejano e incluso improbable.

A punto de cumplirse seis años desde su salida de España el 3 de agosto de 2020, el exjefe del Estado ha adaptado la casa a sus necesidades de movilidad y ha dejado atrás la provisionalidad con la que concibió ese destino, al que llegó en plena sucesión de noticias sobre sus escándalos fiscales y financieros. Fuentes del entorno del rey emérito han trasladado al citado medio que la transformación de la vivienda refleja un cambio de mentalidad.

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El espacio, antes más frío e impersonal, ha empezado a incorporar “más elementos decorativos, nuevas fotos de su familia, recuerdos personales, y una biblioteca que se va llenando de libros y objetos que antes no existían en las estancias de su residencia de Nurai”. Al parecer, en las paredes y los muebles de la vivienda ya aparecen los miembros de la familia real española, aunque se desconoce quiénes aparecen en esas fotografías y si todos tienen la misma presencia.

El rey emérito ha sido homenajeado con el Premio Especial del Jurado de la Journée du Livre Politique por sus memorias, ‘Reconciliación’

La vivienda del rey Juan Carlos en Abu Dabi

La casa está situada en una zona privada de villas rodeada de mar y solo accesible en lancha o helicóptero. El inmueble, de líneas contemporáneas y grandes ventanales, se abre a un jardín con piscina y vistas al mar que le devuelve al monarca una imagen familiar del Mediterráneo. Tres olivos centenarios enviados desde la Península Ibérica son los grandes protagonistas del exterior. El rey considera esos árboles “un trocito de España, anclado en mí”.

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En el interior, según Vanity Fair, predominan los tonos beiges en un salón donde conviven varios recuerdos de su vida. Allí figuran un retrato suyo vestido de regatista firmado por Hernán Cortés Moreno, fotografías de sus hijos y de sus padres, además de imágenes de amigos y anfitriones que le han dado cobijo en Emiratos Árabes Unidos.

La vivienda también se ha ido llenando de nuevos recuerdos en los últimos meses, con protagonismo de sus tres pasiones: el mar, la vela y España, que siguen siendo visibles en una casa que el anterior monarca empieza ya a sentir como propia. Desde esa residencia recibe visitas procedentes de España, en especial de la infanta Cristina, aunque también las de sus nietos, a excepción de la princesa Leonor, de quien aseguran que sigue de cerca su formación militar, y la infanta Sofía. En el día a día deja un hueco para tener una rutina de ejercicio y estar atento a la actualidad española.

El rey Juan Carlos está de vuelta en Sanxenxo (EFE)
El rey Juan Carlos está de vuelta en Sanxenxo (EFE)

El rey emérito en la isla de Nurai

Actualmente, el rey emérito vive en una de las exclusivas villas de la isla de Nurai, un enclave de propiedad privada que forma parte de una de las siete divisiones administrativas del país y cuenta con poco más de 40 hectáreas. La isla está diseñada para ofrecer privacidad y lujo, lejos de la atención pública.

En este entorno, existen varias villas de lujo, un hotel de cinco estrellas y una playa privada. Las residencias disponen de patios, piscinas y vistas al mar, lo que refuerza el carácter exclusivo del lugar. La villa donde habita el rey emérito cuenta con 1.050 metros cuadrados construidos y un terreno adicional de 4.150 metros cuadrados, con una valoración estimada de 11 millones de euros.

En un círculo negro, la casa del emérito en la isla de Nurai
En un círculo negro, la casa del emérito en la isla de Nurai

El exilio del rey Juan Carlos

La consolidación de esa vida en Abu Dabi ha llegado por la falta de gestos de acercamiento por parte de Felipe VI, según Vanity Fair. Su relación no ha vuelto a ser lo que era ni en sus contados encuentros desde 2020 como los actos de conmemoración de la restauración de la monarquía tras la dictadura, ni después de la desclasificación de los papeles del 23F, tras la que Alberto Núñez Feijóo pidió que regresara a España.

Esa distancia contrasta con lo que Juan Carlos I dejó escrito en sus memorias Reconciliación, publicadas en diciembre de 2025. En ese libro, expresaba un deseo que hoy parece haber desechado: “Espero, durante mi vida, tener una jubilación tranquila, renovar una relación armoniosa con mi hijo y, sobre todo, regresar a España, a mi hogar”. El inicio de esta etapa se marcó con la salida del rey emérito de España, cuando se marchó, en principio, con la idea de alejarse solo unos meses.

El rey Juan Carlos y Felipe VI el día de su coronación, 2014. (CASA DE S.M. EL REY).
El rey Juan Carlos y Felipe VI el día de su coronación, 2014. (CASA DE S.M. EL REY).

En la carta en la que informaba a su hijo de su decisión escribió: “Te comunico mi meditada situación de trasladarme, en estos momentos, fuera de España”. Ese nuevo arraigo en Nurai cierra además un recorrido biográfico marcado por varios exilios. Comenzó en Roma tras la proclamación de la Segunda República, siguió en Lausana y Estoril durante su infancia y terminó cuando Francisco Franco reclamó su formación en España, pero el ciclo se ha reproducido en su vejez, pese a que en su país no haya ya ni repúblicas ni dictaduras.

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