El presidente de Plus Ultra admite en un escrito que la aerolínea pagó una comisión a Zapatero por las gestiones del rescate

Julio Martínez Sola asegura que José Luis Rodríguez Zapatero le llamó desde “un número oculto” y le trasladó que su intervención podría ayudar a la aerolínea a acceder a financiación pública

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El presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola (Carlos Luján / Europa Press)
El presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola (Carlos Luján / Europa Press)

Julio Martínez Sola, presidente de Plus Ultra, ha remitido un escrito al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama en el que admite que la aerolínea pagó al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero una comisión por las gestiones para lograr el rescate público de 53 millones de euros concedido a la compañía durante la pandemia. En el documento, de 56 páginas, al que ha tenido acceso Infobae, sostiene que esa comisión equivalía al 1% de la ayuda recibida y explica cómo, según su versión, se pactó esa remuneración, quién actuó como intermediario y de qué forma terminó abonándose.

El documento se conoce el mismo día en que Julio Martínez Martínez, investigado en la causa y considerado por los investigadores una pieza clave en la supuesta trama de influencias en torno al rescate de Plus Ultra, también ha remitido un escrito al magistrado como antesala de la declaración que prestará este martes en la Audiencia Nacional. En él, traslada a Zapatero el peso de las gestiones relacionadas con la ayuda pública y se presenta como un mero intermediario. Horas después, es el presidente de la aerolínea quien ofrece su propia versión de los hechos y pone cifras a unos pagos que, detalla, respondían al compromiso adquirido para conseguir el rescate.

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Según expone Martínez Sola, la intención inicial era formalizar un contrato con Idella Consulenza, una sociedad vinculada a Julio Martínez Martínez. Ese acuerdo establecía una remuneración equivalente al 1% más IVA del importe de la financiación pública que recibiera la compañía, lo que habría supuesto alrededor de 641.300 euros.

Sin embargo, ese contrato nunca llegó a ejecutarse. El presidente de Plus Ultra asegura que ambas partes optaron finalmente por otra vía y que el compromiso económico terminó materializándose mediante distintos pagos a tres sociedades vinculadas a Martínez Martínez: Análisis Relevante SL, Voli Analítica e Iot Domotic Europe SL.

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En total, esas transferencias ascendieron, según el escrito, a 458.417 euros. A esa cantidad se sumaron otros 69.000 euros correspondientes a 46 billetes de avión en clase Business Plus para vuelos transatlánticos, valorados en 1.500 euros cada uno. “De esta manera, en definitiva, el total de los pagos a las tres compañías, 458.417 euros, más el pago a través de billetes, 69.000, suma la cantidad que referimos supra de 527.417 euros, que materialmente supone el 1% acordado”, afirma Martínez Sola en el documento remitido al juez.

El presidente de la aerolínea añade que esa cantidad nunca llegó a regularizarse de forma definitiva porque la investigación policial interrumpió el proceso. “Una regularización completa y más exacta de la cantidad quedó frustrada por la operación policial, pues ni siquiera se efectuó la correspondiente dación de cuentas definitiva”, relata.

En relación con los billetes de avión, explica que inicialmente no estaban previstos como parte de la remuneración, aunque finalmente Julio Martínez Martínez aceptó que computaran dentro del porcentaje acordado. Según señala, facilitar este tipo de vuelos era una práctica habitual en el sector aeronáutico en acuerdos con empresas de consultoría, marketing o tecnología.

El presidente de Plus Ultra, Julio Miguel Martínez Sola (Carlos Luján / Europa Press)
El presidente de Plus Ultra, Julio Miguel Martínez Sola (Carlos Luján / Europa Press)

La llamada de Zapatero y el origen del acuerdo

El escrito también reconstruye cómo comenzó la relación entre Plus Ultra y el expresidente del Gobierno. Según relata Martínez Sola, todo se remonta al 29 de abril de 2020, cuando la compañía atravesaba una grave crisis financiera como consecuencia de la pandemia. Ese día, asegura, le recomendaron ponerse en contacto con Manuel Fajardo para trasladarle la necesidad urgente de obtener apoyo económico que garantizara la continuidad de la aerolínea. Siempre según su versión, Fajardo le respondió que José Luis Rodríguez Zapatero podía ayudar y le adelantó que tanto él como Julio Martínez Martínez se pondrían en contacto con la compañía.

La llamada llegó apenas un día después. Martínez Sola asegura que el 30 de abril de 2020 recibió una llamada desde “un número oculto” y que al otro lado del teléfono estaba el expresidente del Gobierno. Durante una conversación de unos diez minutos le explicó la delicada situación financiera de Plus Ultra y la necesidad de acceder a financiación pública mediante un crédito ICO, ya que en ese momento todavía no existía el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), que sería creado meses después.

Según el escrito, tras escuchar la situación de la aerolínea, Zapatero le respondió que “su intervención podría ser de ayuda” para acceder a financiación pública y le indicó que, a partir de ese momento, las comunicaciones se canalizarían a través de una persona de su confianza: Julio Martínez Martínez.

Martínez Sola precisa que “en ningún momento se habló de retribución alguna” durante aquella primera conversación. Sin embargo, sostiene que tanto él como el entonces director financiero de Plus Ultra, Roberto Roselli, acabaron teniendo “plena conciencia” de que tanto Martínez Martínez como el propio Zapatero pretendían cobrar por las gestiones relacionadas con el rescate.

El presidente de la aerolínea añade que no llegó a conocer personalmente a Zapatero hasta 2024, cuando coincidieron en el Hotel Santo Mauro. Hasta entonces, asegura, conocía su implicación por las referencias que recibía tanto de Martínez Martínez como de otros intermediarios.

“Una medida desesperada” para salvar la compañía

Pese a reconocer el pago de esa comisión, Martínez Sola defiende que ni él ni Roberto Roselli llegaron a tener “una constancia fehaciente” de las actuaciones concretas que se realizaron para influir o favorecer la concesión del rescate por parte de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

Aun así, admite que la compañía decidió contratar a Julio Martínez Martínez porque era consciente de la relación que mantenía con Zapatero y entendía que esa conexión podía facilitar la obtención de la ayuda pública. “Lo cierto es que, como una medida desesperada, se asumió que Plus Ultra debía contratar con el Sr. Martínez Martínez para tal fin, conscientes de que tenía la relación con el Sr. Rodríguez Zapatero, asumiendo asimismo el pago de elevadas cantidades de dinero (el 1%) por tales labores que, eufemísticamente, llamaron ‘de acompañamiento’”, recoge el escrito.

José Luis Rodríguez Zapatero rechaza haber intervenido en el rescate de la aerolínea y sostiene que toda su trayectoria profesional se ha ajustado a la legalidad.

Martínez Sola cuenta, no obstante, que tanto él como Roselli estaban convencidos de que la aerolínea reunía todos los requisitos exigidos para acceder al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas y que el expediente presentado cumplía los criterios técnicos de elegibilidad, con independencia de las gestiones desarrolladas por el entorno de Zapatero.

El documento también incorpora conversaciones internas mantenidas entre directivos de Plus Ultra durante la tramitación del rescate. En esos mensajes, según el escrito, las gestiones relacionadas con la ayuda pública llegaron a describirse con expresiones como “guiso montado” o “mordida”, en alusión a la comisión que, según la versión trasladada ahora al juez, terminó abonándose mediante pagos a sociedades vinculadas a Julio Martínez Martínez y otros pagos en especie.

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