Un experto en seguridad alimentaria alerta del peligro del buffet libre en los hoteles: “Uno de los mayores focos de contaminación microbiana”

El tecnólogo alimentario Mario Sánchez propone lavarse las manos obligatoriamente antes de entrar al comedor

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El buffet libre del hotel es foco de transmisión de microorganismos (Magnific)
El buffet libre del hotel es foco de transmisión de microorganismos (Magnific)

La opción de los buffets libres son una de las opciones preferidas por millones de turistas en todo el mundo durante las vacaciones. La posibilidad de servirse libremente y elegir entre una amplia variedad de alimentos los convierte en un atractivo habitual de hoteles y complejos turísticos. Sin embargo, detrás de esa comodidad existe un riesgo que suele pasar desapercibido: la contaminación microbiana.

El contacto constante de decenas o incluso cientos de personas con los mismos utensilios y superficies son un foco de contaminación. Aunque los establecimientos de restauración están sujetos a estrictas normas de higiene y seguridad alimentaria, el comportamiento de los propios clientes puede convertirse en un punto crítico.

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Pinzas, cucharones, asas de recipientes o dispensadores pasan de una mano a otra durante horas, aumentando las posibilidades de transferir microorganismos. La mayoría de las veces el riesgo es bajo si se mantienen unas adecuadas prácticas de higiene, pero existen situaciones que pueden favorecer la contaminación cruzada. Para el tecnólogo alimentario y experto en seguridad alimentaria Mario Sánchez, “los buffets libres de hotel son uno de los mayores focos de contaminación microbiana que hay”

El especialista pone el foco a través de una publicación en sus redes sociales (@sefifood) en un elemento cotidiano: las pinzas que utilizan los clientes para servirse la comida. “Yo me pongo siempre muy nervioso porque hay gente que lo coge antes que tú, que no sabes si se ha lavado las manos correctamente, que está pegajoso, se te queda la mano pringosa, luego te tienes que comer ahí la tostada y dices: ‘¿Qué me estoy comiendo, por favor, qué estoy llevándome adelante?’”, explica el experto.

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Un hombre en el buffet libre de un hotel (Magnific)
Un hombre en el buffet libre de un hotel (Magnific)

Antes de entrar a comer, agua y jabón

El problema no reside únicamente en la limpieza del establecimiento, sino en que resulta imposible controlar los hábitos higiénicos de cada persona que accede al buffet. Si un cliente manipula los utensilios con las manos contaminadas, puede dejar microorganismos sobre las superficies que tocarán los siguientes comensales. Esa transferencia no implica necesariamente que vaya a producirse una intoxicación alimentaria, pero sí constituye un factor de riesgo que los protocolos de seguridad intentan minimizar.

Para reducir esa posibilidad, Sánchez plantea una medida que reconoce como poco convencional. “Yo propongo una medida que es algo que puede ser controvertida, que puede ser polémico”, señala. Su propuesta consiste en que “antes de entrar en el local en cuestión, en la parte del desayuno, por ejemplo, que suele ser el desayuno, que sea obligatorio lavarse las manos con agua y con jabón”. Además, añade que debería habilitarse “una pileta, agua, jabón, desinfección y todo el mundo para dentro”.

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Una medida de higiene que ya se aplica en otros entornos

El tecnólogo defiende que esta práctica ya forma parte de la rutina habitual en otros entornos donde la higiene resulta esencial. “Esto se hace un poco así en la industria alimentaria, aunque suene un poco dramático, pero es imprescindible que antes de entrar a una fábrica, tú te laves las manos con agua y con jabón y que te eches un poquito de desinfectante”, explica.

Más allá de si una medida de este tipo llegaría a implantarse, los expertos coinciden en que la higiene de manos sigue siendo una de las herramientas más eficaces para prevenir la transmisión de microorganismos. Lavarse correctamente antes de manipular alimentos, utilizar los utensilios destinados para cada producto y evitar tocar directamente la comida son gestos sencillos que contribuyen a reducir el riesgo de contaminación y a hacer más seguro el paso por un buffet libre.

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