El refugio español de Lionel Scaloni en Mallorca: el seleccionador argentino vive en una casa frente al mar con vistas a la Sierra de Tramuntana

El argentino está casado con la mallorquina Elisa Montero, por lo que vive en la isla con ella y sus dos hijos

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Lionel Scaloni vive en el municipio mallorquín de Bunyola (Reuters / Europa Press)
Lionel Scaloni vive en el municipio mallorquín de Bunyola (Reuters / Europa Press)

Lionel Scaloni ha convertido Mallorca en su residencia habitual y en el espacio donde descarga la presión de la Selección Argentina, que esta noche se disputa la copa del Mundial 2026 con España. Scaloni cuenta una casa en Bunyola, junto a su mujer Elisa Montero y sus dos hijos, que encaja con una rutina marcada por la discreción, la vida familiar y los viajes constantes del cargo.

La relación del seleccionador con la isla empezó mucho antes de los títulos en los banquillos. En 2008 llegó al RCD Mallorca como futbolista y fue entonces cuando conoció a Elisa Montero, mallorquina y hoy pieza central de su vida más personal. Tras retirarse del fútbol profesional en 2015, decidió fijar allí su residencia. La isla pasó a ser la base desde la que articula trabajo, desplazamientos y vida doméstica, en un equilibrio que explica por qué Baleares ocupa ya un lugar estable en su biografía.

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La vivienda se sitúa en Bunyola, un pueblo de cerca de 7.500 habitantes en el suroeste de Mallorca, en un entorno residencial próximo al mar y con el grado de privacidad que busca una figura de proyección mundial. La casa está además muy cerca de la Sierra de Tramuntana, un paisaje alejado de los grandes focos turísticos y bien conectado con otros puntos de la isla.

Lionel Scaloni y su esposa Elisa Montero (Instagram)
Lionel Scaloni y su esposa Elisa Montero (Instagram)

Lionel Scaloni vive en Mallorca

Según Vía País, el rincón más visible de esa vivienda está en el exterior: un porche cubierto abierto a una piscina rectangular revestida en tonos azul turquesa, rodeada por grandes baldosas grises, una terraza amplia, zonas ajardinadas y una tarima de madera que refuerza el uso familiar del espacio.

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El medio argentino describe una casa de líneas sencillas, con espacios amplios, grandes ventanales y vistas al mar. La lógica del inmueble no responde a la exhibición, sino a la comodidad, la entrada de luz y una organización pensada para la convivencia familiar. Ese planteamiento también se aprecia en la distribución del exterior. El porche cubierto funciona como una prolongación del salón en los meses más cálidos, mientras los ventanales integran jardín y piscina en el paisaje cotidiano de la vivienda.

El inmueble dispone además de gimnasio, zonas abiertas y distintas áreas concebidas para disfrutar de la intimidad. La piscina actúa como eje visual y práctico de ese conjunto, en transición entre la casa y el jardín. Scaloni vive en Mallorca con Elisa Montero y sus hijos, Ian y Noah. La residencia balear funciona como base cuando la agenda de la selección se lo permite y da sentido a una rutina a caballo entre la exigencia internacional y la vida en casa.

Lionel Scaloni y su esposa Elisa Montero (Reuters)
Lionel Scaloni y su esposa Elisa Montero (Reuters)

El vínculo de Scaloni con España más allá del Mundial 2026

Su conexión con la isla no es solo sentimental, puesto que la ubicación de Bunyola y su cercanía con Palma le facilitan combinar descanso y viajes en una etapa en la que Argentina sigue compitiendo al máximo nivel, de modo que la vivienda forma parte real de su organización cotidiana. El seleccionador ha descrito Mallorca como un lugar tranquilo, agradable y compatible con su manera de vivir. Esa valoración encaja con la imagen que proyecta en la isla: hábitos sobrios, temporadas de estancia y una búsqueda deliberada de normalidad con un trabajo en el que tiene un gran foco mediático encima.

El entrenador de España fue profesor y es amigo de Lionel Scaloni, el técnico que hizo campeona del mundo a la selección albiceleste.

La arquitectura de la casa también dialoga con ese entorno. La cercanía a la Sierra de Tramuntana, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, acompaña además otra faceta conocida del técnico: su afición al ciclismo y sus entrenamientos por algunas de las carreteras más conocidas de la isla. Eso sí, sus rutas en bicicleta están reservadas a las jornadas de descanso, cuando competiciones como el Mundial 2026 no están entre sus prioridades.

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