‘El Bigotes’, condenado en la Gürtel, aconseja a los acusados de corrupción que colaboren con la Justicia: “Yo no lo hice y fui un gilipollas como la copa de un pino”

Su reflexión llega apenas un día después de que Víctor de Aldama, tras la sentencia del ‘caso Mascarillas’, reivindicara su papel como cooperador con la Fiscalía y expresara su deseo de que “los que vienen detrás colaboren”

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Álvaro Pérez Alonso 'El Bigotes' durante el juicio a la trama Gürtel en Valencia (Europa Press)
Álvaro Pérez Alonso 'El Bigotes' durante el juicio a la trama Gürtel en Valencia (Europa Press)

Álvaro Pérez, conocido durante años como ‘El Bigotes’ por su implicación en la trama Gürtel, ha echado la vista atrás para revisar algunas de las decisiones que marcaron uno de los mayores casos de corrupción de la política española. Lo ha hecho reivindicando la colaboración con la Justicia como el único camino posible cuando se reconoce haber cometido delitos y admitiendo que uno de sus mayores errores fue negar reiteradamente el episodio de los trajes vinculados al expresidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps.

En una entrevista en Antena 3, el que fuera socio de Francisco Correa ha asegurado que durante años confundió la lealtad con el silencio. Una actitud que ahora contempla de manera muy distinta. “Pensaba que era lealtad y lo que era es que fui un gilipollas como la copa de un pino”, ha afirmado al recordar cómo respondió cuando estalló la polémica sobre los supuestos regalos de trajes a Camps.

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Pérez ha utilizado su propia experiencia para defender que quienes se ven envueltos en procedimientos judiciales deben colaborar con la Fiscalía cuando asumen que han cometido irregularidades. A su juicio, ese proceso no nace de una estrategia jurídica, sino de un cambio personal mucho más profundo.

“Colaborar nace cuando realmente asumes que has metido la pata hasta el cuello”, ha sostenido. Según ha explicado, el arrepentimiento sincero llega cuando uno acepta que ha cometido delitos y deja de buscar excusas para justificarse. A partir de ese momento, ha añadido, la colaboración con la Justicia surge de forma natural.

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Del silencio a la autocrítica

Pérez ha asegurado que en su caso tardó años en llegar a esa conclusión. De hecho, ha afirmado que nadie le planteó en los primeros momentos de la investigación la posibilidad de sentarse con la Fiscalía y contar todo lo que sabía. Incluso ha llegado a atribuir esa situación al asesoramiento jurídico que recibió entonces. “Tuve malos abogados”, ha afirmado durante la entrevista, convencido de que su estrategia de defensa fue equivocada desde el principio.

Al recordar el conocido caso de los trajes, ha insistido en que negó los hechos de manera reiterada pese a que durante el procedimiento judicial declararon numerosas personas relacionadas con aquellas supuestas entregas. Entre los testimonios, ha recordado la comparecencia del sastre y de trabajadores de la empresa que, según ha relatado, llegaron a describir detalles del domicilio de Francisco Camps cuando acudían a realizar pruebas de vestuario.

Aun así, el juicio terminó con la absolución del expresidente valenciano por parte de un jurado popular. Pérez ha rememorado aquel desenlace subrayando que durante el proceso existía la convicción generalizada de que Camps sería condenado. “Todo el mundo decía que el jurado estaba contaminado, que le iban a machacar y, al final, le absolvieron”, ha recordado.

Aquella experiencia es precisamente la que ahora utiliza para defender que guardar silencio no siempre beneficia a quienes terminan sentándose en el banquillo. Según ha explicado, con el paso del tiempo comprendió que había confundido la lealtad con una estrategia que únicamente agravó su situación.

El empresario Víctor de Aldama, a su salida de la Audiencia Nacional (Europa Press)
El empresario Víctor de Aldama, a su salida de la Audiencia Nacional (Europa Press)

El precedente de Aldama

Las declaraciones de Pérez llegan apenas un día después de que Víctor de Aldama reivindicara públicamente la figura del colaborador con la Justicia tras conocerse la sentencia del denominado ‘caso Mascarillas’.

El empresario, condenado a cuatro años y medio de prisión aunque eximido de entrar en la cárcel gracias a la valoración que el Tribunal Supremo hizo de su colaboración en distintas investigaciones, defendió que “la colaboración sirve” y lanzó un mensaje dirigido a otros implicados en procedimientos judiciales. “Espero que los que vienen detrás colaboren”, afirmó tras conocerse el fallo.

Precisamente esa reflexión ha sido una de las cuestiones sobre las que ha sido preguntado Pérez durante su entrevista en Antena 3. El antiguo socio de Francisco Correa no solo ha compartido el planteamiento de Aldama, sino que ha ido más allá al utilizar su propia experiencia como ejemplo de lo que, a su juicio, no debe hacerse.

Por ello, ha animado a otras personas inmersas en investigaciones judiciales a dar ese paso una vez asuman su responsabilidad en los hechos. Entre ellas ha mencionado expresamente a Julio Martínez, señalado como presunto testaferro del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

El impacto de la cárcel

Buena parte de la entrevista ha estado marcada también por las reflexiones de Pérez sobre las consecuencias personales de una condena de prisión. “Entré en prisión pensando que no había hecho nada”, ha reconocido. Después llegó, según sus palabras, un proceso lento de aceptación. “Has cometido una serie de delitos y los tienes que asumir y reconocer”, ha resumido.

Desde entonces, asegura que lleva años colaborando con la Justicia y que seguirá haciéndolo. Considera además que cualquier persona que haya cometido delitos debería actuar de la misma manera una vez que acepta su responsabilidad.

Víctor de Aldama eludirá la cárcel por haber colaborado con la Justicia.

Durante la conversación también ha repasado las condenas derivadas de la Gürtel. Ha recordado que Francisco Correa fue condenado a 236 años de prisión y que él acumuló penas que alcanzaron los 74 años. Sobre Correa ha destacado que ha cumplido trece años de cárcel, que ha devuelto el dinero y que actualmente su patrimonio está siendo subastado por la Audiencia Nacional. En cuanto a sí mismo, ha señalado que lleva cumplidos alrededor de nueve años y medio de prisión y que nunca se le embargó patrimonio porque, según ha dicho, “no tenía nada de nada”.

Pérez también se ha referido a la reciente condena impuesta al exministro José Luis Ábalos en el ‘caso Mascarillas’ y ha asegurado conocer perfectamente el golpe emocional que supone enfrentarse a una larga pena de prisión. “Sé lo que siente Ábalos”, ha afirmado. Según ha relatado, cuando conoció en prisión que tendría que cumplir 18 años de condena se derrumbó por completo. “Quise morirme. Lloré hasta cansarme”, ha recordado al evocar uno de los momentos más duros de su paso por la cárcel.

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