Por qué el baño en las playas francesas se está volviendo un inconveniente para la salud

Las autoridades refuerzan controles tras detectar bacterias vinculadas a episodios de contaminación por lluvias, vertidos y alta afluencia de bañistas

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Una mujer bajo una sombrilla en el mar de Francia (REUTERS/Manon Cruz)
Una mujer bajo una sombrilla en el mar de Francia (REUTERS/Manon Cruz)

Las playas francesas pueden quedar cerradas al baño de forma temporal cuando las autoridades sanitarias detectan bacterias en el agua, un problema que se agrava tras lluvias intensas o tormentas de verano y que, según franceinfo, responde tanto a vertidos y arrastres desde tierra como a la propia presión de los bañistas.

Las zonas de baño en Francia son inspeccionadas de forma periódica por las agencias regionales de salud, y el agua se analiza en busca de dos bacterias concretas: Escherichia coli y enterococos intestinales. Cuando su concentración supera el umbral establecido, se activan alertas o prohibiciones temporales de baño.

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La contaminación que obliga a cerrar playas no siempre es visible a simple vista y, según la publicación francesa, sigue siendo relativamente poco frecuente. Aun así, cada año afecta a numerosos arenales y obliga a revisar el estado del agua antes de acudir a la costa en verano.

Riesgo bacteriano y presión humana

Patrick Monfort, director de investigación del CNRS en el laboratorio HydroSciences de Montpellier, ha explicado al medio que el riesgo sanitario existe cuando esas bacterias aparecen en determinadas concentraciones. Los efectos más probables son conjuntivitis o infecciones de oído.

El investigador ha precisado que los casos de gastroenteritis asociados al agua de mar son muy raros. “Para contraer gastroenteritis por agua de mar, habría que ingerir litros o que estuviera muy contaminada por los vertidos de una depuradora de aguas residuales, lo que la haría peligrosa para nadar.”

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Gente disfrutando en la playa de La Bernerie-en-Retz (REUTERS/Stephane Mahe)
Gente disfrutando en la playa de La Bernerie-en-Retz (REUTERS/Stephane Mahe)

Una parte de esa contaminación procede de los propios bañistas. Monfort ha señalado que existe contaminación de origen fecal introducida por quienes se bañan, y el diario recuerda que el científico codirigió un estudio en 2021 que encontró “una relación bastante fuerte entre el número de bañistas y la cantidad de contaminación por Escherichia coli en el agua, así como la presencia de genes de resistencia a los antibióticos”.

La arena también puede actuar como vector de contaminación, un aspecto del que, según el investigador, se habla poco. En ese entorno pueden producirse cortes, infecciones o infecciones por hongos, y la arena puede intervenir en la transmisión de hongos en la piel o de estafilococos.

“Cuanta más gente haya en la playa, mayor será la probabilidad de que la arena esté contaminada”, ha afirmado Monfort. Esa presión humana no se limita al agua, sino que afecta al conjunto del entorno de baño.

Lluvias, aguas residuales y agricultura: cómo llega la contaminación a la costa

La otra gran fuente de contaminación procede del interior y llega a las playas a través de las cuencas hidrográficas, ya que según indica el investigador, puede originarse en plantas de tratamiento de aguas residuales que vierten sus desechos a los ríos o en actividades agrícolas como la aplicación de estiércol al suelo.

Francia atraviesa una ola de calor que ha obligado también a variar los horarios de sus principales monumentos.

Esa carga microbiológica alcanza la costa durante episodios de tormenta o de lluvias intensas. A su vez, el científico describe un fenómeno de lixiviación del suelo que arrastra los contaminantes hacia el mar y eleva los niveles de contaminación microbiológica en la línea costera.

En la segunda mitad del proceso interviene también el tiempo atmosférico. El medio Franceinfo recoge que las tormentas de verano pueden multiplicar estos episodios y degradar de forma drástica la calidad del agua, hasta el punto de convertir temporalmente algunas playas en zonas no aptas para el baño.

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