Investigadores españoles desarrollan un tratamiento más preciso y menos tóxico contra el cáncer de ovario

Varias instituciones colaboran en un proyecto que explora una innovadora terapia dirigida contra este cáncer, uno de los más complejos de tratar, basada en anticuerpos que transportan fármacos justo al interior de las células tumorales

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cáncer de ovarios (Mayo Clinic)
El cáncer de ovario es uno de los más complejos de tratar porque se diagnostica en etapas tardías. (Mayo Clinic)

Un grupo de instituciones españolas, entre ellas el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL), el CSIC, FICUS y CIBERONC, está desarrollando una nueva estrategia de terapia contra el cáncer de ovario. Este trabajo, financiado por la Fundación CRIS Contra el Cáncer y liderado por los doctores Juan Carlos Montero y Atanasio Pandiella, busca atacar las células tumorales de forma mucho más precisa y reducir los efectos secundarios en las pacientes, informa Europa Press.

El cáncer de ovario es uno de los más agresivos y difíciles de tratar, ya que suele detectarse tarde, cuando ya se ha extendido por la cavidad abdominal. Cada año, se diagnostican más de 300.000 casos en el mundo y cerca de 4.000 en España, donde provoca aproximadamente 2.000 muertes anuales, según datos de organismos internacionales y la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

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La base de este nuevo enfoque se basa en identificar una molécula que esté mucho más presente en las células tumorales que en las sanas y usarla como “puerta de entrada” para llevar el tratamiento directamente al tumor. En este caso, la molécula seleccionada es CD98hc, muy abundante en el cáncer de ovario.

Limitar el daño en tejidos sanos

La tecnología que utiliza el equipo se llama ADC (anticuerpos conjugados a fármacos). Estos tratamientos combinan tres elementos: un anticuerpo que reconoce de manera específica la molécula de la célula tumoral, un fármaco potente y una unión química que controla cuándo se libera el fármaco. El anticuerpo se fija a la célula tumoral, entra en ella y, dentro, libera el medicamento, destruyéndola desde el interior, lo que permite atacar el cáncer de manera muy precisa y limitar el daño en los tejidos sanos, reduciendo también los efectos secundarios para las pacientes.

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El equipo del IBSAL ha desarrollado un ADC dirigido contra la molécula CD98hc, que demostró en los experimentos frenar el crecimiento del tumor y reducir las metástasis. Los estudios también mostraron que el medicamento se acumula principalmente en el tumor, casi sin afectar a los tejidos sanos, lo que refuerza su potencial como terapia con menos toxicidad.

Una de las ideas más relevantes de este trabajo es que la molécula utilizada como “puerta de entrada” no necesita ser la causa directa del crecimiento del tumor. Basta con que permita identificar a las células malignas y dirigir hacia ellas un tratamiento eficaz. Este cambio de enfoque amplía las posibilidades para tratar el cáncer de ovario, un tipo de tumor en el que las terapias dirigidas no han tenido hasta ahora un gran impacto.

Investigadores de la Universidad de Granada han descubierto un compuesto natural en la cebolla que demuestra ser eficaz para reducir los tumores de colon. Gracias a sus propiedades antiinflamatorias y prebióticas, este compuesto puede inhibir la proliferación de células cancerosas y reequilibrar la microbiota intestinal.

Resistencia a los tratamientos

El desarrollo de este ADC contra CD98hc podría convertirse en una nueva herramienta para tratar el cáncer de ovario, al identificar un nuevo punto débil del tumor. Esto resulta especialmente importante porque algunos cánceres desarrollan resistencia a los tratamientos actuales y encontrar nuevas formas de atacarlos es clave para mejorar los resultados.

De momento, la investigación se encuentra en fase preclínica, es decir, en etapas iniciales de laboratorio, por lo que todavía no está lista para ser usada en pacientes. Los próximos pasos serán confirmar estos hallazgos en modelos más complejos, identificar qué pacientes podrían beneficiarse más del tratamiento y, cuando haya suficiente evidencia, avanzar hacia los ensayos clínicos en personas.

(Con información de Europa Press)

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