El precio de la luz por la noche supera ya al del mediodía en plena ola de calor: la madrugada es un 30,6% más cara que la media del año

En los momentos de mayor tensión del mercado, el precio del kilovatio hora durante la madrugada llegó hasta los 19,92 céntimos, frente a los 11,79 céntimos registrados en esa misma franja durante el resto del año

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Persona durmiendo en cama, aire acondicionado de ventana con 22°C. Afuera, noche estrellada, árboles, farola. Un ventilador de pie y una cómoda.
Una persona duerme cómodamente en su cama mientras el aire acondicionado de la ventana refresca la habitación durante una noche estrellada de verano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las numerosas olas de calor que están azotando España este verano afectan más allá del clima y de las horas de sueño en noches tropicales. Además, están alterando un patrón muy común del mercado eléctrico, y es que la madrugada ha dejado de ser la franja horaria más barata del día. Entre el 21 de junio y el 17 de julio, el precio de la electricidad entre las 00:00 h y las 8:00 h fue un 30,6% más caro que la media registrada en lo que va de año, mientras que durante las horas centrales del día el incremento apenas llegó al 4,5%.

Así, en los momentos de mayor tensión del mercado, el precio del kilovatio hora durante la madrugada llegó hasta los 19,92 céntimos, frente a los 11,79 céntimos registrados en esa misma franja durante el resto del año. Prácticamente el doble, según el análisis de Hello Watt. Y el fenómeno no es nuevo. Apareció a principios de abril, y desde entonces se ha mantenido de forma sostenida.

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Las noches tropicales disparan la demanda en horas valle

La explicación de este cambio en el comportamiento del mercado viene dada por dos factores, que están directamente ligados al calor extremo. El primero es el incremento del consumo nocturno, ya que las noches tropicales han llevado a millones de hogares a mantener el aire acondicionado o el ventilador en marcha durante toda la madrugada, lo que ha elevado la demanda eléctrica en la franja nocturna un 12,7% respecto a la media del periodo comprendido entre enero y el 17 de julio.

La segunda causa es que, cuando las olas de calor se instalan sobre la península, el viento sopla más flojo. Y, en consecuencia, la generación eólica durante la madrugada cae, concretamente un 28,1% respecto a esa misma media anual, precisamente en el momento en el que el consumo sube. La combinación de más demanda y menos energía renovable disponible fuerza al sistema a recurrir a otras tecnologías de generación, principalmente los ciclos combinados de gas, que son más caras y acaban presionando al alza el precio final de la electricidad.

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La fotovoltaica actúa como escudo durante el día

Durante las horas centrales del día, el consumo también ha aumentado, incluso con mayor intensidad que por la noche, llegando a superar un 16,5% la media anual. Sin embargo, el impacto en el precio ha sido marginal. El motivo es la energía solar fotovoltaica.

La elevada producción de los paneles durante las horas de máxima irradiación absorbe buena parte de esa demanda adicional y contiene el precio de la electricidad. Por la noche, ese colchón renovable desaparece por completo, y la menor presencia del viento deja al sistema sin alternativas baratas.

El gas natural agrava el impacto en la factura

Y a este cambio de patrón se suma un factor externo que amplifica el efecto sobre el bolsillo de los consumidores: el encarecimiento del gas natural. Desde el inicio del conflicto en Irán, a finales de febrero, el mercado ibérico del gas (MIBGAS) ha registrado precios muy superiores a los del arranque del año. Entre el 21 de junio y el 17 de julio, el precio medio del gas se situó en 47,5 euros por megavatio hora (€/MWh), frente a los 33,7 €/MWh de media entre enero y febrero, un encarecimiento del 41%. En la última semana del periodo analizado, el gas llegó a superar los 57 €/MWh en varias jornadas.

Dado que los ciclos combinados de gas son precisamente las centrales a las que acude el sistema cuando escasean el viento y el sol de madrugada, cada subida en el precio del combustible se traslada de forma directa al coste nocturno de la electricidad. El resultado es que el precio al mediodía apenas se mueve, mientras que el de la madrugada se dispara.

Quiénes se ven más afectados

Este cambio de dinámica afecta, sobre todo, a los hogares acogidos a la tarifa regulada o PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor) y a las tarifas indexadas, cuyo precio varía hora a hora en función del mercado mayorista. Son precisamente los consumidores más expuestos a las oscilaciones del mercado y, por tanto, los que más notan en su factura los episodios de calor extremo, la menor generación renovable y el encarecimiento del gas.

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