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Giorgia Meloni responde a España: Italia “no acepta ultimátums” y mantiene los controles fronterizos entre ambos países hasta el 15 de agosto

El Gobierno italiano ha tardado pocas horas en responder al ultimátum lanzado por España, que había exigido a Roma retirar antes del domingo 9 de agosto los controles fronterizos

Pedro Sánchez y Giorgia Meloni. (AFP)
Pedro Sánchez y Giorgia Meloni. (AFP)
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El Gobierno de Giorgia Meloni ha tardado pocas horas en responder al ultimátum lanzado por España, que había exigido a Roma retirar antes del domingo 9 de agosto los controles fronterizos impuestos a ciudadanos españoles por la crisis migratoria en Ceuta. Ahora, Italia ha dejado claro en un comunicado que no va a moverse. Su Ejecutivo ha anunciado que no revisará la medida hasta el 15 de agosto, dejando claro que “no acepta ultimátums ni imposiciones del exterior en lo que respecta a la seguridad nacional y al control de las fronteras”.

“No tenemos intención de reconsiderar la decisión de suspender la aplicación del Acuerdo de Schengen a los nacionales de terceros países que llegan desde España, al menos hasta el 15 de agosto, y en ningún caso hasta que se hayan eliminado por completo los riesgos de seguridad y terrorismo para Italia“, continúa el comunicado. Su justificación se basa en que “en esa fecha, tal como anunciaron las propias autoridades españolas, se espera una nueva oleada de migrantes en Ceuta”.

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Una afirmación que choca con lo que aseguran desde Moncloa. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha afirmado este viernes a EFE que “no hay ningún motivo” para que Italia mantenga los controles en sus fronteras aéreas y marítimas con España, ha subrayado que la situación en Ceuta está “canalizada y reconducida” y que la mayor parte de los migrantes que accedieron de forma irregular ya han sido devueltos. Albares, que acompaña al rey Felipe VI en Cali con motivo de la investidura del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha vuelto a advertir, antes del comunicado italiano, de que España adoptará medidas proporcionales si no se produce una rectificación.

“Esto no menoscaba la relación con un país amigo como España”

A pesar de las explicaciones dadas desde Madrid, desde Italia recalcan que “solo cuando estemos seguros de que no habrá riesgos para la seguridad ni riesgos terroristas para Italia, de que no habrá una nueva oleada y de que no habrá inmigrantes irregulares dirigiéndose hacia territorio europeo, será posible revisar lo que ya se ha decidido”.

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El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha enviado una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresando su preocupación por la crisis migratoria en Ceuta y solicitando una reunión de urgencia de los ministros de Interior de la UE.

Pero, aunque esta medida vaya a seguir vigente durante, por lo menos, una semana más, el Gobierno italiano también señala que esta decisión “no menoscaba la relación con un país amigo como España, al igual que decisiones similares adoptadas en el pasado por el gobierno italiano, por ejemplo, hacia Eslovenia, y por gobiernos europeos hacia Italia y la propia España”.

“Si todas estas condiciones dejan de existir, Italia está dispuesta a continuar un diálogo constructivo con el gobierno de Madrid”, aseguran desde Roma. Por último, el comunicado del Gobierno de Meloni aclara que “las autoridades fronterizas italianas harán todo lo posible para garantizar la máxima accesibilidad a los ciudadanos españoles y europeos”, ya que ellos “no se ven afectados por la reintroducción de los controles de fronteras aéreas y marítimas”.

La reacción de Italia no se ajusta “ni al Código de Fronteras Schengen ni a la verdad”

Durante la mañana de este viernes, España le había exigido a Italia la retirada inmediata de los controles fronterizos aplicados a los viajeros procedentes de territorio español, advirtiendo de que, de no producirse antes del 9 de agosto, el Gobierno adoptaría medidas “proporcionales” para garantizar la protección de sus ciudadanos. El Ejecutivo calificó los argumentos anteriores de Italia de “espurios” y expresó su confianza en que “el europeísmo, el sentido común y la buena fe se impongan”.

Además, desde Moncloa se cuestionó la base legal y factual de la decisión de Roma, al sostener que la reacción italiana a lo ocurrido en Ceuta no se ajusta “ni al Código de Fronteras Schengen ni a la verdad”. El argumento central del Gobierno español se basa en el régimen especial que rige la ciudad autónoma dentro del espacio Schengen, de que ninguno de los migrantes que accedieron de forma irregular a Ceuta la semana pasada pudo ni puede entrar libremente en dicho espacio. De hecho, según España, “la práctica totalidad de ellos ya han retornado a Marruecos”.

El comunicado también cargó contra las motivaciones que, a su juicio, mueven al Gobierno de Meloni: “Los gobiernos están para impulsar el entendimiento entre países y el interés general de sus poblaciones, no para crear fracturas y conflictos estériles impulsados por motivaciones electorales internas”.

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