Los expertos coinciden en cómo medir la presión arterial a las personas mayores: no hablar durante la prueba y cuidado con la postura

Aspectos tan sencillos como la posición del cuerpo o la colocación del manguito pueden modificar los resultados de la prueba

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Es imprescindible conocer cómo medir la tensión arterial para que los resultados sean fiables (Magnific)
Es imprescindible conocer cómo medir la tensión arterial para que los resultados sean fiables (Magnific)

Controlar la tensión arterial en casa es una herramienta fundamental para el cuidado de la salud de las personas mayores, más si tenemos en cuenta que la hipertensión es uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, como el infarto de miocardio o el ictus. Conocer los valores de presión arterial de forma periódica permite detectar alteraciones y facilitar un mejor seguimiento médico.

Sin embargo, una medición incorrecta puede ofrecer resultados poco fiables y llevar a interpretaciones erróneas. Aspectos tan sencillos como la postura, el tamaño del manguito o haber tomado café minutos antes de la prueba pueden modificar las cifras. Por ello, los especialistas recomiendan seguir una serie de pautas para que las mediciones de la tensión arterial realizadas en casa sean lo más precisas posible.

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Es importante conocer que la presión arterial no permanece constante a lo largo del día, ya que puede variar según la actividad física, el estrés, la alimentación o incluso la temperatura ambiental. En las personas mayores estas fluctuaciones pueden ser aún más evidentes debido a la edad, la presencia de enfermedades crónicas o la toma de diferentes medicamentos.

En España, cerca de 46.000 muertes cardiovasculares que se producen al año son atribuibles a la hipertensión, una condición que afecta al 33% de los adultos de entre 30 y 79 años (una cifra equivalente a 10 millones), según un estudio publicado en la Revista Española de Cardiología.

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Cómo realizar la medición paso a paso

Para obtener un resultado fiable de nuestra medición de la tensión, es recomendable seguir un procedimiento sencillo antes de utilizar el tensiómetro, según recogen los expertos de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). En primer lugar, la persona debe permanecer sentada cómodamente y descansar durante al menos cinco minutos antes de iniciar la medición. Durante ese tiempo conviene evitar hablar o realizar cualquier actividad que pueda alterar la frecuencia cardiaca.

El brazo donde se colocará el manguito debe apoyarse sobre una mesa y situarse aproximadamente a la altura del corazón. Además, es importante mantener los pies apoyados en el suelo, sin cruzar las piernas, y permanecer relajado durante toda la prueba.

Los expertos también aconsejan realizar dos mediciones consecutivas, separadas por aproximadamente un minuto, y registrar el promedio de ambas. Este sistema permite reducir posibles variaciones puntuales y obtener un valor más representativo.

Errores frecuentes que pueden alterar el resultado

Existen varios errores habituales que pueden modificar las cifras de presión arterial sin que realmente exista un problema de salud. Uno de los más comunes es fumar, consumir café o realizar ejercicio físico poco antes de la medición. Estas actividades pueden elevar temporalmente la tensión arterial y ofrecer valores superiores a los habituales.

También influye la posición corporal: cruzar las piernas, mantener el brazo demasiado bajo o demasiado elevado respecto al corazón o hablar durante la medición son factores que afectan al resultado.

Otro aspecto fundamental es utilizar un manguito del tamaño adecuado. Un manguito demasiado pequeño suele ofrecer cifras más altas de las reales, mientras que uno excesivamente grande puede registrar valores inferiores.

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Factores que influyen en la presión arterial

La tensión arterial está condicionada por numerosos factores relacionados con el estilo de vida y el estado de salud. La alimentación desempeña un papel esencial, ya que mantener una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras y alimentos bajos en sal, ayuda a conservar una presión arterial más estable. Del mismo modo, una correcta hidratación favorece el funcionamiento adecuado del organismo.

El consumo de tabaco y alcohol también repercute negativamente sobre la salud cardiovascular, pues favorece el deterioro de las arterias y dificulta los mecanismos naturales de regulación de la presión.

La actividad física moderada constituye otro de los pilares para mantener una buena salud cardiovascular. Caminar diariamente, nadar o practicar ejercicios adaptados a la condición física de cada persona contribuye a mejorar la circulación y fortalecer el corazón.

Asimismo, determinados medicamentos, el estrés o la falta de descanso pueden provocar variaciones en los niveles de tensión arterial, por lo que conviene tenerlos en cuenta al interpretar los resultados.

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