
Más de tres millones de españoles viven fuera de su país, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Son muchos los nacionales que deciden cruzar las fronteras en busca de nuevas experiencias vitales o para encontrar mejores condiciones laborales de las que pueden obtener aquí. El Padrón de españoles residentes en el extranjero (PERE) confirma que son Argentina, México y Estados Unidos los principales destinos de estos españoles aventureros.
Los países nórdicos, en cambio, atraen a menos nacionales. Ya sea por la distancia o por las diferencias del clima, en naciones como Noruega solo se pueden encontrar 9.579 españoles, según el INE. Para David, un catalán residente en el municipio noruego de Bergen, las razones son claras: las normas noruegas no son para todo el mundo, menos para los españoles.
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“Voy a decir algo que probablemente no le vaya a gustar a todo el mundo. Creo que muchos españoles tendrían problemas a la hora de adaptarse a una de las normas sociales más importantes aquí en Noruega”, afirma el joven en un reciente vídeo publicado en sus redes sociales, El auxiliar y entrenador residente en el país nórdico comparte desde su cuenta de TikTok (@palsand91) sus experiencias enn el extranjero y explica las diferencias clave entre noruegos y españoles.
La norma que los españoles no sabrían seguir

Según explica David, en Noruega “presumir está muy mal visto”. El joven no se refiere solo al dinero, aclara: “Hablo de presumir de coche, de puesto de trabajo, de cuánto ganas o de intentar demostrar constantemente que te va mejor que a los demás”, especifica.
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En la experiencia del joven, es común que en España se decida compartir este tipo de detalles en la vida para presumir. “En España muchas veces parece que el éxito hay que enseñarlo, que si te compras algo, hay que enseñarlo, que si ganas más dinero, hay que decirlo, que si te ascienden, hay que demostrarlo”, explica. En cambio, “en Noruega ocurre algo muy, muy, muy diferente”.
Según David, “puedes estar sentado al lado de una persona que cobra dos, tres, cuatro y cinco veces más que tú y ni te enteras, y no lo sabrás nunca, porque aquí llamar la atención no suele dar estatus”. En opinión de David, presumir en Noruega “consigue justo lo contrario” a lo que se desea: alardear de los éxitos está mal visto y hará que la gente tenga peor consideración de tu persona. La discreción y la modestia son mucho mejor valoradas en la sociedad noruega. que los grandes éxitos laborales y/o económicos.
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Es una actitud que al joven español ha acabado convenciendo. “Cuanto más tiempo llevo aquí, más me doy cuenta de algo. Quizá una sociedad funciona mejor cuando las personas intentan parecer menos importantes de lo que son y no más importantes de lo que realmente son”, reflexiona en su vídeo.
El joven catalán cierra su vídeo con una “pregunta incómoda” que lanza a sus seguidores y a sí mismo: “¿Si en España se valorara menos aparentar y más aportar, viviríamos mejor?“, concluye.
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