Jesús Vázquez, nutricionista: “El error que comete casi todo el mundo en la playa es salir del agua demasiado pronto”

El especialista explica los beneficios que obtiene el organismo al prolongar el baño

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Una mujer en la bahía de La Concha de San Sebastián junto a una imagen del nutricionista Jesús Vázquez en un montaje de Infobae. (EFE/Javier Etxezarreta/TikTok/@nutri.vazquez)
Una mujer en la bahía de La Concha de San Sebastián junto a una imagen del nutricionista Jesús Vázquez en un montaje de Infobae. (EFE/Javier Etxezarreta/TikTok/@nutri.vazquez)

Millones de personas acuden cada verano a playas de toda España con la intención de refrescarse bajo el sol y combatir las altas temperaturas. Sin embargo, un hábito extendido podría estar impidiendo que la experiencia resulte más beneficiosa para la salud. El médico y nutricionista Jesús Vázquez, conocido por divulgar consejos a través de su cuenta de TikTok @nutri.vazquez, señala que muchos bañistas abandonan el agua demasiado pronto y desaprovechan así los efectos positivos que ofrece permanecer en el mar al menos 30 minutos.

Según explica Vázquez en sus contenidos, la costumbre de darse un baño corto antes de regresar a la toalla limita los efectos que el agua puede tener sobre el organismo. A su juicio, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan, conviene mantenerse en el mar durante media hora como mínimo para que el cuerpo aproveche el trabajo extra que implica estar sumergido.

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Una forma fácil de quemar calorías

El experto detalla que el agua actúa sobre el cuerpo de tres formas principales. La primera es el gasto energético derivado de la necesidad de mantener la temperatura corporal. El agua extrae el calor del cuerpo mucho más rápido que el aire, lo que obliga al organismo a consumir más energía para conservar los 37 grados habituales. Según Vázquez, ese esfuerzo metabólico incrementa el gasto calórico aunque la persona perciba que permanece en reposo.

No obstante, Vázquez aclara que permanecer media hora en el agua no equivale a perder peso de manera directa. “¿Quiere decir esto que bañarte en el mar adelgaza? No, pero sí significa que esos treinta minutos hacen que tu cuerpo trabaje y aumente el gasto más de lo que parece, mientras tú simplemente estás disfrutando del agua”, puntualiza. El verdadero valor reside en la suma de pequeñas acciones que, al repetirse a lo largo del verano, pueden contribuir a mejorar el bienestar general.

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Se activa la musculatura y trabaja el equilibrio

La segunda forma en la que el baño prolongado beneficia al organismo tiene que ver con el movimiento. “Aunque parece que estás quieto, no lo estás. Las olas y la resistencia al agua al andar obligan a tus piernas, al abdomen y a la espalda a trabajar continuamente para mantener el equilibrio”, explica Vázquez. El agua, al ofrecer una resistencia constante, convierte cualquier desplazamiento o simple intento de mantenerse erguido en un ejercicio físico de baja intensidad pero sostenido. De este modo, incluso quienes no practican natación consiguen activar su musculatura de manera continua durante la estancia en el mar.

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Un remedio para las personas que sufren hinchazón de piernas

El tercer beneficio señalado por el médico y nutricionista está relacionado con la circulación. Para las personas que sufren hinchazón de piernas o tendencia a la retención de líquidos, el agua ejerce una presión similar a la de una media de compresión. “La presión del agua favorece el retorno venoso y el drenaje linfático, sobre todo si caminas o andas”, precisa el especialista. Este efecto se multiplica si el agua está fría, lo que incentiva aún más la circulación y los mecanismos de termorregulación corporal.

El especialista subraya que estos efectos no se limitan exclusivamente al mar. Quienes optan por bañarse en ríos o lagos también pueden experimentar los mismos beneficios fisiológicos. La clave, insiste Vázquez, está en prolongar la exposición al agua y aprovechar las condiciones naturales para fomentar el trabajo corporal sin apenas esfuerzo consciente. “Y cuanto más fría esté el agua, mucho mejor”, apostilla.

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